Tráfico investiga a tres almerienses por conducción temeraria a la semana

Imagen de un accidente provocado por un conductor que circuló en sentido contrario en la A-7. /IDEAL
Imagen de un accidente provocado por un conductor que circuló en sentido contrario en la A-7. / IDEAL

La DGT sancionó el pasado año a 176 conductores en la provincia, quienes en los casos más graves se enfrentan a penas de prisión

Fran Gavilán
FRAN GAVILÁNALMERÍA

El pasado mes de diciembre la Guardia Civil imputó a un joven de 22 años, vecino de Adra e identificado como V. J. M., un delito contra la seguridad vial por grabarse a sí mismo con un teléfono móvil mientras conducía por la Autovía A-7 con las piernas apoyadas en el asiento del copiloto. El acusado colgó posteriormente dicho vídeo en una conocida red social, mientras se jactaba de su 'hazaña'.

Este es un de los 176 conductores que el pasado año fueron investigados por un delito o una infracción por conducción temeraria mientras circulaban de manera antirreglamentaria por alguna de las vías que confirman la red de carreteras del territorio almeriense.

La presencia de insultos, amenazas, pitidos, agresividad y en definitiva cualquier conducta antisocial al volante. La llamada conducción temeraria está detrás de muchos de los accidentes mortales que se registran de manera regular en las carreteras de la provincia y del conjunto del país.

Cabe recordar que el delito contra la seguridad vial, en su modalidad de conducción temeraria, está tipificado en el artículo 380 del Código Penal y puede conllevar penas de prisión de seis meses a dos años y de uno a seis años de privación del permiso de conducir. Si las maniobras del conductor imputado suponen un desprecio a la vida de los demás, las penas de cárcel se elevan hasta una horquilla de dos a cinco años de condena y la retirada del permiso se puede alargar hasta los diez años.

Uno de estos casos más graves se registró el pasado 7 de enero, cuando un conductor de origen senegalés fue detenido por circular en sentido contrario durante, al menos, 40 kilómetros por la A-92 -desde la localidad de Abla hasta el término municipal de Guadix- para acabar colisionando con un coche de la Benemérita.

Sanciones administrativas

A estos delitos también hay que añadir las sanciones administrativas que van aparejadas a la conducción temeraria. Según los datos facilitados por la Jefatura Provincial de Tráfico a este periódico, la Guardia Civil ha sancionado a lo largo de este año a más de medio centenar de conductores por conducción temeraria. Estas multas están catalogadas como infracciones administrativas «muy graves», lo que implican la pérdida de seis puntos en el permiso de conducir y una sanción económica de 500 euros.

Estos usuarios de la vía fueron sancionados por la vía administrativa y no penal al entender que su temeridad no puso en peligro la vida de otras personas.

Las multas registradas en 2017 suponen un leve incremento respecto al año anterior. Unas «cifras preocupantes» que apenas tres meses de 2018 ya han alcanzado la veintena de sanciones en territorio almeriense.

Detrás de estas cifras se encuentran principalmente los llamados conductores reincidentes, es decir, aquellos que cometen dos o más veces la misma infracción vial. Los conductores reincidentes representan el 13,8% del censo de usuarios que existe en Almería (389.212) y la mayoría de ellos han sido multados principalmente por no hacer uso del cinturón de seguridad o el casco, además de utilizar el teléfono móvil mientras conducen.

Desde la Dirección General de Tráfico destacan que el factor humano «es determinante» para la seguridad vial. En este sentido, el 90% de la responsabilidad en los accidentes de tráfico es atribuible al usuario de la vía, siendo minoritarios otros factores como el estado del vehículo y el entorno.

Al factor humano hay que añadir otras circunstancias o conductas asociadas como el consumo de alcohol y drogas; las distracciones, el sueño y el estrés; la agresividad o el estado mental del conductor.

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