La huelga de examinadores dejó sin prueba del carné de coche a 3.700 alumnos en 2017

Aspirantes al permiso de conducir se examinan de la prueba teórica en la sede de la Dirección General de Tráfico de Almería./IDEAL
Aspirantes al permiso de conducir se examinan de la prueba teórica en la sede de la Dirección General de Tráfico de Almería. / IDEAL

El paro de los evaluadores entre junio y diciembre, unido a un cambio de prioridades entre los jóvenes, trae un descenso del 23% del número de presentados

Fran Gavilán
FRAN GAVILÁN

El número de alumnos presentados al permiso de conducir a lo largo del pasado año en territorio almeriense se redujo en un 23% a causa principalmente de la huelga de examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT), que se prolongó entre junio y diciembre y actualmente se encuentra suspendida a la espera de que el Gobierno dé una solución al conflicto. Asimismo, el descenso de la natalidad a finales del siglo XX -y la consecuente caída de jóvenes que hoy optan a sacarse el permiso- y los cambios de prioridades de los jóvenes, que ya no ven de manera urgente obtener la licencia de conducir, también han influido en esta situación.

Según las cifras facilitadas por la Jefatura Provincial de Tráfico a este periódico, la cifra de examinados que trataron de sacarse el carné de conducir B -el permiso más común- cayó en 3.787 personas en la provincia en 2017 respecto al año anterior, con un consecuente descenso en la facturación de las 190 autoescuelas que operan en la provincia, que actualmente cuentan con un personal de trabajadores muy reducido con respecto al que tenía hace una década.

Los datos con los que cuenta la DGT exponen que la cifra de permisos del carné B que se han expedido en la provincia se ha reducido casi a la mitad a lo largo de la crisis, cuando el número de aprobados por aquel entonces se acercaba a los 9.000 en Almería.

«El parón provocó un aumento de las listas de espera y un gran perjuicio para los alumnos»

Durante el último año, la huelga de examinadores ha sido el principal factor que ha provocado una caída de licencias de conducir. Un conflicto desarrollado a lo largo de cinco meses que puso a las autoescuelas en «una situación crítica» y que obligó a varias empresas a cerrar sus negocios ante una situación «inviable económicamente».

Así lo indicó a este periódico el presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Almería (Asoproal) Rafael Villegas, quien durante el parón de los examinadores llegó a hacer, junto a la vicepresidenta de este colectivo, Luisa Orcera, una huelga de hambre durante una semana para conseguir que el Gobierno y el comité de huelga de los examinadores avanzaran en las negociaciones y «acercaran posturas» para poner fin a un largo conflicto que generó la pérdida de más de un millón de euros del sector en Almería.

Según detalló el presidente de Asoproal, cuya huelga de hambre impulsó, en parte, que el Ejecutivo de Rajoy pactara unos servicios mínimos con los examinadores y así desbloquear la huelga, recordó que el parón de casi medio año provocó «un aumento de las listas de espera y un gran perjuicio tanto para los alumnos como para las propias autoescuelas, que se vieron abocadas a la inactividad y a la falta de ingresos para afrontar pagos urgentes», una cuestión que habría provocado un descenso del número de licencias expedidas entre enero y diciembre del pasado año.

Cuestión de prioridades

Al margen de la huelga de examinadores, lo cierto es que obtener el permiso de conducir «ha dejado de ser una prioridad» para muchos jóvenes en España.

Un reciente estudio elaborado por Luis Rodero, diplomado Tráfico y Seguridad Vial, y Cristóbal Rojas, profesor de la Universidad de Salamanca señala que los jóvenes «también sufren las consecuencias de la crisis económica y la disminución del consumo».

Esto se traduce en una bajada significativa de las inscripciones respecto a ciclos anteriores porque la necesidad de aprender a conducir queda relegada en la escala de prioridades de cualquier familia.

Además, algunos sondeos de opinión reflejados en informes del Instituto Nacional de Estadística (INE) ponen en relieve que un vehículo y el carné de conducir ya no son una prioridad para los jóvenes. Los motivos que esgrimen tienen que ver con el precio, con la falta de utilidad y con el uso de los transportes públicos que lo hacen innecesario. A ello se añaden las plataformas que desarrollan de formas de transporte alternativas, que ponen en contacto a personas que quieren compartir coche para repartir los gastos de viaje.

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