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Un vídeo muestra cómo un guardia civil trata de reanimar al fallecido en Níjar

  • El hombre murió presuntamente por un infarto tras ser detenido como presunto autor de un delito de violencia de género

Un vídeo que circula por las redes sociales muestra cómo los agentes de la Guardia Civil intentaron reanimar sin éxito al hombre de 52 años y de origen marroquí que falleció ayer en el núcleo nijareño de San Isidro supuestamente por una parada cardiorrespiratoria justamente después haber sido detenido por como presunto autor de un delito de malos tratos.

Las imágenes que acompañan a esta información pidrían certificar la versión dada por fuentes oficiales sobre los hechos. Cuando los agentes trataban de ponerle las esposas para conducirlo a la patrulla policial, el hombre se desplomó en el suelo y se quedó sin pulso. Los agentes comprobaron su estado y rápidamente alertaron a los efectivos sanitarios a través del Servicio de Emergencias del 112 mientras trataban de reanimarlo, ya que el hombre había sufrido aparentemente una parada cardíaca. Según la versión de la Guardia Civil, el hombre habría comenzado a sufrir el infarto en el momento de su detención, cuando era esposado.

En esta línea, según la información aportada por la Policía Local a través de 112, el fallecido estaría bajo los efectos de una ingesta de pastillas. Con esto, el cadáver fue posteriormente levantado en presencia del juez y trasladado al Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería para que se proceda a practicarle la autopsia. La Policía Judicial de la Guardia Civil ha abierto una investigación para aclarar los hechos.

Según indicaron a este periódico fuentes de la investigación, los hechos se produjeron minutos antes de las 14.00 horas de la tarde del pasado viernes, cuando el hijo del fallecido alertó por teléfono a la Guardia Civil. El joven relató a los agentes de la Benemérita que se estaba produciendo una fuerte pelea en el domicilio familiar y que supuestamente su progenitor estaba maltratando a su madre en el interior de la vivienda, situada en la calle Diego de Almagro de San Isidro.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron rápidamente varias patrullas de la Guardia Civil. Al llegar al domicilio, los agentes llamaron a la puerta y abrió la supuesta víctima de los malos tratos que, «visiblemente alterada», relató a los guardias civiles que su marido le había maltratado e incluso amenazado con un cuchillo en unas cuantas ocasiones.

Ante el relato de la mujer, los agentes de la Guardia Civil accedieron al domicilio e interceptaron al hombre. Según relataron fuentes de la investigación a este diario, el ahora fallecido «estaba muy alterado» y se negó supuestamente a colaborar con los agentes para que abandonara el domicilio familiar. Según la versión de la Guardia Civil, el hombre habría comenzado a sufrir el infarto en el momento de su detención, cuando era esposado.

Movilizaciones

Pese a que la investigación apunta a que el hombre murió por causas naturales, cientos de compatriotas del fallecido se manifestaron por San Isidro pocos minutos después del altercado al entender que el hombre, que al parecer tenía problemas cardíacos previos y que residía en Níjar desde hacía bastante años, había muerto a causa de la fuerza utilizada por la Guardia Civil en su arresto. Los manifestantes, que reclamaron justicia por las calles de San Isidro, volverán a organizar una concentración de protesta mañana, a partir de las 11.00 horas, que se prevé que sea mucho más multitudinaria que la celebrada ayer.

La concentración espontánea organizada ayer por los conocidos del fallecido obligó a la Guardia Civil a desplegar varias patrullas de la Unidad de Seguridad Ciudadana, quienes controlaron la manifestación por las calles de San Isidro con el objetivo de evitar violencia a raíz de la muerte del hombre. No obstante, la marcha de los compatriotas del fallecido se celebró de manera pacífica, aunque las patrullas de la Benemérita permanecerán en la zona durante los próximos días.