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Piden a los docentes que denuncien los casos de aulas con más de 27 grados

El parlamento andaluz vivió su primera protesta por las altas temperaturas en las aulas.
El parlamento andaluz vivió su primera protesta por las altas temperaturas en las aulas. / IDEAL
  • Comisiones Obreras quiere que los profesores se impliquen para trasladar a la Inspección situaciones que puedan suponer riesgo sanitario

Son numerosos los centros educativos en los que en estas fechas las altas temperaturas están haciendo casi inviable el normal desarrollo de las clases que se están convirtiendo en «pequeñas saunas» en esta recta final de curso. A pesar del anuncio de la Consejería de Educación del comienzo de un riguroso análisis sobre la situación de la climatización de los centros, Comisiones Obreras ya anuncia «actuaciones urgentes», recordando que «el Real Decreto 486 del año 97 sobre seguridad y salud en los puestos de trabajo, determina la temperatura que deben tener los locales donde se realizan trabajos sedentarios, coincidiendo así con la mayoría de las actividades que se realizan en los centros de enseñanza, esta temperatura debe oscilar entre los 17 y los 27 grados».

Esta normativa afecta en los centros educativos no sólo a las aulas, sino a las oficinas, talleres, pasillos, escaleras, comedores y a todas las instalaciones educativa. Además, recordaron desde el sindicato, su incumplimiento «pone en peligro la seguridad del alumnado y de los propios trabajadores de los centros». Esta norma establece que en invierno la temperatura debe mantenerse entre 17 y 24 grados, en tanto que en verano la temperatura debe serlo entre los 23 y 27 grados, una temperatura máxima que el sindicato denuncia que se está incumpliendo en numerosos centros educativos de todos los niveles, ya sean de titularidad pública como privada. Desde Comisiones Obreras se indica que si la temperatura existente es inferior a 10 grados existe un riesgo de estrés térmico lo que puede manifestarse con un intenso temblor y puede generar alteraciones en el sistema vascular; y si es superior a 27 grados, dar lugar a pérdidas de conocimiento, mareos, vértigos, trastornos circulatorios y cardíacos. No obstante, sin llegar a estos extremos, una temperatura no adecuada puede dañar la salud y producir numerosos catarros, molestias e incomodidad a los trabajadores y alumnado afectando a su bienestar, a la ejecución de las tareas y al rendimiento laboral y escolar.

Plan integral

El sindicato demanda que Educación realice un plan integral de renovación y adaptación de las instalaciones de los centros educativos, pues los episodios de calor no son sólo una eventualidad de este año, sino que desde hace varios cursos se vienen produciendo.

Por ello, reclama inversiones para remodelar los centros con la tecnología necesaria, preferentemente sostenible, para corregir tanto bajas como altas temperaturas, tal como ocurre en otros países europeos. El Secretario General de la Federación de Enseñanza, Diego Molina urge «a tomar medidas excepcionales de ser necesarias, pues no se puede obligar a que un estudiante o un trabajador a desarrollar su labor en auténticas saunas, tal como se está produciendo en estos días, o en congeladores como sucede en invierno». Comisiones Obreras instó a los trabajadores de los centros educativos andaluces a que en estas fechas informen al sindicato si la temperatura de su centro supera los 27 grados.