Teruel llena su ejecutiva de fieles

Teruel, junto con el consejero de Agricultura, Rodrigo Sánchez, al entrar al plenario del Congreso./R.I.
Teruel, junto con el consejero de Agricultura, Rodrigo Sánchez, al entrar al plenario del Congreso. / R.I.

El líder del PSOE de Almería cosechó un 77,2% de apoyo a su nuevo equipo pero un tercio de los delegados rechazaron su informe de gestión de los últimos cinco años. El secretario general ofrece «generosidad» a los críticos a cambio de «humildad» ante su nuevo papel orgánico

MIGUEL CÁRCELESALMERÍA

El primer secretario general electo por la militancia del PSOE en la provincia de Almería, José Luis Sánchez Teruel, sacó ayer adelante la que desde las ocho de la tarde es ya la dirección del partido con el apoyo del 77,2% de los delegados del XIII Congreso Provincial. Casi una cuarta parte, el 22,8%, mostraron su disconformidad con el equipo de Teruel -de su neta confianza- votando en blanco. En total, 47 de los 219 delegados citados ayer en el Palacio de Exposiciones y Congresos Cabo de Gata de El Toyo, en Almería.

La cifra es similar a la que obtuvo el sector 'sanchista' de la formación, que sí que apoyó de forma casi nuclear las listas al Comité Director (90,2% de soporte) y Comité Provincial (92,1%). El primero de estos órganos es el de la dirección autonómica, a la que el Congreso Provincial del PSOE envía a nueve representantes. El segundo, con 115 miembros electos que sumar a los natos -secretarios generales de las agrupaciones y cargos públicos- es el máximo órgano decisorio interno entre congresos.

La razón de esta limitada -una cuarta parte de la organización- protesta simbólica se resume en la falta de integración para la Comisión Ejecutiva Provincial, en la que sí que se colaron algunos de los apoyos expresos o tácitos a la tercera de las opciones de las que se presentaron a las primarias: la liderada por Juan Carlos Pérez Navas. En un encaje de bolillos, Sánchez Teruel propuso al Congreso Provincial una ejecutiva en la que se entretejían representantes de las principales agrupaciones de la provincia (El Ejido, Roquetas de Mar, Almería, Viator, Vícar o Níjar), de todas las comarcas y algunos de los más estrechos colaboradores del reelegido líder socialista en la provincia en los últimos años.

Es el caso de dos de los delegados territoriales de la Junta de Andalucía en la provincia de Almería. El de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Miguel Ángel Tortosa (que asume la Secretaría de Política Institucional y Economía) y el del que desde hoy mismo es ya su mano derecha dentro del organigrama socialista, el delegado de Medio Ambiente, el purchenero Antonio Martínez -a quien desde por la mañana, en los pasillos, ya se le situaba en lo más alto del escalafón socialista-.

La presidencia de la formación, un cargo simbólico que vincula al partido con su historia y permanencia, fue entregada a Juan Callejón Baena. El exalcalde ejidense cumplía por ser un histórico socialista, por su dilatada trayectoria política -fue alcalde de El Ejido y delegado del Gobierno andaluz en la provincia de Almería- y por estar en una de las agrupaciones cuya ejecutiva se había mostrado crítica con algunos matices como el del propio Callejón.

Además, Teruel ingresó en su equipo a nuevos valores del partido: Noemí Cruz (diputada autonómica, que fue miembro de la Comisión Ejecutiva Federal), Ramón Soto (coordinador del Instituto Andaluz de la Juventud en la provincia de Almería), Antonio Amérigo (militante carbonero que ha venido trabajando en la fontanería del partido) o María de los Ángeles Castillo, concejala en Huércal de Almería y diputada provincial.

La paz interna que habían anunciado desde el sector crítico se ejemplificó en el apoyo mayoritario a los principales órganos del partido. Pero para nada fue un cheque en blanco. Desde dicho sector de la formación se había acordado votar en blanco en las listas a la Comisión Ejecutiva Federal y en las comisiones de Cuentas y de Ética. No así en las del Comité Director y el Comité Provincial, candidaturas ambas en las que tras una larga negociación se había alcanzado un acuerdo de 'cuotas' en función de los resultados de las primarias del día 1 de octubre.

Pero además, esta crítica no velada se hizo más patente a la hora de valorar el informe de gestión del secretario general saliente -el propio Sánchez Teruel- durante los últimos cinco años. Tras exponer sus planteamientos ante el plenario del XIII Congreso Provincial en una parte del cónclave 'vetada' a los medios de comunicación, la votación -que se produjo en público y por agrupaciones locales del partido- arrojó un apoyo del 68%, dos tercios. El 32% restante votó en contra. Es un porcentaje superior al que aglutinó el sector crítico 'sanchista' en las primarias, lo que hace pensar que parte del resto de sectores -tanto el del propio Sánchez Teruel como, más probablemente, el del tercero en liza, Juan Carlos Pérez Navas- tampoco se mostraron dispuestos a avalar el trabajo de la Comisión Ejecutiva durante el último lustro.

Sánchez Teruel les ofreció a los críticos «toneladas de generosidad» para que sirva de «pegamento» con la finalidad de integrar familias en un «proyecto vivo y abierto» tras el congreso. No obstante, les reclamó por su parte «humildad» para «asumir su nuevo papel en la organización» tras la proclamación de los nuevos órganos internos de decisión. «Vamos a intentar un proyecto fuerte, unido, que pronto ganará elecciones», refirió Sánchez Teruel ante un plenario que, de reojo, miraba el Twitter para encontrar en él las noticias de última hora sobre el conflicto político en Cataluña.

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