Ideal

Un congreso a la medida de Amat

Amat, ayer, flanqueado por Juanma Moreno y Juan Ignacio Zoido, ministro del Interior.
Amat, ayer, flanqueado por Juanma Moreno y Juan Ignacio Zoido, ministro del Interior.
  • El cónclave de los populares se convirtió en un homenaje personal a la figura del presidente

Si hay algo que define un congreso de un partido es el 'pasilleo'. Un cónclave con corrillos es un congreso animado. Un congreso sin corrillos es un trámite. Y el de ayer fue lo segundo. Al abrir sus puertas a los compromisarios, el resultado ya estaba escrito. No sólo por la existencia de una única candidatura, la del incontestado Gabriel Amat, sino porque todo lo demás estaba ya atado y bien atado. La lista, de continuidad, mantiene a los conservadores almerienses en una situación de comodidad interna. Los resultados electorales no fuerzan un relevo urgente. Y si alguien podía mantener al PP almeriense como una balsa de aceite, con infranqueable cierre de filas, sin divisiones ni familias, ese era Amat.

Con todos estos ingredientes, el cónclave de ayer fue solamente un canto a la unidad interna y un homenaje al hombre que desde hace trece años rige con mano de hierro los designios del principal partido de la provincia de Almería. Durante toda la jornada se sucedieron vídeos de las juntas locales mostrando su cerrado apoyo al liderazgo de Amat de un modo efusivo. Mostrando un PP sin fisuras internas, que posterga cualquier renovación. «Si va bien, ¿para qué cambiar?», parecían decir. La frase la había pronunciado semanas antes el propio Amat cuando daba a entender lo que ayer se confirmó: que Javier Aureliano García, su delfín, seguiría como mano derecha en la dirección popular.

Amat contó además con el apoyo tácito del entorno del presidente nacional del partido. No sólo por tener a Rafael Hernando, portavoz del Grupo Parlamentario Popular, como presidente del cónclave orgánico, sino también porque a su reválida asistieron hombres fuertes de su más estrecho círculo de confianza: el presidente del PP catalán, Xavier García Albiol; el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido y el presidente del PP andaluz Juanma Moreno.

Amat seguirá al frente de un partido que observa en él una figura incontestable, irreprochable. El hombre que consiguió refundar la formación tras las traumáticas escisiones de GIAL y PAL. Y también el que ha conseguido llevar a la formación conservadora a una situación electoral de resultados inquebrantables. El relevo, que el propio Amat llegó a insinuar meses atrás, tendrá que esperar.