Silencio elegante desde San Agustín

El Descendimiento, a su paso por la Puerta de Purchena./JOSÉ LUIS MATARÍN
El Descendimiento, a su paso por la Puerta de Purchena. / JOSÉ LUIS MATARÍN

Se pudo ver a María Santísima del Consuelo por las calles de su barrio, con su paso sereno, con la belleza juvenil de la 'Palomita de Alfareros'

AROA GARCÍAALMERÍA

La mañana de Jueves Santo comenzó en San Agustín con una tradición entrañable entre dos hermandades unidas por sus vírgenes. Dos imágenes que salieron de las manos de Castillo Lastrucci y, por tanto, 'hermanas'. Y el Jueves Santo, el hermano mayor de la Hermandad de Estudiantes trae una flor del paso de Nuestra Señora del Amor y la Esperanza, una rosa blanca, que llevara en un angelito en los pies de María Santísima del Consuelo durante su estación de penitencia del Jueves Santo.

Además de la flor, este año se han elaborado unos broches gemelos, en plata chapada con esmeraldas y brillantes de Alberto Quirós, con las advocaciones 'Spes Nostra' y 'Consolatrix aflictorum'.

Cada una de ellas lleva, además, la advocación de la otra, y por la mañana se celebró también su bendición para que, por la noche, María Santísima del Consuelo llevara el broche con la advocación 'Spes Nostra' pues no sólo va a repartir consuelo sino que además nos llenará de esperanza.

El paso por la calle Cubo del Descendimiento es uno de los momentos más bonitos

Y cayó la noche del Jueves Santo, y las puertas de San Agustín se abrieron al Silencio, la Real, Ilustre y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Redención en su Sagrado Descendimiento y María Santísima del Consuelo comenzó su estación de penitencia por las calles de la capital almeriense.

Hermandad clásica, sobria, con túnica y antifaz blanco, escapulario y cíngulo negro, comenzó a discurrir por la calle Noria, buscando la Catedral de Almería.

El papel de los niños

Abrió el cortejo la cruz de guía, de un diseño distinto, que la hermandad adquirió hace unos años y que le otorga una señal distintiva. Y, tras ella, los niños de la hermandad, numerosos y guardando silencio y orden.

Para ello, los celadores ordenaban con tranquilidad a los pequeños que mantenían el decoro de manera exquisita.

Nazarenos con cirio iban, por su parte, marcando un camino de luz al Señor del Descendimiento.

Un cuerpo de acólitos con ciriales e incensarios precedían al Señor; detalles que cuida mucho esta hermandad, tanto en su estación de penitencia como en sus cultos pues el cuerpo de acólitos tiene siempre un papel importante.

Este año, la hermandad ha comprado una nueva casa para su sede por su crecimiento continuo

Y es entonces cuando oímos la voz de Alejandro Suárez mandando a los 40 costaleros que calza el misterio del Descendimiento.

De dimensiones altísimas, un paso complicado de llevar y de sacar de la iglesia, pero que, con órdenes concretas, relajadas y sosegadas, el impresionante paso del Descendimiento logra salir por la puerta de San Agustín con una cuadrilla que trabaja bien y con muy buen gusto.

Y, como sones característicos también de esta hermandad, la Capilla Musical Sacra Redemptio que acompaña al paso del Descendimiento.

¿Qué representa?

Un misterio que representa el momento en el que el Señor muerto es descendido de la cruz por José de Arimatea y Nicodemo, que lo sostienen subidos a unas escaleras ayudados por San Juan.

Contemplan la escena María de Cleofás, María Magdalena y María Santísima.

Este año estrena la policromía de José de Arimatea y San Juan Evangelista, así como la restauración y el plateado de los faroles del paso.

Los nazarenos, muy numerosos, continúan su discurrir por las calles de alrededor de la iglesia, y se espera con impaciencia la salida de la Señora de Alfareros.

La nube de incienso, junto con la luz de los ciriales, nos marca que la Señora está cerca de la puerta ya, y el sonido de los varales llega al dintel.

María Santísima del Consuelo está a punto de comenzar su estación de penitencia.

El adorno floral ha sido exquisitamente escogido: rosas Sáhara, mother of pearl, spray y hortensias preservadas son las que adornan el paso de palio, pero lo más importante son la manos que las han puesto, las de Víctor González Felices, que ha adornado este año muchos pasos en nuestra Semana Santa.

El de hoy es, sin embargo, muy especial, porque esta es su hermandad, donde ha crecido y donde vive su fe, su Hermandad del Silencio y su Señora del Consuelo; y el mimo y la exquisitez esta noche de Jueves Santo se han notado, con un trabajo fino, elegante y muy bien hecho.

Y se pudo ver ya a María Santísima del Consuelo por las calles de su barrio, con su paso elegante y sereno, con la belleza juvenil de la Palomita de Alfareros.

Este año ha sido importante para la hermandad. Han hecho una gran apuesta al comprar una nueva casa-hermandad y reformarla. Lo importante de la vida de una cofradía es el trabajo diario, y ellos le han dado la importancia que tiene adquiriendo una nueva sede que se adapta mejor a las necesidades de una hermandad que sigue creciendo.

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