Peligro en el asfalto

Peligro en el asfalto
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La cifra de fallecidos en accidentes de tráfico en Almería cae tras dos años de subida, pero la DGT los tacha de «preocupantes» al observar que seis de ellos no llevaban puesto el cinturón

Fran Gavilán
FRAN GAVILÁN

La red de carreteras de la provincia de Almería ha contabilizado a lo largo de este año 22 accidentes mortales, 79 heridos hospitalizados y 973 heridos leves. Se trata de un dato que rompe con el crecimiento de muertes en el asfalto durante dos años consecutivos. En concreto, las carreteras almerienses han registrado nueve muertes menos que en el pasado año, según la estadística facilitada por la Jefatura Provincial de Tráfico.

A pesar de que el descenso de accidentes mortales es positivo tras dos años de subida, lo cierto es que desde la Dirección General de Tráfico (DGT) catalogan la siniestralidad registrada en la provincia como «muy preocupante». El motivo no es otro que la sensación de que la mayoría de muertes se podrían haber evitado si se hubiera cumplido con el reglamento de circulación.

16
de los fallecidos perdieron la vida en una carretera secundaria y otros dos perecieron al ser atropellos en casco urbano.
7
de los accidentes mortales registrados este año se produjeron tras una salida de vía.

Los datos facilitados por la DGT a este periódico avalan esta afirmación. Y es que la realidad a veces supera la ficción. Esta es la sensación que queda al analizar las estadísticas sobre el número de personas que han perdido la vida a lo largo de este año en las carreteras de la provincia de Almería.

El dato de víctimas mortales en Almería es aún más preocupante si el análisis se detiene en la principal y más elemental herramienta con la que cuenta cualquier conductor o pasajero: el cinturón de seguridad o el casco, en el caso de los amantes de las dos ruedas.

Algo tan sencillo como abrocharse este dispositivo de seguridad salvó el pasado año miles de personas que viajaban en vehículos ligeros en la Unión Europea y otros 900 podrían haber sobrevivido si el 99% de los ocupantes lo hubieran llevado puesto.

No obstante, pese a las continuas campañas de concienciación de la Dirección General de Tráfico (DGT) en torno al uso del cinturón de seguridad, los sistemas de retención infantil (SRI) y el casco, en el caso de los motoristas, todavía hay conductores por las carreteras de la provincia que circulan con total normalidad sin hacer uso de estos dispositivos tan elementales y eficaces.

Las cifras hablan por sí solas. Según los datos aportados por la Jefatura Provincial de Tráfico de Almería, seis de los 22 fallecidos este año en accidentes acontecidos en la provincia estaban obligados a usar el cinturón de seguridad o el casco, no lo llevaban puesto. Se da la circunstancia de que la mayoría de usuarios que viajaban sin ningún tipo de retención eran conductores.

Pese a que el uso del cinturón «es determinante» para salvar la vida en caso de accidente, parece que la concienciación sigue sin calar en la sociedad. De hecho, la última campaña sobre el uso de este dispositivo realizada el pasado mes de marzo por la DGT en territorio almeriense arrojó resultados «muy preocupantes». Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil interpusieron un total de 67 denuncias entre los usuarios de las carreteras de la provincia en apenas siete días, de las que nueve de estas infracciones fueron detectadas porque menores de 12 años no llevaban puesto el Sistema de Retención Infantil (SRI), pese a los riesgos a los que se exponen a los más pequeños por no hacer uso de este dispositivo.

En este sentido, Tráfico instaló el pasado año en territorio almeriense un total de siete «cámaras inteligentes» que son capaces de captar si los conductores o pasajeros viajan sin cinturón de seguridad tanto delante como detrás. La DGT escogió estratégicamente la ubicación de estos dispositivos en función del tráfico que soportan las carreteras.

Estos radares avanzados se encuentran en la carretera A-1000, entre El Cercado y Viator; dos en el kilómetro 448,80 de la N340a en ambos sentidos a la altura de Huércal de Almería; en la A-3101 del término municipal de Vícar; en la N-344 en la barriada de El Toyo y en el kilómetro 448,08 de la A7 entre Almería y Huércal de Almería, además del dispositivo ubicado en la carretera de Alicún.

Todo hace indicar que estos dispositivos podrían contribuir al descenso de conductores y pasajeros imprudentes que deciden no abrocharse el cinturón, aunque todavía es pronto para saber si realmente serán efectivos.

Carreteras secundarias

Otra de las principales conclusiones que se obtiene al observar el cómputo de accidentes mortales acontecidos el año pasado es la alta siniestralidad que registran las carreteras secundarias de la provincia. De los 22 fallecidos contabilizados, un total de 16 perdieron la vida en una vía convencional, es decir, aquella que no dispone de una separación física de ambos sentidos de circulación.

Intersecciones, curvas, necesidad de invadir el sentido contrario para adelantar. Estas son algunas de las características que definen a las carreteras secundarias y que, pese al menor tráfico que soportan respecto a las carreteras desdobladas (autopistas y autovías), son las vías que presentan nuevamente el índice de siniestralidad más elevado.

Respecto a la tipología de los accidentes mortales acontecidos durante el pasado año, Tráfico presta especial atención a los despistes y al exceso de velocidad. Esta es la peligrosa combinación que ha provocado a lo largo de este año la mayoría de accidentes mortales registrados en la red de carreteras de la provincia.

El último de estos accidentes mortales se registró el pasado 26 de noviembre. Un conductor de 44 años perdió el control de su vehículo cuando circulaba por la carretera N-340, en el término municipal de Vera, frente al pabellón 'Blas Infante', y se precipitó por un terraplén.

Al igual que en este siniestro, las salidas de vía con o sin colisión contra algún elemento externo acumulan la mayoría de muertes en el asfalto ente enero y diciembre de este año. Un total de siete personas han fallecido en 2017 en accidentes producidos por una salida de vía y cuatro por colisiones frontales, es decir, producidas por un adelantamiento indebido. Otros dos decesos se registraron por despeñamientos, el mismo número por alcance, y tres de las víctimas se produjeron por impactos frontolaterales. A ello se le suma dos muertes por atropello a peatones, además de un choque lateral y una caída.

Además de las víctimas mortales contabilizadas, las vías secundarias también han registrado este año la mayoría de accidentes con víctimas, tanto leves como hospitalizadas. En este sentido, Tráfico ha observado que casi todos los siniestros acontecidos en las carreteras secundarias están estrechamente relacionadas con la velocidad. Una cuestión que también se puso de manifiesto durante la última campaña contra el exceso de velocidad llevada a cabo por la DGT en territorio almeriense.

Y es que durante este dispositivo, llevado a cabo a principios del pasado mes de octubre, el exceso de velocidad volvió a ser la infracción más repetida entre los conductores almerienses. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, apoyada por radares móviles, interpuso durante la campaña más de 300 sanciones por pisar el acelerador más de lo permitido.

Velocidad y tramos peligrosos

Cabe recordar que el exceso de velocidad sigue siendo la infracción más repetida entre los conductores almerienses tras once años desde que se implantó el permiso por puntos. Sólo el pasado año la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, apoyados por las policías municipales de las localidades, interpusieron un total de 13.610 sanciones en territorio almeriense por circular a más velocidad de lo permitida. De estas multas, un total de 7.681 provinieron de alguno de los once radares fijos instalados en la provincia y el resto, 5.929 sanciones, fueron interpuestas por la Guardia Civil a través de dispositivos móviles.

Se da la circunstancia de que todas y cada una de estas multas interpuestas en la última campaña contra el exceso de velocidad, sancionadas con pagos de 100 a 600 euros y la pérdida de entre 2 y 6 puntos, dependiendo del exceso de velocidad cometido, fueron detectadas en su totalidad en alguna carretera secundaria de la provincia a través de los radares móviles instalados por la Benemérita.

La DGT señala que circular a una velocidad adecuada podría evitar una cuarta parte de los fallecidos en accidente de tráfico. Cada año, más de 300 personas mueren en las carreteras españoles en accidentes en los que la velocidad fue un factor clave.

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