El otro Corredor Mediterráneo: un carril ciclista desde Almería y hasta Nicosia

Proyecto de corredor mediterráneo para el turismo ciclista, una línea que unirá Cádiz y Nicosia por la costa europea./ IDEAL
Proyecto de corredor mediterráneo para el turismo ciclista, una línea que unirá Cádiz y Nicosia por la costa europea. / IDEAL

La Consejería de Fomento busca colaboración para sufragar el proyecto, que formaba parte del Plan Andaluz de la Bicicleta y que debía estar culminado en 2020

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELES

Siéntese, porque las cifras pueden resultarle absolutamente sobrecogedoras. El cicloturismo -la actividad turística vinculada con el ciclismo- produce en Europa un impacto económico directo de 44.000 millones de euros al año. En países como Alemania y Francia supone cifras de 13.000 millones y 8.000 millones de euros al año, mientras en España la cifra se situaría en torno a los 1.600 millones de euros. Los datos los aporta un informa del Parlamento Europeo fechado en 2012. Y por ello, Eurovélo -un colectivo de apoyo al cicloturismo, algo similar a un lobby europeo- ha diseñado una red con 15 rutas (9 de norte a sur, 4 de este a oeste y 2 circulares) para generar grandes corredores que permitan a quienes se atrevan a recorrer Europa en bici hacerlo en unas condiciones adecuadas.

La iniciativa ha sido abrazada por muchas autoridades locales de los países de la Unión Europea e incluso ajenos al club de estados. La Administración Pública de Carreteras de Noruega, la oficina nacional de turismo de Croacia, el Consejo Departamental de los Alpes Marítimos de Francia, la Dirección General de Turismo de la Generalitat de Cataluña o la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía, entre otros organismos públicos, se han asociado al proyecto y pretenden darle un empujón.

Una de esas rutas, la 8, es casi un calco del Corredor Mediterráneo, solo que más largo -y mucho más costero-. Une Cádiz y Nicosia (Chipre) a través de una ruta con parada en Almería, Barcelona, Venecia (Italia), Dubrovnik (Croacia) y Atenas (Grecia), entre otras ciudades ribereñas. Sin embargo, la inversión es cuantiosa pese a que apenas requeriría de señalización y adecuación en algunos casos de los 5.888 kilómetros de ruta atravesando once países (España, Francia, Mónaco, Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Albania, Grecia y Chipre).

La Junta de Andalucía, sin embargo, le ve posibilidades. En la última feria Velocity (que se celebró el pasado verano en la ciudad holandesa de Nijmegen), la Consejería de Fomento promocionó la ejecución de la principal de estas rutas europeas de entre las que discurrirían por territorio andaluz y que, además, tendría en Almería uno de sus hitos. El impulso económico para la implementación de esta ruta se está desarrollando gracias al proyecto europeo Interreg MEDCycleTour, que cuenta con financiación de Bruselas. Pero además, Fomento pretende sumar ayudas -públicas y privadas- para culminarlo cuanto antes.

«En las actuales circunstancias económicas es importante unir esfuerzos y sinergias de las diferentes administraciones y del sector privado para poner en marcha actuaciones complementarias, buscando la complementariedad entre las iniciativas», defendía esta semana el consejero de Fomento y Vivienda, Felipe López. En cierto modo eso está ocurriendo en algunos tramos en los que las diputaciones están tirando del carro. Por ejemplo, en Málaga, donde el equipo del popular Elías Bendodo está implementando como atractivo turístico la 'Senda Litoral', coincidente con el recorrido de la ruta europea.

Cabe recordar, no obstante, que la Junta de Andalucía incluyó esta ruta entre las ocho a implementar en el marco del Plan Andaluz de la Bicicleta. Su compromiso era inaugurarlas en 2020. Pero hasta el momento la inversión se ha concentrado en rutas urbanas. El propio proyecto prevé un retorno de 3,8 millones de euros anuales y 200 millones de usuarios en un turismo menos estacionalizado. El resultado, sin embargo, ya se verá.

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