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Los empresarios exigen doble vía para el Corredor, sí o sí

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Juan Roig, presidente de Mercadona, junto al líder de la patronal de Tarragona, a su llegada al acto de ayer en Roquetas de Mar. / JULIO VALDIVIA

  • Representantes del ámbito patronal de todo el arco mediterráneo coincidieron en apuntar a Almería como la provincia peor tratada en ferrocarril

Quienes tengan la más mínima tentación de asociar las reivindicaciones transversales de Almería con una cuestión partidista encontraron ayer más de 800 razones para darse cuenta de que no hay nada más alejado de la realidad. Cerca de un millar de empresarios y agentes sociales de todo el arco mediterráneo (de las comunidades autónomas de Cataluña, Valencia y Murcia llegaron más de 300) reivindicaron al unísono la ejecución prioritaria y sin dilación del Corredor Mediterráneo, una vía litoral que permita potenciar la actividad económica, el empleo, la industria y el turismo de un espacio en el que reside casi la mitad de la población española, el 60% de la exportación estatal, cerca del 46% del PIB y casi tres cuartas partes del tráfico portuario. Y muy especialmente, para dar una solución urgente al actual aislamiento ferroviario de la provincia de Almería.

Pero no a cualquier precio, no de cualquier manera, sino en vía doble, electrificada y en ancho internacional en todo su recorrido. Cualquier otra cosa «es provisional», adelantaba Diego Lorente, de la Asociación Valenciana de Empresarios. Esta patronal levantina fue la organizadora del evento que contó en Almería con la complicidad de la Cámara de Comercio.

Fue su presidente el encargado de abrir el cónclave de más de 800 asistentes con un clarividente «bienvenidos a la isla de Almería». Diego Martínez Cano reivindicó esta infraestructura, crucial para toda España -mucho más para Almería, que aún no está conectada con el Levante por tren y que sólo cuenta con unas vías diseñadas en el siglo XIX- «para lograr un modelo de crecimiento económico más estable y sostenible». Y recordó que la plaza en la que tenía lugar el acto, Almería, vive en el «desamparo». «No solo no se ha construido ni un solo kilómetro de vía en los últimos años sino que se han tapiado símbolos de la alta velocidad. Almería no está lejos: el problema es que las administraciones no se han movido ni un milímetro por que estemos más cerca del resto de España», adujo.

El 'grito' sin ostentaciones de Diego Martínez Cano fue secundado, uno por uno, por todos y cada uno de los intervinientes en el acto. Por ejemplo, por Francisco García Calvo, técnico de la plataforma El Corredor Mediterráneo. Suya es la voz que, en el 'making of' del vuelo sobre las obras del Corredor Mediterráneo subraya que «Almería es de vergüenza, es la provincia peor tratada de España en Ferrocarril». «La de Almería es la historia de un abandono», remarcó ayer. «En 1985 se cierran más de la mitad de los kilómetros de vía que había en la provincia y no pasa nada». Y adujo que a día de hoy sigue manteniendo la «triple odisea» que supone viajar a Madrid, a Sevilla o al Levante. «Si hay problemas en Cataluña, en Valencia o en Murcia, lo de Almería es un desastre».

Tras unas primeras intervenciones técnicas, de relato sobre la actual situación del Corredor Mediterráneo en todo el país y con especial atención a Almería, el presidente de la Confederación de Empresarios de la Provincia de Almería (Asempal), José Cano, moderó una mesa redonda de líderes empresariales de todo el arco mediterráneo. «Almería es la provincia con las comunicaciones ferroviarias más infames de España, Almería es la vergüenza hecha raíles, Almería es la provincia más puteada de España, no lo puedo decir de otra manera», introdujo el jefe de la patronal almeriense. Junto a él se sentaron Vicente Boluda (presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios, AVE, organizadora del encuentro), Ignacio Osborne (del Grupo Osborne y del Instituto de Empresa Familiar), José María Bonmatí (de la patronal industrial Aecoc), y Juan García (del grupo García Carrión).

Por poner un ejemplo, Bonmatí apostó por intentar dejar de lado las luchas localistas, los territorialismos, pero sin embargo no dudó un instante al pronunciar que «el caso de Almería es flagrante y lo tenemos que poner de relieve». «Es determinante que catalanes, valencianos, murcianos y andaluces defendamos todos y cada uno de los kilómetros del corredor, porque en el trazado completo está la competitividad y el beneficio para el conjunto de España», le apuntaba, por su parte, Boluda.

«Aprender a votar»

Durante la mesa redonda, las preguntas de Cano se fueron intercalando con los pronunciamientos de los distintos empresarios que, al unísono, reivindicaban la importancia cualitativa que supondría para el conjunto del país -no sólo para las provincias litorales- contar con esta infraestructura ferroviaria. Y a los cuestionamientos de Cano sobre por qué AVE, la patronal valenciana, se había propuesto el liderazgo de esta campaña por el Corredor Mediterráneo, Boluda respondió sin tapujos que todo responde a la propia actuación del Ejecutivo estatal. «Como nos han mentido tanto sobre el estado de las obras, la página es una forma de que veamos la verdad y las barbaridades que nos dicen, para poder decirlo a la cara», expuso.

«Hay que seguir con estas iniciativas, me dice la cabeza. Hay que aprender a votar, me dice el corazón», reconoció ante un Palacio de Congresos de Aguadulce en el que sólo restaba el espacio suficiente para permitir la entrada o salida de los empresarios inscritos para participar en el encuentro.

El de ayer fue el tercer gran evento de la Asociación Valenciana de Empresarios, embarcada en una ruta estatal en apoyo a la ejecución del eje ferroviario litoral y de la campaña '#QuieroCorredor' (etiqueta de Twitter que consiguió colocarse ayer como una de las más leídas de todo el país). Antes se habían celebrado dos más en Tarragona y Murcia, con 300 y 500 asistentes respectivamente. El dato de ayer superó con creces la suma de los dos encuentros anteriores. Muy probablemente porque Almería es -lo reconoce la propia Unión Europea en el informe elaborado por Laurens Jan Brinckhorst, coordinador comunitario del Corredor Mediterráneo- el tramo más retrasado de todos cuantos hay en ejecución en Europa. «Eslabón perdido», lo define Brinckhorst en el texto. Pero también porque no existe una alternativa que permita una mejora de los tiempos de viaje de Almería con el resto del país. A día de hoy, la línea convencional entre Almería y Linares es la más lenta de España, y Almería la capital de provincia desde la que más se tarda en llegar hasta Madrid. Un caldo de cultivo perfecto para que medio millar de empresarios almerienses secundaran la protesta tranquila de la patronal valenciana.

El encuentro de ayer consiguió dar nueva relevancia a la reivindicación por el Corredor Mediterráneo en todo el país. Pero muy especialmente sirvió para que en el resto de España se conocieran las circunstancias particulares de Almería. Rotundo, pero de sentido común, el presidente de la empresa líder en comercialización de productos alimenticios Mercadona, Juan Roig, mostraba ayer su estupefacción por las comunicaciones ferroviarias de Almería y adujo que «no es posible» que se tarden 11 horas «en llegar en tren de Valencia a Almería».

El empresario valenciano criticó la política infraestructural y apunto a que el de Almería es un problema que supera sus límites provinciales. «Almería pertenece a España, y todos los españoles debemos defender el Corredor», argumentó asegurando que es «una cosa buena» que la riqueza del país «sea totalmente circular además de radial». «Es un problema de la sociedad española».

En términos parecidos se expresaban otros líderes empresariales destacados que asistieron al acto. Es el caso de Francisco Martínez-Cosentino (Grupo Cosentino), Tomás Fuertes (Grupo Fuertes, propietario de la marca de alimentación El Pozo) o el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde. «En el mercado global, las fronteras las marcan las vías de comunicación, que son básicas para el futuro de la región», expuso este último representante empresarial.

Y en la misma línea, el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía llamó a la «movilización» de los empresarios. «Este [la cita de ayer] es un punto de inflexión por recordar la injusticia del maltrato a Almería y la necesidad urgente de cambiar», reivindicó antes de relatar el agravio comparativo presupuestario previsto en las cuentas públicas que se debaten en las Cortes Generales.

La de ayer no sólo fue la más importante reivindicación del Corredor Mediterráneo que jamás ha tenido lugar en España, también fue la más populosa cita de protesta ante el parón de las infraestructuras ferroviarias en la provincia de Almería. Al menos hasta octubre, para cuando Boluda ya ha anunciado un nuevo encuentro empresarial en Madrid.

Para antes, en junio, la Mesa del Ferrocarril de Almería, que ayer estuvo en el encuentro empresarial, ya prevé una gran movilización ciudadana que tuerza los planes de Fomento: dos años más sin obras y un relanzamiento del proyecto -parcialmente en vía única- a partir del año 2019.