El almeriense que tiene una réplica del coche de Hitler

El almeriense que tiene una réplica del coche de Hitler

Agustín Carmona ‘Longo’ posee un Mercedes 230 de 1936, muy apreciado por la rareza de su carrocería y las escasas unidades fabricadas, similar al que tenía el Führer

ANTONIO ARENAS ALBOX

La gran afición por los vehículos clásicos ha llevado a Agustín Carmona Jiménez, ‘Longo’, a reunir una docena de preciosos coches, entre ellos un Mercedes 230 de 1936. Después se ha visto realizar un pequeño recorrido por las calles de Albox, donde reside su propietario. Lo primero que llama la atención es que el sobrenombre de Longo está por todas partes, en algunos vehículos y hasta en el rótulo de la calle. «Viene de mi abuelo que se llamaba Longobardo y era de aquí, de Albox. A mi padre le decían el Longo, y así a todos los hermanos nos los han dicho, en especial a mi. Hasta a mi mujer, Herminia Caparrós, la conocen como la del Longo», cuenta con humor. Curiosamente, también los coches tienen sobrenombre y al Mercedes 230 le llama ‘El Hitler’ no porque perteneciera al Führer sino porque al parecer tuvo uno de igual marca y modelo.

Tanto Agustín como su paisano José María Ávila ilustran con la historia de este coche que sorprende por su elegancia y robustez. «Llegó a mis manos hace unos dos meses, siendo el propietario anterior José María Ávila Vega y por lo que sabemos es un coche muy exclusivo que perteneció a un gran coleccionista de Barcelona. Se encuentran muy pocas unidades en España», explica Agustín antes de dar la palabra a José María, que como buen entendido explica que tiene «un motor de 6 cilindros con válvulas laterales, motor de preguerra y una carrocería cabriolet muy bonita. Es una de las piezas más codiciadas por los coleccionistas, muy avanzado para su época pues tiene cuatro velocidades cuando en esa época todos eran de tres velocidades y va de maravilla». Un cartel escrito a mano indica que fue fabricado en 1936, tiene 85 CV, 2.500 cc y que es de gasolina.

Por su parte, José María añade que hace tres años Agustín estuvo de trato pero que el coche fue vendido a otra persona. Ahora ha podido hacerse con él, eso sí pagando 50.000 euros más, siendo el precio final de 155.000 euros, lo cual no le parece excesivo pues han visto otro anunciando por 196.000 euros sin estar ni mucho menos en el buen estado de éste. Como el resto de vehículos de su colección, su actual propietario lo utiliza para acudir a algunas de las concentraciones que se organizan en las comarcas del norte de la provincia de Granada y del Valle del Almanzora almeriense.

Del consumo no dice que es «mejor no comprobarlo». También cuenta que fue sometido a una restauración en los años 70, y que «siendo fiel a sus formas originales, está de bajos estupendamente al estar guardado y es un coche muy apreciado por los coleccionistas por la rareza de su carrocería y las escasas unidades que se fabricaron». Al parecer, la mayoría están en manos de coleccionistas y han ido a parar a Rusia y Alemania.

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