Urbanismo iniciará la semana que viene los trámites para el mirador del Cable Francés

Personal técnico analiza la estabilidad del Cable Francés para su posible uso como mirador de la bahía almeriense. :: r. i.
Personal técnico analiza la estabilidad del Cable Francés para su posible uso como mirador de la bahía almeriense. :: r. i.

El estudio, que aún no ha entrado en las oficinas de Urbanismo, es favorable a un uso ciudadano y será el primer paso del plan Puerto Ciudad

MIGUEL CÁRCELES ALMERÍA.

El proyecto Puerto Ciudad tendrá su primera piedra en pocos meses y estará en el Cable Francés. Los estudios sobre la estructura de este cargadero de mineral, en desuso desde hace décadas, están a punto de recibirse en los despachos de la Delegación Municipal de Vivienda y Desarrollo Urbano (Urbanismo). Pero, según avanzó ayer el responsable del área, Miguel Ángel Castellón (PP), éstos son favorables a un uso ciudadano como mirador y zona de ocio y paseo.

«El informe contendrá las condiciones de uso, pero en primera instancia se deduce que la estructura soportaba cargas superiores al uso actual, lo que nos permite acometer su rehabilitación», relataba ayer, a preguntas de los periodistas, el concejal Castellón.

En principio, el documento definitivo que sostendrá el proyecto para convertir el cargadero en un paseo urbano entrará en los despachos municipales en unas dos semanas. Y a partir de ahí, comenzarán los trámites administrativos que conllevarán un convenio con la Autoridad Portuaria, un concurso de ideas y, por último, la ejecución de la obra: el horizonte de su apertura estaría aproximadamente en 2019.

Este proyecto conminará a abrir de forma inminente el primer diálogo del proyecto Puerto Ciudad entre la Autoridad Portuaria -que es propietaria del Cable Francés y que tiene la titularidad de los suelos del entorno, pese a su actual uso ciudadano- y el Consistorio. La primera tiene que autorizar la actuación. Y el Consistorio (o ambas administraciones) sufragar los costes de la ejecución.

En principio, la pretensión del Ayuntamiento es la de convertir el cargadero en un paseo adentrado hacia el mar que permita una visión de la bahía privada para los almerienses desde que se limitó el acceso hasta el faro del muelle de Poniente. Un paseo con escaso mobiliario -farolas y bancos- que, no obstante, aportará vistosidad y apertura al mar al Paseo Marítimo de la capital almeriense y a la plaza de los Periodistas.

El proyecto será el primer 'legajo' del plan Puerto Ciudad, que comporta el cambio de uso de suelos portuarios desde el espigón de San Miguel y hasta el Muelle de Ribera -a la altura de la Estación Marítima-. Y también será el primero a discutir en la reunión técnica prevista entre el Consistorio y la nueva presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, María del Carmen Ortiz, para este mismo mes. «Puede que sea la semana que viene, y en ella se adoptarán decisiones sobre el Cable Francés y se comenzará a trabajar en la licitación del contrato para la redacción del masterplan del Puerto Ciudad», refería Castellón.

El masterplan es un documento básico que indicará los suelos a reconvertir de uso portuario a usos combinados -o ciudadanos- y las posibilidades de desarrollo futuro. Un «diseño de trazo grueso» que después tendrá que ser objeto de una doble planificación: la urbanística (un plan parcial que tendrá que tramitar el Puerto ante las oficinas municipales de Urbanismo) y la de usos portuarios (en este caso, interna, si bien tiene que someterse a exposición pública y otros trámites administrativos).

Con estos tres trámites, entonces ya sí que se podrá hablar de obras. Una cuestión que, en cualquier caso, y atendiendo a los tediosos y largos pasos burocráticos, no tendría lugar en el futuro más cercano sino, más bien, durante el próximo mandato municipal (2019-2023).

Paso intermedio

Ahora bien, y con el objeto de ir avanzando -y demostrarlo públicamente a la ciudadanía- Castellón mostró su interés en pactar con la Autoridad Portuaria que, durante los meses de tramitación del masterplan y de los planes urbanísticos y de uso, pudiera haber una liberación por temporadas de los suelos que sólo se utilizan de forma intensiva durante la Operación Paso del Estrecho. El traslado de la zona de aparcamiento y la ubicación de vallas móviles permitiría comenzar a 'reutilizar' los suelos del Muelle de Ribera durante los periodos de menor tránsito hasta el norte de África en lo que Castellón denominó como «primera fase».

Cabe recordar que hace pocas semanas el Consistorio también reclamó la supresión del actual aparcamiento público en superficie existente en el Muelle de Levante, una petición que va en la misma línea: comenzar a visibilizar el proyecto y utilizar, aunque sea de modo temporal y eventual, los suelos portuarios para usos de ocio.

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