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La Berlinale mezclará deber con placer

Un trabajador ayuda en los preparativos de la Berlinale.
Un trabajador ayuda en los preparativos de la Berlinale. / Fabrizio Bensch (REUTERS)
  • Fuera de competición se estrenará 'El Bar', de Álex de la Iglesia

América Latina regresa este año a la competición oficial del festival de cine de Berlín, que se abre este jueves muy volcado en películas biográficas y causas políticas, y la promesa de derrochar glamur y optimismo. Cuatrocientas producciones integran el programa de la Berlinale, aunque solo 18 de ellas optarán al Oso de Oro, que será atribuido el 18 de febrero. El jurado estará presidido por el director holandés Paul Verhoeven ('Robocop', 'Instinto Básico', 'Elle'), y tendrá entre sus miembros al director y actor mexicano Diego Luna (papeles en 'Frida', 'La terminal' y 'Rogue One: una historia de Star Wars').

Tras estar ausente el año pasado de la competición oficial, América Latina vuelve al ruedo. El drama 'Una mujer fantástica', del chileno Sebastián Lelio, competirá por el Oso de Oro, cuatro años después de que Paulina García, protagonista de su filme 'Gloria', se llevara el galardón a la mejor actriz. El director brasileño Marcelo Gomes ('Cinema Aspirinas e Urubus') también aspira al máximo premio por 'Joaquim', ambientado en el siglo XVIII en el Brasil colonizado. En la selección oficial pero fuera de competición se estrenará 'El Bar', de Álex de la Iglesia ('El día de la bestia', 'La chispa de la vida').

Los artistas protagonizan las películas biográficas, en boga. El festival lo abrirá el jueves 'Django', del francés Etienne Colmar, que retrata a la leyenda del jazz gitano Django Reinhardt durante el calvario que vivió cuando fue perseguido junto a su familia por los nazis. 'Maudie' reconstruye los últimos años de la pintora canadiense Maud Lewis, víctima de una enfermedad grave. El documental 'Beuys' explora la controvertida vida de Joseph Beuys, uno de los principales artistas de la Alemania de posguerra. Más contemporáneo y político, el documental 'The Trial: The State of Russia vs Oleg Sentsov' relata el juicio de este director ucraniano y militante contra la anexión rusa de Crimea que purga una pena de 20 años de cárcel por "terrorismo".

La Berlinale es un festival militante. Se espera que directores y estrellas de la gran pantalla aprovechen la ocasión para lanzar mensajes sobre el auge del populismo en Occidente o la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. El director del festival, Dieter Kosslick, subrayó que el programa de la Berlinale es una "especie de acto de protesta" frente al estado actual del mundo. "Es un programa que dice 'sí a la vida' y de artistas que describen vidas diarias sacudidas por apocalipsis pero en las que siempre hay una puerta de salida", dijo.

La crisis migratoria en Europa se impuso en la Berlinale de 2016, que atribuyó el Oso de Oro al documental 'Fuocoammare', sobre los refugiados que llegan a la isla italiana de Lampedusa. Este año, la temática volverá a estar presente y uno de los favoritos en la competición es 'El otro lado de la esperanza', del finlandés Aki Kaurismaki, sobre la trayectoria errática de un refugiado sirio en Helsinki.

El festival ha vuelto a prever acciones solidarias con las decenas de miles de demandantes de asilo que llegaron a Berlín desde 2015, con por ejemplo proyecciones para refugiados, recaudación de fondos y talleres educativos. Al margen de las temáticas políticas y sociales, el festival dará cabida a películas dirigidas al gran público como 'T2 Trainspotting', la secuela del famoso filme de los años 1990 dirigido por el británico Danny Boyle; así como 'Logan', tercera entrega de las aventuras del superhéroe Lobezno, con Hugh Jackman, Patrick Stewart y Richard E. Grant.