Ideal

Triunfo moral de Torres Jerez

Francisco Torres Jerez remata con una media verónica al primero de su lote, en Berja.
Francisco Torres Jerez remata con una media verónica al primero de su lote, en Berja. / Pérez @larcón
  • Éxito rotundo del festejo virgitano, donde se consiguió recuperar la afición a los toros, con lleno absoluto | El almeriense sale por la puerta grande en Berja con El Cordobés y El Fandi

La tauromaquia es tan subjetiva que permite contentar a todos los sectores de aficionados que acuden a una plaza de toros. Berja fue el sábado uno de los ejemplos en un festejo en el que hubo varios triunfadores, aparte de los tres componentes de la terna. El sábado triunfaron los toros, por el espectáculo en sí. Tres meses de trabajo por parte de quien organizó el festejo tuvieron el reflejo en los tendidos, con un lleno absoluto, y luego, con distintas formas, triunfo de los tres diestros. De todas maneras, el triunfo más rotundo fue el del almeriense Paco Torres Jerez y no por una percepción 'chauvinista'. El torero local hizo lo más destacado de una tarde en la que al final salió por la puerta grande. Le acompañaron, pese a tener más trofeos, Manuel Díaz 'El Cordobés' y David Fandila 'El Fandi', pero los quilates de sus formas distan mucho de la del toreo expresado por Torres Jerez.

Un triunfo de justicia para un diestro que lucha por ocupar el hueco que por toreo tal vez merezca. Carente de fortuna, la del sábado fue su tercer festejo del año, tras un festival en Écija y un festejo en la ciudad peruana de Lampa, donde estuvo por encima de sus dos enemigos, dando muestras de su toreo con el segundo de su lote.

Cuajado

Torres Jerez cortó una oreja a cada uno de sus enemigos, pero aún así fue el triunfador moral del festejo organizado el pasado sábado en Berja. El almeriense realizó una gran faena al primero de su lote, al que recibió de capa con muy buenas verónicas, cargando la suerte y llegando a los tendidos.

Fue con la muleta donde mejor se le vio. El diestro de la Plaza de Pavía se gustó y gustó a quienes llenaron los tendidos del coso virgitano -recuperado para la fiesta tras conseguir que no se viera 'cemento' en sus graderíos-. Torres Jerez cuajó una buena actuación a ese primero de su lote, al que toreó cuajándolo, con toreo cadencioso y de mucha pureza, sobre todo con el toreo al natural. La espada le privó un mayor triunfo.

Con el que cerraba plaza, el almeriense no tuvo suerte. Se encontró un enemigo que colaboró bien poco, que trató de defenderse, aunque el hecho de matar bien y de valorar el público la sacrificada tarea en la que se convirtió su actuación le posibilitaron salir por la puerta grande del coso virgitano.

Su mundo

El Cordobés y El Fandi lograron tres orejas cada uno, con una letanía que difiere mucho de la que utilizó Torres Jerez. Ambos exprimieron sus habituales formas. En el caso de Manuel Díaz ese toreo mirando siempre al tendido, llegando más por lo superficial que por lo profundo. Aún así, el repertorio empleado con el que abría plaza tuvo más 'calidad' que el del cuarto, donde tiró más de lo que le gusta a sus fieles seguidores.

El Fandi estuvo 'rompedor' con el capote en el recibo de su primero, al que trató de someter, tras una larga cambiada, con chicuelinas y verónicas. Con la muleta estuvo casi con el mismo corte en ambos toros. Al primero lo tuvo que mimar y aún así se fue al suelo varias veces y con el quinto se fajó, pero sin llegar a sacar profundidad, pese a lo cual hizo un buen 'matrimonio' con los tendidos.