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El PP culpa a las exigencias de Sacyr de la ruptura del contrato del AVE

El PP culpa a las exigencias de Sacyr de la ruptura del contrato del AVE
  • Los populares confían en que De la Serna arroje luz y ponga sobre la mesa datos y calendarios ante la situación actual, casi de vuelta al punto de partida

En el PP hay caras largas. La ruptura del contrato de obras para la plataforma del AVEentre Pulpí y Cuevas del Almanzora, en la Línea de Alta Velocidad entre Almería y Murcia, ha sido un mazazo. Primero porque supone dejar a cero la gestión de las infraestructuras ferroviarias almerienses en un panorama de absoluta desconexión reconocido incluso por quienes defienden la labor de Moncloa. Y por otro lado, porque tampoco hay a corto plazo una solución factible y realista que permita servir a los almerienses de respuesta a las reclamaciones, cada vez más vehementes, de la sociedad civil (no sólo la Mesa en Defensa del Ferrocarril de Almería, sino también de la patronal, muy movilizada para exigir obras).

Desde el partido conservador fían en la próxima visita del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, cualquier solución a medio plazo. Esperan que el anunciado calendario que según el gabinete del santanderino se dará a conocer en Almería en pocas semanas calme las aguas y les permita aferrarse a compromisos tangibles y cumplibles ante la situación actual: casi de vuelta al punto de partida. Sin embargo, y lejos de asumir parte de la culpa –al fin y al cabo, el contrato roto el viernes según el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, ADIF, ha sido el único firmado por el Gobierno del PP– desde las filas populares se apunta, única y exclusivamente, a la constructora, Sacyr, que consiguió el contrato con una baja superior al 50% del presupuesto de licitación.

Fuentes del partido, que este fin de semana celebra su XV Congreso Regional en Málaga, alegan que Sacyr ha tensado demasiado la cuerda. Que los argumentos de la constructora, principalmente vinculados a la tardanza de Fomento en poner a su disposición los suelos expropiados, han escondido unas condiciones económicas inasumibles: muy poco dinero para mucha obra.

Sacyr, cabe recordar, pidió a finales de año la rescisión del contrato argumentando que llevaba año y medio esperando disponer de los suelos para poner a sus obreros a construir. Las expropiaciones no se culminaron hasta enero de forma tangible. Y aún así, no ha habido acuerdo. Ya el viernes ADIFapuntaba a un disenso económico. Y ayer, desde el PP abundaban en ello:la modificación normativa del Partido Popular para tiempos de crisis conminaba al Gobierno a poner como primera condición, como argumento básico, el coste de la obra. Y ello habría llevado a un contrato, el de Pulpí, que ahora sería inasumible en las condiciones pactadas en 2015.

Fuentes cercanas al Gobierno apuntaron a que la solución a la absoluta parálisis que experimenta este proyecto de obras en Almería llegará de las directrices ministeriales: un nuevo calendario para un proyecto modificado a fondo por el estudio funcional encargado hace tres años por la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor. ¿Qué puede suponer eso?De momento, una reorganización completa del proyecto. A día de hoy apenas quedan contratos vigentes. En la provincia de Almería, el del proyecto de vía entre Cuevas del Almanzora y Vera y el de la estación de Vera-Almanzora. El resto de proyectos, entre Sorbas y Almería, andan por el mismo camino que el contrato de obras entre Pulpí y Cuevas: la rescisión.

En Murcia también hay algunos proyectos vigentes, pero aún se espera a conocer la solución para las integraciones urbanas de Murcia (hasta Sangonera) y de Lorca. En ambos casos, los estudios informativos no han sido ni siquiera aprobados, y ese es el primerísimo primer paso para alumbrar alguna solución de obras.

¿Vía única?

De la Serna, prevén desde el PP, llegará a Almería con un calendario de obras y de proyectos que debe pasar por nuevos contratos. Y, sobre todo, fechas. El presidente del PP de Almería, Gabriel Amat, prometió que el AVEllegaría a Vera en 2020, una realidad poco probable dada la nueva coyuntura –ya lo era, de hecho, cuando lo anunció dado el letargo de las obras también en territorio regional murciano–. Desde la misma formación ya hay quien se desmarcan en privado y admite que no habrá AVE en Almería en al menos una década.

No obstante, sí que se ve como algo unánime que lo ocurrido con Sacyr es un mal precedente para la empresa porque supondría a su juicio un tachón en su historial de contratación con el Estado. Pero la historia de esta constructora no es una novedad en las oficinas del Ministerio. ACS, otra de las grandes contratistas del país, ya paralizó la construcción de un tramo en el proyecto de Línea de Alta Velocidad entre Antequera y Granada debido a divergencias sobre el coste del proyecto. Fomento, entonces, sí consiguió un pacto. La diferencia entre ambos casos radica, entre otras cosas, en que el proyecto de Granada se encontraba muy avanzado, a pocos meses de inaugurarse. El de Almería, sin embargo, está paralizado, por lo que el perjuicio de resolverlo es menos dañino.

Fuentes técnicas cercanas al proyecto apuntan a que el reajuste que presentará el ministro para Almería pasará indefectiblemente por convertir el AVE en una plataforma de vía única. Eso rebajaría sensiblemente los costes pero, sin embargo, limitaría para el futuro la circulación de trenes , que tendrían que compartir el trazado independientemente del sentido de circulación.