Ideal

El resort está en un paradisíaco entorno junto a la selva tropical y a un corto paseo de la playa.
El resort está en un paradisíaco entorno junto a la selva tropical y a un corto paseo de la playa. / A.R.

Un empresario de Almería inaugura un resort turístico en la selva de Tailandia

  • Asian Secret Resort acaba de abrir al público a 900 metros de la playa de Lamai, en la isla de Koh Samui, en el golfo de Tailandia

Juan Martínez se enamoró perdidamente de Tailandia. Un viaje de turismo le abrió las puertas a un paraíso al que volvía cíclicamente hasta que la crisis en la construcción -sector en el que trabajaba en España- le dio el empujón definitivo. Ahora, tras un periplo de aventurero, acaba de abrir un resort turístico entre la selva y la playa, en la Tailandia tropical. Del paraíso vacacional al paraíso en el que ganarse la vida.

Martínez (almeriense, de 49 años) ha terminado echando raíces en Tailandia. Tan hondas como las del palmeral bajo el que se ubican las habitaciones de su nuevo local de hostelería, a 900 metros de la playa y en plena selva tropical tailandesa. «La idea de venirme a Tailandia ya rondaba en mi cabeza. La crisis en mi sector y un cumulo de situaciones personales me empujaron a romper con todo en Almería y sin pensar de un día para otro me presenté tras un largo viaje con mi mujer Irina y cinco maletas en la paradisiaca isla de Koh Samui situada en el golfo de Tailandia».

La ruptura, radical, terminó cuajando como un mundo lleno de oportunidades. Tras entrar en el país con un visado de turista para treinta días, el plan ya estaba casi trazado. «Gestioné mi visado de negocios, mi permiso de residencia y creé una sociedad para construir y promover un resort que diseñé yo mismo al mas puro estilo tailandés y al que he bautizado como Asian Secret Resort», relata desde el país asiático, donde hace pocos días abrió el negocio.

«La idea surge en mi cabeza tras observar el potencial turístico que tiene Tailandia. En la sociedad me proponen entrar con un porcentaje menor mi mujer Irina Karaychentseva y un amigo, Francisco Calvache. Él también es de Almería», narra Martínez.

Y ahora, tras unos meses de duro trabajo, el sueño se ha convertido en realidad. En la pequeña isla de Koh Samui, al sur del país -con un territorio como el término municipal de El Ejido- Asian Secret Resort se ha convertido en una realidad palpable que ya recibe a los primeros turistas. Es, precisamente, la gran industria de la isla, que dispone de aeropuerto propio con vuelos directos a otras terminales de conexión como la capital tailandesa, Bangkok; pero también Kuala Lumpur (Malasia), Singapur o Hong Kong.

«Tras un año residiendo en Tailandia puedo comentar que no ha sido fácil todos los pasos que he dado para llegar donde he llegado. Ha sido un giro de 180 grados», reconoce Martínez. «La vida aquí es mucho mas relajada, mas informal, se disfruta de un clima veraniego los doce meses del año, el tiempo no pasa, nada cambia, la comida local es mas sana y se vive en contacto continuo con la naturaleza. En lineas generales se vive sin estrés, sin protocolos de ningún tipo y aislado de la globalización».

El resort turístico ofrece habitaciones de arquitectura local con una zona de piscina y relax. Además, entre sus servicios están los masajes tailandeses, excursiones al rededor de la isla, buceo, snorkel, vela, kayak y windsurf además de alquiler de coches, scooters, servicio de enlace con el aeropuerto (que está a nueve kilómetros del resort). «Además, vamos a tener un restaurante en el que vamos a ofrecer comida típica de nuestra tierra [mediterránea] fusionada con la cocina tailandesa para que nuestros clientes Españoles se sientan como en casa», remarca el almeriense.

«De Tailandia recomendaría a los almerienses en primer lugar la isla de Koh Samui para que vengan a visitarme, la gran ciudad de Bangkok, la ciudad de Chiang Mai al norte del país donde aún se conserva la autentica cultura tradicional tailandesa, la isla de Koh Lipe, Koh Phi Phi y para los amantes del submarinismo estar en Koh Tao. Podría mencionar mil lugares más ya que conozco muy bien este país», advierte.

A apenas un kilómetro de distancia del resort, una enorme playa, Lamai, de arenas blancas y densos palmerales y cocotales junto al mar, recibe al visitante con una paradisíaco abrazo junto a las barreras de coral que rodean casi por completo la isla. Sus aguas de azul turquesa completan una postal reservada solo para el trópico.

«A Almería, que me vio nacer, la llevo en mi corazón y la añoro cada día, por sus paisajes, costumbres, gastronomía, su gente con ese carácter que nos hace inigualables en cualquier parte del mundo donde residamos. Pero especialmente echo de menos a mi familia. Espero volver a reunirme con ella algún día en el futuro», rememora el empresario almeriense desde la otra punta del mundo.