El Casco Histórico mide hoy el rechazo popular a una Plaza Vieja sin árboles

El Casco Histórico mide hoy el rechazo popular a una Plaza Vieja sin árboles
S. G. H.

Más de una decena de colectivos sociales, vecinales y ecologistas convocan a los almerienses a una concentración

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESALMERÍA

La capital almeriense dimensionará hoy el rechazo popular al proyecto del PP, desde el gobierno del Ayuntamiento de Almería, de hacer de la Plaza Vieja un espacio diáfano: sin árboles, hueco, dispuesto para ser un lugar de ocio y disfrute de hostelería y cultura. De momento, las posturas -a favor y en contra- de dicho proyecto están enfrentadas. Y si bien los grupos políticos se han dividido por la mitad en el plenario local, con PP y Cs a favor y PSOE e IU en contra, socialmente todo está lleno de matices: gustos como colores.

Quince colectivos sociales, culturales, vecinales y ecologistas de Almería se han unido en una plataforma que se ha mostrado radicalmente en contra de este proyecto y que reclaman la Plaza Vieja con la actual disposición: con árboles y con el Monumento a los Mártires de la Libertad -el Pingurucho de los Coloraos-. Lo segundo, por tener en el centro de la vida política almeriense el principal homenaje a los 24 expedicionarios que murieron fusilados en Almería en su intentona por reinstaurar la Constitución de 1812 tras la restauración absolutista. Y lo primero, el arbolado, para que la plaza se mantenga como un espacio con refugio ante el sol, medioambientalmente amigable y agradable para el encuentro vecinal, advierten los convocantes.

Por contra, el Ayuntamiento defiende un espacio llano, sin nada, que realce los elementos arquitectónicos de la plaza y que posibilite su utilización por negocios de hostelería con terrazas, «que es lo que da vida», argumentó la regidora de Fomento Ana Martínez Labella, y que también permita su uso como espacio escénico para conciertos, festivales o grandes eventos culturales. Y en cuanto a cómo otorgar sombra, Labella defendió que la plaza contará con 7 farolas con báculos de 7 metros de altura preparados para soportar un sistema de toldos que otorgarían un espacio de sombra «mucho mayor que el actual que ofrece el arbolado».

Las posturas están enconadas. Lo reconoció el propio alcalde, Ramón Fernández-Pacheco (PP) en su cuenta en Twitter. «No me gusta ver a la ciudad dividida por un proyecto tan ilusionante como el de la Plaza Vieja, porque el futuro de Almería nos debe unir a todos». Por ello, el Consistorio ha iniciado una ronda de contactos con colectivos vecinales, sociales y económicos para difundir el proyecto -que, en sus trazos básicos, ya se conoce, lo han explicitado por doquier desde el pleno del 7 de mayo- y dar a conocer sus argumentos.

Sin embargo, no han logrado convencer a gran parte de los colectivos del entorno de la Plaza Vieja, los que residen en la Almería antigua. La convocatoria para manifestarse contra el proyecto municipal es a las 20 horas en la propia Plaza Vieja y viene apoyada por los colectivos vecinales La Traíña, Argar, Nuestra Señora de La Paz, La Palmera, Alborán, Arca Jayrán, Chanca-Pescadería y Casco Histórico. Salvo La Palmera, todos ellos son los principales colectivos vecinales del Casco Histórico con una salvedad: la asociación Puerta de Europa -del Parque de Nicolás Salmerón- se descolgó con un comunicado de apoyo a la medida y dando soporte al traslado del Pingurucho al propio Parque.

Además, también se han sumado a la convocatoria el Foro Almería-Centro, las organizaciones ecologistas Grupo Ecologista Mediterráneo, Arriba Árboles y Ecologistas en Acción Almería y las asociaciones culturales La Guajira, La Oficina y Amigos de la Alcazaba. Precisamente ésta última ha sido de las más beligerantes en sus pronunciamientos contra el proyecto municipal de quitar los árboles y, muy especialmente, de trasladar el Monumento a Los Coloraos. «Se trata de un monumento singular en la historia de Almería que no puede concebirse como un elemento escultórico o como cualquier otro objeto que se pone en las rotondas», llegó a manifestar el vicepresidente de la asociación, Francisco Verdegay, ante las pretensiones municipales de reubicar el monolito de mármol blanco de Macael en la entrada del Parque Nicolás Salmerón, junto a la Rambla.

Las entidades convocantes han animado a quienes hoy decidan secundar la protesta a llevar consigo gafas de sol, sombrillas, crema solar o pamelas con el objeto de lanzar un mensaje visual al Ayuntamiento de Almería: que no se quiere una Plaza Vieja sin sombra -o que la sombra esté «privatizada» en las terrazas de los bares, llegó a decir la portavoz de los colectivos, Magdalena Cantero, presidenta de la asociación de vecinos Casco Histórico-. «Sabemos qué plaza queremos y nos sorprende que se hable de modernidad a la hora de ejecutar un proyecto y no se use esta palabra 'modernidad' en un contexto democrático», dijo, afeando la falta de interlocución de los vecinos con el equipo de gobierno.

De lo que esta tarde suceda en la Plaza Vieja bien podría depender qué ocurra finalmente con el proyecto. De momento, el equipo de gobierno ya se ha mostrado accesible a dejar en el espacio las palmeras -dos de ellas con más de cien años de vida-.

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