Vivas Pérez: un farmaceútico impulsor de las labores sociales

Fundó los Laboratorios que llevan su nombre y también el diario conservador y católico La Independencia

Vivas Pérez: un farmaceútico impulsor de las labores sociales
VÍCTOR HERNÁNDEZ BRUALMERÍA

Pocos en su familia, a la hora de su nacimiento en 1852, podían esperar lo trepidante de la vida que esperaba a Juan José Vivas Pérez, 'hombre del Renacimiento' en plenos siglos XIX y XX: farmacéutico, empresario investigador, fundador de periódicos, filántropo, instigador de asociaciones como el Colegio de Farmacéuticos y, en general, personaje central en aquella Almería del tránsito entre siglos.

Como refleja José María Verdejo Lucas en su reseña para el Diccionario Biográfico de Almería, Vivas Pérez había nacido en el seno de una familia de comerciantes, en la que su padre, José Vivas Visiego, trabajaba el sector del cuero y el negocio inmobiliario. No quiso, en principio, Juan José seguir la rienda de su padre en el ámbito de los negocios y optó por estudiar Farmacia en la vecina Granada, dotándose de esta manera, en sus años de juventud, de una visión más cosmopolita y abierta que la de había de proporcionarle la retraída Almería de la época. Volvió a su tierra en 1873, tras obtener su título de licenciado, con el que fundó una Farmacia en el Paseo de Almería. Y desde el inicio de su andadura profesional dio muestras de que el espíritu aventurero y emprendedor de su familia no había dejado de calar en él.

Periodismo y beneficencia

Desde su establecimiento, fue emprendiendo proyectos, unos más directamente relacionados con su ámbito profesional y otros menos. Fundó, con otros pero reuniéndose en su propia botica, el Colegio Oficial de Farmacéuticos. Y desde allí también puso en marcha un laboratorio farmacéutico que dio origen a reputados y afamados medicamentos, como el Salicilato de Bismuto y el de Cerio para trastornos intestinales y que terminó siendo usado contra las enfermedades tropicales en las colonias americanas, el Jarabe de Quebracho para el asma o el Elixir de Hierro. Nada que ver con el ámbito farmacéutico tuvo otro de sus proyectos vitales: el periódico La Independencia, más bien una consecuencia de sus sólidas y profundas convicciones morales y religiosas. En una época conservadora, pero dentro de un sistema político abierto y tolerante como el de la Restauración, en le que proliferaban ya órganos de expresión republicana y partidos que preconizaban el cambio de modelo de Estado, Vivas Pérez se vio empujado a tomar partido de manera activa en la defensa pública de sus ideales, marcados por la religión católica, el conservadurismo y la moral.

No en vano, desde sus inicios, La Independencia se declararía frontalmente enfrentado a El Radical, seguramente el periódico más importante del republicanismo antes de la Segunda República. Vivas Pérez era hermano de la segunda mujer de Francisco Pérez Aznar, padre de Fructuoso Pérez Márquez. Por tanto, era tío del que fue director del periódico y que terminaría siendo asesinado por fuerzas obreras exaltadas durante los primeros días de la Guerra Civil en Almería. Sin embargo, el dueño de La Independencia había fallecido doce años antes, en 1924, privándose por tanto de la tragedia en la que su periódico iba a sumir a su propia familia. Padre de ocho hijos, su esposa, Ana Bustos, también llegó a ser directora de La Independencia. Su hijo Juan José, igualmente, participará de la propiedad del periódico más adelante, a través de una sociedad, La Independencia, junto a Fructuoso Pérez Márquez y Rafael Calatrava. Antes, también tuvo tiempo Vivas Pérez de cultivar su faceta benéfica, que también le dejo importante fama tras su desaparición. Por ejemplo, adquirió la antigua Iglesia de San Pedro, un bloque de viviendas y el denominado Cortijo Granden para donarlos a la Orden de los Jesuitas. Los Hermanos de San Juan de Dios también fueron agraciados con su beneficencia.

Fotos

Vídeos