Destrozan la intervención efímera de los vecinos en el Casco Histórico por San Valentín

Los incívicos han destrozado la instalación de los vecinos para San Valentín. /Miguel Cárceles
Los incívicos han destrozado la instalación de los vecinos para San Valentín. / Miguel Cárceles
Movimiento vecinal

La presidenta del colectivo se muestra descorazonada por este golpe pero pone de relieve cómo con fondos y trabajo de los propios residentes se puede embellecer un barrio y hacerlo atractivo a los almerienses para acercarse a él

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESAlmería

Apenas dos días ha durado lo que había costado semanas idear y poner al servicio de todos los almerienses. El engalanamiento de la plaza de Campoamor para el día de San Valentín ha amanecido esta mañana completamente destrozado. El más de medio centenar de paraguas y las decenas de globos flotantes que adornaban este bellísimo rincón de la ciudad han desaparecido. Y el enorme corazón rojo trazado por sombrillas sobre un enrejado lucía sólo el esqueleto, bajo el que la ceniza advertía de que algún vándalo había decidido ponerle fin a la actuación efímera prendiéndole fuego.

La actividad, ideada y levantada por los propios vecinos del barrio -la modesta Asociación de Vecinos del Casco Histórico había sufragado de su bolsillo y a pulmón los 500 euros de los materiales con los que se había adornado el espacio- debía mantenerse en pie hasta el miércoles. De hecho, y en previsión de que los paraguas supusieran un 'jugoso' atractivo para los visitantes, varios carteles invitaban al civismo. "Si te gusta algo, pásate por la sede de la asociación el día 15 y te lo regalamos", advertían a los visitantes.

Sin embargo, la falta del más mínimo civismo de alguien ha acabado con el trabajo -y el esfuerzo- de todo el barrio. "Yo prefiero quedarme con lo positivo: un pequeño grupo de vecinos con muchas ganas y pagándolo de su propio bolsillo ha demostrado que la cultura y la belleza son elementos atractivos, que se pueden hacer cosas y que la ciudad responde. En estos dos días han sido miles los almerienses que se han acercado ex profeso sólo para ver lo bonita que había quedado la plaza", aseveraba esta mañana la presidenta del colectivo vecinal, Magdalena Cantero. "Hemos estado vigilando, los propios vecinos, durante el día. Pero no podemos tener a una persona todas las noches", advertía.

Así ha quedado el engalanamiento efímero de la plaza de Campoamor tras la actuación de los vándalos. / Miguel Cárceles

El colectivo ya preveía que los elementos de la actuación efímera fueran mermando con el paso de los días. "No han sido niñatos, hemos visto cómo parejas arrancaban algunos paraguas. Y hemos llamado a la policía", agregaba. Pero esta noche llegó el colofón, cuando la práctica totalidad de las sombrillas y el enorme corazón desaparecían. Unos por sustracción y otros al haber sido directamente incendiados.

El grupo de vecinos dice sentirse descorazonado pero, a la vez, se queda con lo positivo: su trabajo tiene recompensa. Y aunque les haya costado rascarse el bolsillo han demostrado que las buenas ideas -y el trabajo en equipo- permiten que el Casco Histórico ofrezca suficientes atractivos como para que gentes de toda la ciudad acudan de nuevo al corazón del que surgió la urbe almeriense. "Intentaremos reponer algunas partes, pero no podemos hacerla entera de nuevo. Todo esto sale de los fondos de la asociación, y no podríamos. En cualquier caso, las actividades continúan hasta el 14".

La intervención efímera era el más visual de los actos previstos para la celebración de San Valentín -el mártir cuyos restos descansan en la Catedral de la Encarnación de Almería, a escasos metros de la plaza de Campoamor-. Pero también se han programado otro tipo de actividades culturales, como la visita nocturna por el barrio celebrada el viernes, la actuación por todo el barrio de la tuna femenina de la Universidad de Almería, que tuvo lugar anoche y otro buen puñado de actos hasta la noche del 14. De hecho, el martes 13 hay un maratón poético y la actuación del grupo musical Casino Boogie en la plaza de la Catedral y una actividad infantil el día 14, a las 11 de la mañana, en la plaza de Campoamor.

"Ante las agresiones sufridas en la plaza, más y más cultura, en todas sus variantes", refería Cantero.

Así estaba la plaza antes de que los vándalos robasen la práctica totalidad de la intervención y prendiesen fuego al gran corazón de sombrillas. / D. Díaz

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