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El Obispo de Almería agradece a los que trabajaron en las beatificaciones

El Obispo de Almería agradece a los que trabajaron en las beatificaciones
  • El Obispado de Almería quiere manifestar públicamente su reconocimiento tanto a las instituciones sociales y a cuantos han colaborado en la organización y desarrollo de la 'Beatificación del Deán José Álvarez Benavides y de la Torre, y ciento catorce compañeros, Mártires del siglo XX en Almería', que tuvo lugar el pasado día 25 de marzo de 2017.

Esta magna celebración religiosa, que congregó más de 6.000 personas en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce, dejará honda huella en las comunidades parroquiales y en los fieles cristianos en general, pero también en cuantas personas han acogido este acontecimiento con respeto y admiración hacia quienes supieron ofrecer la vida por la fe que profesaban. Son innumerables las adhesiones y felicitaciones llegadas al Obispado de Almería, expresión de los mejores sentimientos de satisfacción por la experiencia de fe y comunión vivida en Aguadulce en torno al Legado Pontificio, Su Eminencia el Cardenal Ángelo Amato y al Obispo diocesano, Monseñor González Montes, acompañados por veintitrés Obispos, de ellos dos cardenales españoles además del Legado Pontificio, y los más de doscientos sacerdotes que tomaron parte en la Misa de Beatificación.

Quede constancia del agradecimiento del Obispado a cuantos lo han hecho posible: a la Cámara de Comercio de la Provincia de Almería, que puso el recinto del Palacio de Congresos y Exposiciones a disposición del Obispado; a las autoridades nacionales, provinciales y locales, de ellas más de cuarenta alcaldes sin distinción de militancia política; a los cuerpos de seguridad del Estado y locales; a las empresas que han desarrollado una logística ajustada a la naturaleza religiosa y social de este acontecimiento de la Iglesia, y montaron la arquitectura efímera necesaria para la celebración; a los artistas que diseñaron las piezas del presbiterio, la 'gigantografía' con la reproducción de los mártires glorificados y la medalla oficial de la Beatificación; a los medios de comunicación que han cubierto tanto los preparativos durante meses de la Beatificación como su realización; al voluntariado que generosamente se puso desde el principio al servicio de la información y la acogida los peregrinos que se incorporaron con emocionada gratitud a Dios por la la glorificación de los mártires como testigos de Cristo y del Evangelio; y a las personas congregadas en el recinto, cuyo comportamiento religioso y ciudadano contribuyó de modo decisivo al ordenado desarrollo de las secuencias de este magno acontecimiento de la Iglesia en Almería.