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Rajoy y Díaz se lanzan dardos sobre el tren de Almería en el 25 aniversario del AVE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ayer en la Estación de Santa Justa.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ayer en la Estación de Santa Justa. / EFE
  • La presidenta andaluza reprocha al popular que Almería «no puede ser la última de España» y Rajoy le responde con el plan de De la Serna para que el AVE llegue en 2023

Eran discursos institucionales en una fecha clavada a fuego en el avance económico y social de España. Pero entre sus líneas había dardos afilados. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, fue clara. Y en plena celebración del 25 aniversario de la puesta en servicio de la Alta Velocidad en España, señaló a Mariano Rajoy, que presidía el acto, la llaga aún abierta. «Almería no se puede convertir en la última provincia de España», dijo la presidenta autonómica tras reclamar con vehemencia la «urgente» necesidad de que el Corredor Mediterráneo llegue a Algeciras y a Almería.

Díaz había estado glosando anteriormente sobre las bondades que ha traído para Sevilla la llegada en 1992 el primer tren de Alta Velocidad del país. «Las infraestructuras son riqueza, crecimiento, oportunidades y compromiso social», argumentó. Y recordó como ese primer tren AVE, al que muchos sevillanos llamaban 'el rapidillo', acabó siendo un motor de generación de empleo, de atracción de turismo y de creación de empresas. Y entonces, agregó: «El mejor homenaje que podemos hacerle al AVE es apostar por una tierra, Andalucía, que nunca le falla a España». «Andalucía quiere aportar en el conjunto de España, colaborar, ayudar, proteger la cohesión social y territorial y necesita una mirada justa al Sur», le espetó a Rajoy.

El presidente había llegado a las 11.20 horas -con puntualidad suiza, la de los trenes AVE- a la estación de Santa Justa de Sevilla. Y tras recorrer los andenes de la terminal de pasajeros hispalense se dirigió a los Reales Alcázares, lugar en el que tuvo el acto institucional de conmemoración del 25 aniversario de este servicio ferroviario puntero. Rajoy aprovechó su intervención para anunciar la compra de 15 nuevos trenes AVE (que supondrán 500 millones de euros de inversión pública y que se sumarán a los 15 que ya encargó el pasado año), la próxima licitación del 'bypass' ferroviario de siete kilómetros en Almodóvar del Río, en Córdoba (que acortará en casi 20 minutos el trayecto en AVE desde Málaga y Granada hasta Sevilla) y una campaña de venta de billetes AVE a 25 euros el trayecto.

Pero al escuchar las palabras de Díaz, Rajoy redirigió el discurso y defendió su política respecto al Corredor Mediterráneo. «Este corredor es una de nuestras grandes prioridades por su relevancia social, económica y estratégica», adujo en su discurso. El presidente del Gobierno se refirió tramo por tramo al estado de cada uno de ellos. Y en el caso del Murcia-Almería resumió los planes de Fomento -que pasan por dos años más sin obras, de adaptación de los proyectos a vía única- a una «actuación integral» que contará con un presupuesto de 1.700 millones de euros. «Si el AVE es una historia de éxito lo es, en buena parte, por haber sabido aunar distintas voluntades en torno a un objetivo común y por haberse convertido, a despecho de la crisis, en una de las obras más colectivas, más importantes y exitosas de la España contemporánea», defendió Rajoy.

Almería, a la cola

A día de hoy, la red de AVE en España alcanza 47 ciudades. Entre ellas, algunas como Zamora, León, Palencia, Cuenca, Ciudad Real, Calatayud, Tardienta o Segovia que cuentan con una población lejanamente inferior a la de Almería y su provincia. De hecho, frente a la red de Alta Velocidad ferroviaria más extensa de Europa y la segunda del mundo, Almería continúa disponiendo de una única línea ferroviaria prácticamente intacta desde su inauguración en 1895. En aquellos entonces, Almería también fue de las últimas provincias del país en recibir el transporte de la modernidad: sólo Teruel se alargó algo más, hasta 1901.

Sin embargo, y en sus más de 110 años de historia, apenas ha sufrido leves mejoras, como la variante de Nacimiento, implementada en los años 80. Cabe recordar, además, que la centenaria línea es la única conexión ferroviaria de Almería después de que en 1985 el gobierno socialista de Felipe González suprimiera los servicios en una decena de trayectos considerados deficitarios, entre ellos el Guadix-Almendricos que recorría el Valle del Almanzora.

Este atraso endémico fue el que llevó al Gobierno a planificar una nueva conexión con Murcia. Fue a finales de los noventa cuando por primera vez el Gobierno popular de José María Aznar se compromete a construir una nueva línea entre Murcia y Almería que permitiera a la provincia almeriense contar con una infraestructura ferroviaria actualizada. La promesa, por aquel entonces, era la de que los trenes (entonces de velocidad alta) llegaran a Almería para el verano en el que se celebraron los Juegos Mediterráneos de Almería, 2005.

Sin embargo, las obras efectivas comenzaron cuatro años más tarde de aquel evento, en 2009, bajo gobierno socialista. A día de hoy, y tras culminarse los únicos cuatro tramos de la línea en territorio almeriense -que fueron todos contratados por el anterior ejecutivo- la obra está parada. Los planes del Ministerio de Fomento, desvelados hace pocas semanas por el ministro Íñigo de la Serna, pasan por rehacer por completo los proyectos para reducir a vía única los tramos pendientes en Almería y, dentro de dos años, en 2019 -cuando la factura de obras del AVE en Galicia, Granada o Murcia se haya saldado- reiniciar los trabajos que permitirían tener los modernos trenes para 2023.