Ideal

Martirio: «Quiero ser única»

Martirio.
Martirio. / Paco Campos (Efe)
  • Celebra tres décadas de su ecléctica carrera con un concierto pleno de sabores en el Teatro de la Zarzuela

  • "Soy una flamenca atípica y una rockera libertaria que busca la originalidad", dice la cantante

En su puchero musical se cuecen todos los sabores, de la copla al rock pasando por la guaracha. A una base flamenca que está en sus genes suma aromas de jazz, bossa nova, son cubano, pop-rock o bolero. Ese personalísimo potaje musical de Martirio, María Isabel Quiñones en su DNI, lleva tres décadas cocinándose. El próximo martes ofrece su guiso pleno de sabor a su público en el Teatro de la Zarzuela. Será un concierto único con en el que esta «atípica flamenca» de las gafas oscuras y las mil peinetas celebra sus treinta años de andadura artística. «Será como la vida misma, se podrá reír y llorar», promete. «Deseo que público se encuentre consigo mismo» dice la reciente ganadora del Premio Nacional de Músicas Actuales.

«Soy una flamenca atípica», se define Martirio, onubense del 54, que dice no poder «compararse con las grandes cantaoras», aunque destaca que «en todo lo que interpreto hay un aire flamenco». Busca el pellizco y el duende del cante jondo y lo fusiona con su faceta de «rockera y libertaria». Lo hace sin renunciar jamás al afán de «originalidad», omnipresente en su música y su imagen. «Intento ser original, ni mejor ni peor que nadie, pero quiero ser única, y trato de que sea así en cada canción», se reivindica orgullosa.

El concierto del martes será para Martirio una ocasión muy especial y emotiva. Su madre, cantante de zarzuela «casi profesional» nació y murió un 7 de enero, «así que su presencia será muy real y alentadora». Fue su progenitora quien le hizo «conocer y querer» la zarzuela. «Cantar en este teatro es un sueño hecho realidad. Ojalá pudiera enviar a mi madre una foto de su hija de su nieto tocando y cantando aquí», dijo emocionada en una sala del legendario teatro.

Y es que su hijo, el guitarrista Raúl Rodríguez, estará a su lado en el escenario en un concierto con notables invitados: los cantantes Maui, Arcángel y el Niño de Elche, y la bailaora Rocío Molina, ganadora del Premio Nacional de Danza. Respaldará a Martirio su grupo habitual: Jesús Lavilla al piano, Guillermo McGill a la batería, Reinier Elizalde 'Negrón' al contrabajo, y Pablo Martín Jones en la percusión.

La escuela de la copla

El repertorio será la prueba palmaria de esa capacidad de fusión de Martirio, innovadora artista que se mueve con la misma soltura en la copla, el pop-rock, el jazz, el tango, o el bolero. De todos habrá «pinceladas», promete le polifacética artista. Reconoce que el flamenco «como un aire que llevo dentro y cuyo sentimiento es el mismo que el del jazz» y que «la copla ha sido mi escuela de teatro, dramaturgia y poesía».

Su intención es «que la música sea muy buena y emocionante; que haya cosas que acerquen y espejen a mujeres y hombres con sensibilidad». «Soy un vehículo de los sentimientos y cuanto más limpia esté, mejor podré hacerlos llegar al público» concluye la cantante, que espera que su audiencia salga del teatro «con una sonrisa y con los ojos brillantes, como si fuera una terapia».

Martirio, que se inició con Jarcha en los setenta y como solista en los ochenta, volvió a agradecer la reciente concesión del Premio Nacional de las Músicas Actuales que interpreta como «una señal de esperanza» para quienes se afanan por llegar a lo más alto en al música. «Hay mucho talento en España y ofrezco el premio a toda la gente que tiene ganas y que es joven de espíritu», dijo.

El jurado que se lo concedió valoró «su coraje y la libertad con la que ha trabajado llevando su actitud transgresora desde su imagen a su música». También «su personal aproximación a las músicas populares, desde sus raíces andaluzas, mostrando el valor de la copla a las nuevas generaciones» y su empeño «por propiciar un acercamiento profundo a la música iberoamericana».

El director del Teatro de la Zarzuela, Daniel Bianco, ofreció una calurosa bienvenida a la cantante con la que el teatro inicia un innovador ciclo de conciertos. «Martirio siempre ha ido la primera, siempre ha derribado muros, ha navegado rompiendo la mar, abriendo caminos para que perdamos el miedo y busquemos aires nuevos que nos inspiren», dijo.

Una revolución

Con 'Estoy mala', disco producido Kiko Veneno en 1986, la cantante inició su revolución dentro de la música popular. Ha colaborado con infinidad de músicos muy dispares, como Chano Domínguez, Kenny Drew Jr., Chavela Vargas, Soledad Bravo, María del Mar Bonet, Compay Segundo, Alberto Cortez o Amancio Prada.

Nominada a los Grammy en 2002 por 'Mucho corazón', colabora con la emisora 'on line' Radio Gladys Palmera en 'Cantes rodados', programa quincenal sobre sus preferencias musicales. En su penúltimo disco homenajeó a Chavela Vargas recreado el repertorio de la gran artista mexicana en clave flamenca. Es autora del libro 'La vuelta a Martirio en cuarenta trajes', en colaboración con el escritor Juan Cobos Wilkins y prologó del fallecido escritor José Luis Sampedro.