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La Mesa del Tren advierte a De la Serna desde Bruselas: «O doble vía o doble vía»

Miembros de la Mesa del Tren, junto a la diputada europea Clara Aguilera, que ha propiciado la agenda de la plataforma en Bruselas.
Miembros de la Mesa del Tren, junto a la diputada europea Clara Aguilera, que ha propiciado la agenda de la plataforma en Bruselas. / M. C.
  • Tejada no plantea otro escenario que no sea el de que el ministro traiga un calendario creíble y un proyecto sin recortes en su calidad y prestaciones logísticas

La agenda de reuniones mantenida en Bruselas por la Mesa en Defensa del Ferrocarril de Almería ha permitido a su Comisión Permanente centrar el tiro: la UE, uno de los principales recursos de financiación de la red ferroviaria española, ha responsabilizado directamente al Estado, al Ministerio de Fomento, como único actor determinante en la parálisis del proyecto de Línea de Alta Velocidad entre Murcia y Almería. Bruselas marca directrices y ofrece fondos. Pero es el Gobierno el que decide a cuáles de estos proyectos se les otorga prioridad y dónde aplica esa suculenta partida, incentivos para mejorar la interconexión por todo el continente.

Las palabras de Stefan Back, uno de los miembros permanentes del área de Transportes del Comité Económico y Social Europeo, han cargado las pilas a la Mesa del Tren que ya apuntan a su nueva etapa: la del lunes. Back era rotundamente lapidario: «Esto es un problema de prioridades del Gobierno de España». Y lo decía justamente después de que Christian Faure, alto funcionario de la INEA (la agencia que gestiona los fondos comunitarios asociados al programa de la red transeuropea de transportes), admitiese que, hasta el momento, España no había remitido ningún proyecto de la línea ferroviaria entre Murcia y Almería para la recepción de subvenciones europeas.

Ahora, a la vuelta de Bruselas, la Mesa del Tren parece haber completado el puzzle. José Carlos Tejada, coordinador de la plataforma -que agrupa a medio centenar de entidades de la sociedad civil almeriense- hacia ayer una valoración muy positiva del viaje a las instituciones europeas por ello, porque ahora sabe a quién hay que exigirle responsabilidades.

Una vez acabada la agenda belga, que cerró el responsable de la Comisión Europea para la implementación de los corredores ferroviarios prioritarios en España y Portugal, Carlo de Grandis, Tejada apuntaba a que gracias a este periplo en Bruselas la Mesa ha acabado de cerciorarse de que no hay una 'mano negra', y que el único y autentico responsable de que Almería permanezca en el más absoluto ostracismo ferroviario está dentro de las fronteras. Pero también porque gracias a esta concatenación de encuentros con las diferentes instancias europeas que participan de la planificación e infraestructuras ferroviarias, la Mesa dispone ahora de información de primera mano de Bruselas que, aunque resulta más preocupante aún, le permite enfrentar la 'batalla' por el tren.

Una batalla que ellos mismos plantean como larga y dura. A falta de cuatro días para que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, viaje a Almería, desconocen la agenda del santanderino, máximo responsable de que el proyecto del AVE a Almería vuelva a rodar tras cinco años de permanencia en el cajón. Y pese a que representan a la práctica totalidad de la sociedad civil -incluido el PP, que está adherido a la misma- aún no han recibido respuesta a su petición formal y reiterada hasta en cuatro ocasiones de mantener una reunión en la cual recibir información detallada y directa sobre los planes del Gobierno.

Para más inri, ayer incluso recibían de la propia Comisión Europea un dato ciertamente más preocupante aún: Fomento no ha trasladado ni siquiera a Bruselas, que cofinancia los proyectos, para cuándo tiene previsto iniciar su ejecución o ponerlos en servicio. La única fecha es la de 2030, el tope para acabar íntegramente -salvo casos absolutamente excepcionales- todos los corredores de la red.

«Estamos contentos. Hemos conseguido llevarnos de aquí algunos compromisos para apoyar la exigencia de la Mesa de que vuelvan las obras al AVE de Almería», aseveraba Tejada. Los eurodiputados españoles van a discutir una resolución conjunta ante la que no hay demasiadas esperanzas que se sume el Grupo Popular Europeo -el único de los cinco que cuenta con representación española que se ausentó de las reuniones-. Tendría un altísimo valor simbólico. Pero además han logrado que el Comité Económico y Social Europeo se comprometa a promover un estudio particularizado sobre la ejecución del Corredor Mediterráneo por tramos. Este último estudio podría resultar absolutamente demoledor para el Gobierno de España. El único tramo desde Hungría y hasta Algeciras que aún no cuenta con ninguna traviesa es el de Murcia-Almería.

La Mesa tiene claro que, ante el panorama desolador del proyecto a día de hoy -con la ejecución de la línea férrea absolutamente paralizada y con los pocos contratos aún vigentes, heredados del gobierno socialista en su mayoría, en vías de rescisión- la exigencia al ministro de Fomento va a ser «calendario, planificación y licitaciones». Pero con una línea roja ante la cual se piensan plantar: la doble vía.

«La línea de AVE a Almería es rentable, nos va a permitir ser más competitivos, va a permitir la intermodalidad con el transporte marítimo, va a ayudar a limitar la huella de carbono del transporte en una provincia que mueve 160.000 camiones anuales al extranjero y va a dotar a Almería de un tren digno», resumía José Carlos Tejada entre los argumentos de la Mesa. «Con una única vía se corre el riesgo de que la capacidad limite el crecimiento económico de Almería, y no estamos dispuestos», aseveró.

La eurodiputada socialista andaluza Clara Aguilera, que facilitó los encuentros bilaterales de la Mesa del Tren con representantes de la UE y coordinó la agenda de reuniones en Bruselas, puso ayer en duda, al acabar los dos días de agenda de la Mesa en la UE, -ayer volvió la delegación a Almería- que Fomento alcance a cumplir con el compromisos adquirido con la Comisión Europea de ejecutar el Corredor íntegramente desde Francia y hasta Algeciras. Aguilera insistió en que el primer y más determinante síntoma es que el Gobierno popular ya ha sacado de la planificación para la solicitud de subvenciones europeas el tramo Almería-Granada. Eso y siete años de estudios medioambientales -recordó Aguilera- son bastante elocuentes. «Vamos a estar vigilantes para que el tren llegue al sureste español y Fomento cumpla».

El primer test no se hará esperar. Lo tiene el Gobierno -De la Serna- en unos días: el lunes.