La ciudad conmemora los 528 años de la anexión de Almería a la Corona de Castilla

El alcalde realiza el gesto de la tremolación por tres veces de la enseña de los Reyes Católicos. /Fran Gavilán
El alcalde realiza el gesto de la tremolación por tres veces de la enseña de los Reyes Católicos. / Fran Gavilán

La Plaza Vieja, engalanada para la ocasión, sirvió un año más para celebrar la entrada de los Reyes Católicos a la ciudad

Fran Gavilán
FRAN GAVILÁNALMERÍA

Más de un centenar de personas volvieron a conmemorar ayer el día en el que, por primera vez, ondeó la bandera de la Corona de Castilla en lo más alto de la Alcazaba, a la llegada de los Reyes Católicos a la urbe situada junto a la desembocadura del Andarax, en 1489.

El Día del Pendón, que tiene lugar cada 26 de diciembre y que simboliza la entrega de la capital a los Reyes Católicos, en 1489, celebró ayer los 528 años de la anexión de Almería a la Corona de Castilla y la expulsión de los musulmanes, y arrancó durante una edición más con la secuencia de actos que marcan una larga tradición.

Sembrado de protocolos, el tradicional ritual para conmemorar la anexión de las tierras de Almería, arrancó como todos los años en la Plaza Vieja. En este escenario, 'kilómetro cero' del Casco Antiguo de la capital almeriense, sirvió un año más como punto de partida para escenificar un acto que comenzó pasadas las 8.00 de la mañana con el disparo de 21 salvas reglamentarias en honor de la bandera. Un estruendo que sirve para rememorar la entrada de las fuerzas cristianas en Almería durante el largo proceso de la Reconquista, y en la que la misma enseña almeriense es tremolada tres veces por el primer edil de la ciudad mientras se vitorea a «España, a Andalucía, a los Reyes Católicos y a la integración de los pueblos».

Corporación, autoridades civiles y militares e invitados a este acto, que contó con la mayoría de concejales del Consistorio, a excepción de la ausencia tradicional del Grupo Municipal de Izquierda Unida, fueron testigos directos de una conmemoración que alcanzó su punto más solemne pasadas las 10.30 horas.

El concejal más joven de la Corporación, este año por séptima ocasión consecutiva, el popular Carlos Sánchez, juraba por tres veces a los pies de la balconada de las Casas Consistoriales devolver impoluto el estandarte tras procesionarlo por el casco histórico de la ciudad. Y lo hacía por tercera vez ante Ramón Fernández-Pacheco, quien al término de la celebración mostró su satisfacción por la «normalidad» con la que se desarrolló este homenaje que rinde la ciudad, destacando la afluencia de público que se produjo coincidiendo los actos con la jornada festiva declarada en la capital.

«Trascendencia histórica»

El primer edil señaló la «trascendencia histórica» de esta fecha para la ciudad de Almería. «Una celebración muy solemne que supone el reencuentro de los almerienses con una de nuestras más antiguas tradiciones», indicó el regidor, significando «el camino recorrido por los almerienses y los logros alcanzados hasta llegar aquí».

Al mismo tiempo, Fernández-Pacheco quiso subrayar la fuerte «identidad local» de los almerienses al señalar este día como «muy importante para ejercer esa reafirmación de nuestra historia. Ello no significa ir contra nadie y sí a favor de lo que somos», subrayó el alcalde al termino de una celebración que contó con varios centenares de personas y vecinos con algunas banderas de la Cruz de San Jorge y de España que fueron testigos de cómo el concejal Sánchez se echó el pendón al hombro e inició un recorrido por las calles del centro hasta hacerlo entrar por las puertas de la Catedral de la Encarnación.

«Son más de 500 años de historia los que hoy se recuerdan. Más allá de los sentimientos políticos e ideologías creo que esta fecha es motivo de celebración por lo que supuso. Creo importante conocer la historia de la ciudad y respetarla de forma pacífica», reclamó el portador del Pendón de los Reyes Católico, el concejal Carlos Sánchez, quien mostró «el orgullo y privilegio» que supone como concejal «portar el estandarte» por séptimo año consecutivo.

Acción de gracias

A las puertas del templo fortaleza esperaban dos canónigos, quienes fueron los encargados de recibir el Pendón de Castilla, de 24 kilos de peso, hacia la entrada de la Catedral para llevar a cabo la acción de gracias.

Tras esta obra, cargada de simbolismo, la enseña almeriense volvió a deambular sobre el hombro izquierdo del regidor Sánchez por el Casco Histórico. El estandarte salió del templo bajo los acordes del himno nacional y, esta vez, con los representantes de la curia diocesana y el obispo de Almería, Adolfo González Montes, a la cabeza.

Tras recorrer en procesión las calles Eduardo Pérez, Real, Jovellanos, Mariana, plaza de la Administración Vieja y Cervantes, el Pendón de los Reyes Católicos regresó de nuevo al templo donde tuvo lugar la eucaristía oficiada por el titular de la Diócesis de Almería.

Fue en torno a las 12.30 horas cuando el histórico estandarte de la ciudad volvió a partir al son del himno nacional, para regresar a su lugar de origen y ser devuelto, tal y como se le entregó al edil portador, por parte del alcalde, que lo recogió desde el balcón con el tradicional ritual, tremolándolo tres veces, a la voz de «Almería, por Andalucía, por España, por los Reyes Católicos y por la integración de los pueblos».

Estas palabras fueron escuchadas por más de un centenar de asistentes a la parte final de la conmemoración, algunos de ellos ataviados con banderas de la Cruz de San Jorge y de España, quienes pudieron ser testigos del sonido de los himnos de Almería, Andalucía y España, unos acordes que supusieron el punto y final de un acto que recuerda la entrada de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla a la capital almeriense tras pactar las capitulaciones de entrega con el rey nazarita Muley Abdalah 'El Zagal'.

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