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El Gobierno ordenó parar la redacción de los proyectos del AVE en Almería

  • Cinco de los contratos están suspendidos y Fomento aún no ha aprobado el estudio funcional para abaratar la obra

Cuando el almeriense Jesús Miranda Hita abandonó los despachos de la secretaría de Fomento, a finales de 2011, ADIF, la sociedad que se encarga de construir y gestionar la red estatal de ferrocarriles, había firmado ya el contrato de redacción de todos y cada uno de los tramos que conforman la Línea de Alta Velocidad entre Murcia y Almería. Son concretamente 18, todos menos los de acceso y salida en las ciudades de Murcia, Lorca y Almería -este último, el más avanzado de los tres, había aprobado ya el estudio informativo del soterramiento, ahora parcialmente en entredicho-.

Los tramos que no estaban en obras tenían, por lo tanto, los proyectos en marcha, con fuego, listos para que en dos años, cuando acababa el plazo de redacción, pudieran ser susceptibles de inversión pública. Fomento debía haber recibido en sus despachos todos y cada uno de estos proyectos en 2013. El último, de hecho, culminaba el plazo de entrega en junio. Y a partir de ahí, sólo era cuestión de ir licitando, adjudicando y construyendo.

Ahora bien, la parálisis en el proyecto de Línea de Alta Velocidad entre Murcia y Almería no se quedó en el gesto de ADIF de tapiar las bocas de los túneles del AVE en Sorbas en marzo de 2014. El Gobierno llegó incluso a suspender la redacción de cinco proyectos que, al llegar Rajoy a La Moncloa, ya contaban con contrato firmado. Concretamente, y según fuentes gubernamentales, son cinco los tramos de línea para los que Fomento ordenó la suspensión del contrato y, por lo tanto, la paralización en la redacción del proyecto. Y son justamente los que enlazarían los cuatro ya acabados en la provincia de Almería (entre Vera y Los Arejos, en Sorbas) con los accesos a la capital.

Los únicos que se salvaron de la quema fueron tres: Almendricos (Lorca)-Pulpí, Pulpí-Cuevas del Almanzora y Cuevas del Almanzora-Vera. Y de estos, sólo ha habido licitación y adjudicación en uno, el Pulpí-Cuevas, cuyas obras aún no han comenzado porque Fomento apenas dispone de las actas de ocupación definitiva de los terrenos desde el mes pasado. De hecho, cabe recordar, sobre este tramo pesa aún un contencioso con la constructora adjudicataria, Sacyr, que reclamó la rescisión del contrato por haber pasado año y medio esperando a poder meter la pica en unos terrenos que Fomento aún no había expropiado. Fuentes del Gobierno aseguraron a IDEAL que la resolución del contencioso, para el que apenas quedarían flecos, llegará en breve y que en marzo se iniciarían las obras.

Estudio Funcional

La suspensión del contrato de redacción de proyecto en estos cinco tramos del AVE (Los Arejos-Lucainena, Lucainena-Níjar, Níjar-Rambla de Retamar, Rambla de Retamar-Los Mayorales y Los Mayorales-Almería) impediría cualquier avance en el tramo más cercano a la capital en el corto plazo. Esto tampoco debe preocupar demasiado en los despachos del Ministerio de Fomento. Primero porque el único compromiso del PP, que dio a conocer el pasado mes el presidente provincial del partido y de la Diputación, Gabriel Amat, es que el AVE llegue a Vera a final de legislatura (en el año 2020). Pero también porque, a día de hoy, aún no se ha aprobado el nuevo 'Estudio Funcional para la Optimización de los Proyectos de Alta Velocidad Murcia-Almería'.

Dicho documento, relataron fuentes cercanas a su redacción, ya está terminado y pendiente de que en los despachos de Fomento tomen decisiones. En él se incluirían las diferentes alternativas técnicas posibles para abaratar el coste de la infraestructura -para el que se calculó inicialmente unos 2.500 millones de euros-. Entre estas alternativas está la de construir la plataforma de vía que aún queda por levantar (unos 115 kilómetros) con capacidad para dos vías pero implantando sólo una. Pero también la más temida por el empresariado almeriense y desechada verbalmente por los populares en la provincia: la de construir plataforma de vía única. Sería la más barata, pero dejaría sin posibilidad de ampliar la infraestructura en el futuro si los tráficos de mercancías crecieran en el Corredor Mediterráneo, algo que el mundo de la empresa da por hecho.

El Ministerio de Fomento aún desconoce por cuánto acabará saliéndole la factura del AVE a Almería. Dependerá de la opción que elija para desencallar un proyecto a día de hoy absolutamente paralizado. Lo que sí que se sabe a ciencia cierta es que hasta el momento ya se han invertido en esta línea 780 millones de euros y que aún queda mucho más por invertir.