Ideal

Dalmau y Pérez-Reverte, duelo a pluma y pincel ante la historia

Diálogo entre Augusto Ferrer-Dalmau y Arturo Pérez-Reverte.
Diálogo entre Augusto Ferrer-Dalmau y Arturo Pérez-Reverte. / J.P. Gandul (Efe)
  • «Mi pintura no tiene ideología, es memoria», dice Ferrer-Dalmau, que dialogó sobre batallas, guerras arte e historia con el escritor

  • «Pinto lo que no se puede fotografiar», asegura el pintor barcelonés

El amor a la historia y al arte conecta al artista Augusto Ferrer-Dalmau, el mejor pintor español de batallas de hoy, y al escritor y académico y antiguo corresponsal de guerra Arturo Pérez-Reverte, el autor de más éxito y difusión en español. Dos excepcionales conocedores de la historia bélica y militar, dos coleccionistas de sables, aventuras y saberes. Dos sabios que libraron un amistoso duelo a pluma y pincel sobre batallas, guerras, filias y fobias en un acto en torno a la obra de Dalmau organizado por el diario ABC y Vocento, presentado por el director del diario, Bieito Rubido, y con la colaboración de la Fundación Mutua Madrileña.

«¿Pintar batalla es de fachas?», espetó Pérez-Reverte a su amigo ante un atestado auditorio del museo Reina Sofía de Madrid. «Lo que yo pinto no tiene ideología. Es memoria, no se debe encasillar», respondió el pintor. «Sería un error encasillar y cargar con ideología a la pintura. Tengo clientes de derechas, de izquierdas y mediopensionistas», bromeó el artista.

Repasaron luego la extensa producción de Dalmau, que tampoco se siente «desclasado» por su estilo. «Es realismo, no hiperrealismo», dice el artista, que ha pintado batallas distanciadas por varios siglos, triunfos y derrotas: de Wad-Ras a las guerras carlistas, pasando por la campaña de la División Azul o las intervenciones españolas en Afganistán o Líbano. «Me apasiona el coraje, la valentía y el arrojo de los soldados, no entro en su ideología», insistió el pintor.

«No estoy entre los mejores pintores del mundo», dijo Dalmau, a quien halaga tener imitadores. «Ojalá se animaran más». «Pinto lo que no se puede fotografiar», asegura el barcelonés Augusto Ferrer-Dalmau (1964), que se inició en la pintura paisajista para derivar hacia una temática de larga tradición pero hoy casi arrumbada.

«Es nuestro mejor pintor de batallas. Desde el siglo XIX, nadie había pintado con tanto talento y tanta hermosa eficacia la historia de España», asegura Pérez-Reverte (Cartagena, 1951), quien retó a Dalmau a iniciarse en la pintura naval con la odisea de 'El Glorioso'. También le impulsó a pintar 'Rocroi, el último tercio', una tela sobre los soldados que vendieron cara su derrota frente a los franceses en 1643 y en la que el escritor aparece en segundo plano como uno de los solados.

Imaginación infantil

«Dalmau es escritor a su manera. Sus cuadros son historia en movimiento», dijo Pérez-Reverte, que elogió la ingente documentación que hay detrás de cada lienzo de Dalmau. «Desde la infancia me ha fascinado la narración e imaginaba batallas en mis juegos. Sigo teniendo la imaginación de un niño de ocho años», asegura el pintor.

La calidad del trabajo de Dalmau, también académico de Bellas Artes y condecorado por la Marina, hizo que a pesar de la rareza y la peculiaridad de la temática militar, creciera la demanda entre los coleccionistas. «La gente quería tener una ventana a la historia de su país», explicó el pintor, cuyo riguroso realismo se basa de una minuciosa documentación y en un cuidado asesoramiento histórico.

Ha pintado Dalmau a los Tercios de Flandes, a los conquistadores españoles en América, a los voluntarios en Rusia y un buen puñado de batallas navales. Ha recreado en sus lienzos a personajes históricos tan relevantes como Agustina de Aragón o Miguel de Cervantes, pero ha retratado también la realidad de nuestras tropas y sus intervenciones en zonas de conflicto como Afganistán o el Líbano.

«Fui a Afganistán con la mente y los ojos en guardia y di con un escenario dantesco donde un puñado de españoles se jugaban la vida, y eso es lo que pinté, que es también un homenaje a los más de cien muertos españoles», explicó el pintor. Aquella experiencia «no cambió mi percepción de la guerra», dice el autor de 'La patrulla', lienzo que refleja la tensión de la acción sobre el terreno.

En 2012, convivió con las tropas españolas de la ISAF, y en 2014 en la provincia de Helmand con las Fuerzas Armadas estadounidenses. El año pasado pintó a las tropas españolas en la misión del Líbano, y narró su experiencia en un blog. Ahora ultima una obra dedicada a la cooperación naval entre el Imperio español y las 13 colonias durante la Guerra de Independencia americana.

Al acto se sumaron el presidente de El Correo y de la Fundación Vocento, Enrique de Ybarra; Santiago de Ybarra, presidente de Honor de Vocento; la presidenta y editora de ABC, Catalina Luca de Tena; la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, y el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo. También el exitular de Cultura, César Antonio Molina, además de otras personalidades del mundo de la cultura y la política, como Marta Rivera de la Cruz, Andrea Levy, Enrique Cerezo y Agustín Díaz Yanes.