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Moccia quiere a Mario Casas para 'Tres veces tú'

Mario Casas posa.
Mario Casas posa. / ARCHIVO
  • «Es un gran actor y el personaje ha crecido con él», afirma el escritor italiano que cierra en su nueva novela el círculo amoroso entre Babi, Step y Gin

Federico Moccia (Roma, 1963) es un hombre paciente. Escribió 'A tres metros sobre el cielo' a principios de los noventa, pero no vio un céntimo hasta casi una década después. “Iba entregando ejemplares con la moto”, recuerda el escritor. Ninguna editorial quiso publicarlo. Pero Moccia estaba seguro de su idea e invirtió el dinero que había ganado en la televisión en editarse unos pocos ejemplares. El boca a oreja hizo el resto. Los jóvenes se fotocopiaban su novela, que cayó en manos de un productor. Era 2002 y le propuso hacer una película. A la vez, una editorial decidió publicar la primera novela, algo a lo que estaba en contra el autor porque salieron prácticamente a la vez. “Del libro se hicieron 38 ediciones y fue líder de ventas”, explica.

La película no tuvo ese buen recorrido en las salas, aunque sí en DVD. En España la distancia entre libro y película fue mayor. Y la cinta de Fernando González Molina arrasó. “Tuvo mucho más éxito que la versión italiana en Europa”, añade Moccia. Para el escritor, el culpable fue Mario Casas, que protagonizó 'Tres metros sobre el cielo' (2010) y 'Tengo ganas de ti' (2012). “Es un actor fantástico y no me importaría que volviera a hacer el papel”, dice el escritor, que acaba de publicar 'Tres veces tú', la novela que acaba con las incógnitas del círculo amoroso entre Babi, Step y Gin. Estos dos últimos viven juntos, esperan un hijo y la vida profesional les sonríe: la productora de Stefano, que roza la treintena, tiene éxito y Ginevra hace pequeños papeles con actriz. En cambio, el matrimonio de Babi -ilustradora para niños- con Lorenzo, pasa por momentos difíciles, que se incrementan por las dudas de la paternidad de Massimo, el hijo de la pareja.

Un libro, el más largo que ha escrito el autor romano, que ha tardado siete años en vez la luz. “Fue doloroso”, admite Moccia, que no tenía muy claro querer escribir un tercer libro con estos personajes. “Ha sido el libro más difícil por las expectativas que tenían los lectores. Pensé que tenía que contar una historia que saliera del corazón. Si no lo hice antes es porque no lo veía necesario”, añade para justificar los casi siete años de diferencia entre su anterior novela con estos personajes y este. ¿Será el último? Moccia no lo descarta. “Si se dieran todos los ingredientes, podría haber una cuarta parte. Pero por el momento, no”, añade el autor, que tiene en España el segundo mayor número de seguidores después de Italia.

De las dos primera novelas de la trilogía se han vendido más de un millón de ejemplares. Si se cuentan todos sus libros, la cifra sube hasta los 2,5 millones. Y las adaptaciones al cine han llevado tres millones de espectadores a las salas. Un seguimiento masivo que se trasladó a los puentes de medio mundo, donde las parejas se juraban amor eterno. “Quería que la gente dejara de escribir pintadas en las paredes y aposté por los candados”, se justifica Moccia. El fin último era llevar a los ayuntamientos a hacer “puentes del amor” para que los romeos y julietas dejaran sus mensajes. Pero la idea se ha convertido, en realidad, en un dolor de cabeza para muchos consistorios.