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Las cinco leyendas de los conductores almerienses

Las cinco leyendas de los conductores almerienses
  • Superar un control de alcoholemia pese a ir bebido o creer que los radares no funcionan por la noches son algunas de esas falsas creencias que siguen a pie juntillas muchos usuarios de la carretera en Almería y en el resto del país

La realidad basada en creencias populares puede ser uno de los factores más recurrentes para justificar una acción. Y como en casi todos los ámbitos de la vida las leyendas también corren como la pólvora entre los conductores. Pasar un control de alcoholemia pese a ir bebido es una de esas falsas creencias que siguen a pie juntillas muchos usuarios de la carretera. Se lo juegan todo a beber un poco de café, tomar azúcar o a masticar hielo para superar una prueba de alcoholemia. Pero estos trucos, muchos de ellos aprendidos en la barra de un bar, no sirven para nada.

IDEAL ha recopilado los mitos más extendidos entre los conductores almerienses y del conjunto del país. No están todos, ya que la imaginación de los usuarios de la carretera no entiende de límites.

1 Atrás sin cinturón ¿Son obligatorios?

La realidad a veces supera la ficción. Parece incomprensible, pero todavía hay conductores que pasan del principal y más elemental herramienta con la que cuenta cualquier persona para ir a bordo de un vehículo: el cinturón de seguridad.

Las cifras hablan por sí solas. El 30% de las personas que fallecieron en las carreteras de la provincia el pasado año y que estaban obligados a usar el cinturón o el casco, no lo llevaban puesto.

La DGT señala que el uso del cinturón está más extendido en los asientos delanteros que en los traseros. De hecho, la no utilización de este dispositivo se duplica en los pasajeros que viajan detrás.

En España el uso del cinturón de seguridad es obligatorio en todos los asientos desde 1992 y exigible, por lo tanto, a todos los vehículos que se matriculen a partir de esta fecha.

Sin embargo, la falsa creencia entre los conductores sobre la obligatoriedad de su uso en la parte trasera sigue muy extendida. Un total de 71 pasajeros fueron sancionados en las carreteras almerienses durante la última campaña especial sobre el uso del cinturón, con la consiguiente multa de 200 euros.

2 Superar un control bebido ¿Hay trucos infalibles?

Muchos conductores no tienen miedo a los controles de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Algunos de ellos se ponen al volante bajo los efectos del alcohol o de las sustancias estupefacientes. Pese a que conducir bebido o drogado multiplica por nueve el riesgo de sufrir un accidente, estos usuarios de la carretera se encomiendan a las falsas creencias ante un posible control de tráfico.

La imaginación no tiene límites. Algunas de estas creencias son realmente extrañas: beber aceite, tomar pasta de dientes, comer césped o granos de café en la boca, chupar baterías de litio o monedas de cobre, vomitar y soplar despacio por el alcoholímetro. Son algunos de los numerosos mitos que circulan entre los conductores para intentar engañar al etilómetro y librarse, así, de la correspondiente sanción.

Desde la DGT señalan que muchos de estos mitos "perduran en el tiempo" y han sido adquiridos "por las nuevas generaciones de conductores". No obstante, "ninguno de estos trucos funcionan", insisten.

Fuentes de Tráfico explican que cuando un conductor se somete a una prueba de alcoholemia realiza "una larga y continua espiración". Este aire sufre un intercambio de gases con la sangre a través de los alveolos pulmonares, lo que hace "imposible adulterar los resultados".

A pesar de que la mayoría de los conductores andaluces reconocen que los controles de alcoholemia son útiles en la lucha contra la accidentalidad, el 16% pone en duda su efectividad y el 69% cree, en mayor o menor grado, que tienen un fin recaudatorio. Además, un 53% de los usuarios de la carretera piensan que se realizan demasiados. La provincia de Almería registró el pasado año un total de 1.687 positivos por alcohol.

3 Rotondas ¿Quién tiene preferencia?

La multiplicación de las rotondas en las carreteras españolas en los últimos diez años ha supuesto una verdadera odisea para muchos conductores, principalmente para aquellos que obtuvieron la licencia antes de que estas infraestructuras se pusieran tan de moda. Los pequeños accidentes en rotondas se han convertido en una escena casi habitual en cualquier ciudad.

Uno de los factores que ha contribuido a esta realidad es el incumplimiento de las normas de circulación dentro de las glorietas. Esta conducta viene precedida por la falsa creencia sobre quién debe de tener la preferencia para salir de una rotonda. Desde la DGT explican que para salir de una glorieta "es imprescindible" situarse previamente en el carril exterior. Y si es imposible pasarse al lado derecho por el exceso de vehículos, Tráfico señala que el conductor debe efectuar un nuevo giro en la glorieta hasta poder colocarse en el carril exterior.

"No sería correcto salir desde el carril izquierdo de una autovía cortando la trayectoria del que circula por el carril derecho. En las rotondas hay que seguir el mismo criterio".

4 Permisos caducados ¿Otra vez a la autoescuela?

Hay muchos conductores que se hacen las mismas preguntas cuando su permiso de conducir está a punto de caducar: ¿Tengo un tiempo máximo para renovar el carnet? ¿Tendré que volver a la autoescuela y repetir los exámenes si se cumple dicho periodo? La respuesta a ambas preguntas es no. El 28 de enero de 2008 se eliminó el plazo máximo de cuatro años para poder solicitar la prorroga de la vigencia de permisos y licencias de conducción, sin necesidad de volver a superar las pruebas de control de conocimientos.

Hasta el cambio de normativa, si había transcurrido un plazo de cuatro años desde la fecha de caducidad de un carné, no podía renovarse y el conductor afectado debía obtener una nueva licencia tras someterse a las pruebas teóricas y prácticas.

Desde la DGT señalan que actualmente la renovación de licencias –Almería contabilizó en 2015 un total de 34.273 renovaciones– puede solicitarse en cualquier momento posterior a la fecha en que este caducó. Únicamente es necesario que el conductor supere el pertinente reconocimiento médico para comprobar si conserva las actitudes psicofísicas.

No obstante, Tráfico aclara que un conductor sólo podrá ponerse al volante con el permiso en vigencia. Una licencia caducada, por lo tanto, no habilita para conducir y supone una infracción grave penada con 200 euros.

5 "Cazados" por la noche ¿Funcionan los radares?

El 4% de las 17.250 sanciones que los radares fijos instalados en la provincia de Almería interpusieron el pasado año fueron a parar a conductores que fueron fotografiados entre la medianoche y las 8.00 horas de la mañana. Este dato confirma que los dispositivos fijos funcionan durante la noche, pese al mito tan arraigado entre los conductores que defiende todo lo contrario.

"Los radares fijos funcionan las 24 horas al día durante los 365 días del año". Así de rotundos se muestran las fuentes de Tráfico consultadas por este periódico.

Por otro lado, la DGT acaba con otra de las falsas creencias más populares: los vehículos de la Guardia Civil con radares móviles "no se ocultan para sancionar". Prueba de ello es que cualquier conductor puede consultar en la web de la DGT qué tramos de las carreteras son susceptibles de ser vigilados por radar.