El comercio prepara el Black Friday y espera elevar sus ventas por encima del 30% del pasado año

Un joven busca productos de tecnología en un gran establecimiento durante la celebración del Black Friday (el viernes negro)./ALFREDO AGUILAR
Un joven busca productos de tecnología en un gran establecimiento durante la celebración del Black Friday (el viernes negro). / ALFREDO AGUILAR

El centro comercial abierto espera un fuerte tirón, principalmente en ropa y calzado, en uno de los meses más flojos de facturación de todo el año

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESAlmería

Si tiene la agenda a mano, apúntese la fecha: viernes 24 de noviembre. Ese día, el último viernes de noviembre, es el Black Friday, el Viernes Negro: el día en el que los comercios se lían la manta a la cabeza y rebajan gran parte de sus artículos para atraer compradores en uno de los meses más flojos de todo el año. Dada la cercanía de la campaña de Navidad -y ser final de mes- quizá haya quien aún se resista. Pero muchos compradores observan en esta tradición importada de Estados Unidos una fórmula para hacerle la lista a los Reyes Magos ahorrándole unos eurillos a cambio de previsión.

La tradición norteamericana lleva poco tiempo de implantación en Almería. Algunas grandes superficies algo más, pero en el comercio tradicional podría decirse que este será el segundo año en el que se lancen a la caza del comprador previsor. Carmen Sánchez, gerente del Centro Comercial Abierto de Almería -Almería Centro- aseguró que los descuentos pueden ser de más del 30% en algunos productos. «Cada comercio decidirá», aclaraba. Pero con esas cifras -que probablemente se extiendan durante algunos días, no sólo el día 24- pretenden elevar la venta de la 'campaña negra' en un 30% respecto al año pasado. «Algunas tiendas ya han avisado que seguirán con las ofertas tras el Black Friday», agregó.

Lo que más esperan vender es, ciertamente, lo que más se oferta en el centro de la ciudad: ropa y calzado. «Por ejemplo, de tecnología tenemos menos asociados», indicó. Pero creen reconocer que sus efectos se extenderán durante toda la última semana de noviembre y principios de diciembre.

Pero además del atractivo de los precios, el centro tendrá dos nuevos imanes. El primero es que los sábados por la tarde se cortará el tráfico rodado en el Paseo de Almería en lo que parece que pudiera ser una prueba ante el estudio de su peatonalización definitiva por parte del Consistorio. Pero además, y asumido el coste a medias por comerciantes y Ayuntamiento, habrá actividades de dinamización. Por ejemplo, para el día del Black Friday hay prevista la instalación en la calle Reyes Católicos de un castillo hinchable y una cama elástica así como una actividad de pinta-caras para los más pequeños. Por su parte, en la plaza de San Pedro, Activa Club ofrecerá clases de yoga gratuitas. «Las actividades serán de 17.30 horas a 20.30 horas», indicaba Sánchez. Es justo el horario de mayor afluencia de público a los comercios del centro.

No obstante, la ya asumida tradición anglosajona del Black Friday también llegará a los centros comerciales y al resto de ciudades de la provincia, en la que hay cerca de 15.000 comercios abiertos para los que noviembre es uno de esos meses aciagos. Algunas estimaciones patronales cifran en un 5% la facturación de este mes respecto de la del resto del año. Para que se hagan una idea, la facturación de Navidad puede llegar a suponer un tercio de sus ventas en los doce meses.

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