Ideal

Cocina de Almería para la feria

Antonio Lamarca, en el interior de la 'cocina rodante' trasladada a Berlín.
Antonio Lamarca, en el interior de la 'cocina rodante' trasladada a Berlín.
  • Un total de 107 personas, todas ellas españolas, de las que 70 residen en Alemania, atienden a expositores y visitantes

  • El Grupo Lamarca atiende con sus creaciones culinarias a 38 empresas españolas presentes en Berlín

Una feria como Fruit Logistica es mucho más que un enorme recinto ferial por el que circulan miles de personas (70.000 el año pasado y en esta edición seguro que se supera esta cifra) y en el que los equipos comerciales de las distintas empresas mantienen contactos con sus clientes para preservar las buenas relaciones, mantener y, en ocasiones, conseguir nuevos clientes y abrir nuevos mercados para llegar a más potenciales consumidores. Este aspecto las empresas participantes lo llevan organizando con antelación y a ello se dedican los tres días de duración de la feria. Ahora bien, la feria no son solo relaciones comerciales o el lugar donde mostrar con orgullo los productos que en el caso de Almería le han dado fama mundial. Fruit Logistica es un lugar idóneo para mostrar las frutas y hortalizas en fresco y, a la vez, enseñar como se pueden transformar haciendo que la dieta mediterránea adquiera su verdadera dimensión.

Y de este último trabajo se encarga Antonio Lamarca que lleva ya varios años sirviendo a las empresas. En un principio eran solo almerienses pero «este año trabajamos para 38 empresas de toda España». Fuera de los pabellones de exposición se ven las tripas de la feria y en un lugar concreto dos enormes caminos unidos sirven de cocina desde la que salen todos los platos que se consumirán en la feria. Esto no es sencillo y la clave del éxito está en la previsión y organización. «Cada pabellón tienen su encargado y hay una ramificación jerárquica que va transmitiendo las órdenes. A partir de la cocina central y a través de una cadena bien coordinada va llegando la comida a todos los pabellones», explica Lamarca que es uno más en todo este proceso de producción.

Españoles en Berlín

En total durante los días de la feria trabajan 107 personas, todos españoles, de los que 70 viven en Berlín. «Son estudiantes y gente que aprenden idiomas o hacen estancias en Berlín. Para nosotros es muy importante que sean españoles porque conocen la cultura del producto».

Lo que el Grupo Lamarca sirve en estos tres días de feria «es producto transformado de nuestros clientes. Se trata de 'Lamarca 2.0', un proyecto en el que nosotros no somos un catering sino un brazo extensivo del departamento de marketing de nuestros clientes. Tomamos el producto de un cliente, por ejemplo patatas y le ponemos verdura de otro cliente y hacemos un plato determinado; o puedes hacer una degustación que no tiene nombre pero testamos y le damos los resultados al cliente sobre la aceptación que ha tenido el plato en cuestión. Aplicamos también nuestra experiencia como catering. Así, los clientes pueden saber si el producto no es válido o, si por el contrario, es buenísimo. Esto es algo que nos distingue como empresa».

Organización y futuro

Para que todo lo anterior funcione es necesaria «una estructura fuerte en la que estamos 19 personas de la casa y otra contratada con personas que vienen de 9 a 19 horas. Aquí estamos hasta que nuestro cliente nos necesita y hasta que tenemos garantizado que al día siguiente toda la maquinaria va a funcionar. A las 9 de la mañana vienen 70 personas y tienes que dirigirlas. Tenemos diez horas de cocina en las que a partir de las 5 de la tarde se ponen a preparar tareas que no las vas a dejar para el día siguiente. Hay que tener en cuenta que por la mañana podemos estar a 8 grados bajo cero y eso plantea muchos problemas. Por ejemplo el agua de los camiones se nos ha congelado y hemos tenido que comprar agua mineral para la limpieza. Sin ir más lejos las bombonas de butano del camión están arropadas con mantas».

Pero el mundo no se acaba en Fruit Logistica. Hay que seguir y mirar al futuro. «Hemos pensado que no podemos tener una política de expansión a largo plazo. Eso ha quedado claro entre el 2005 y el 2015. Si hay algo seguro que estos años nos han enseñado es que no hay nada seguro. Eso garantizado. Así nuestro objetivo a largo plazo ya no existe. Lo que existen son objetivos a corto plazo y realizables». El objetivo para Antonio Lamarca y todo su equipo es preservar los valores que los han llevado a ocupar el lugar que hoy tienen. «Si nos expandimos y hacemos proyectos magníficos pueden pintar muy bien popularmente, pero pueden desestructurar la personalidad de la empresa. Ahora mismo estamos en un reencuentro de personalidad, el nuevo paso de la empresa es contratar una gerencia profesional que se encargue de los aspectos financieros, mientras que nosotros nos dedicaremos a mirar al cliente.

De cara al futuro «nos vemos más jóvenes porque el mundo está cambiando. Lo que no te hace feliz no es necesario y si nos aplicamos esa filosofía desde hoy en diez años vamos a ser todos más felices. Vamos a encontrar un personal que concilie muy bien su vida personal y laboral y eso nos hará bien a nosotros; tenemos que buscar un cliente al que le hagamos la vida más fácil y que le sea muy sencillo venir a Lamarca a comprar a través de internet, de las redes sociales, de un medio que no le involucre, que no tenga que hacer desplazamientos o una cola de espera. En diez años nos vemos en un lugar en el que nuestra alimentación sea la base de la alimentación de las familias a las que atendemos, que sea sana, equilibrada, que los cuide. Por eso, dentro de diez años no solo seremos más jóvenes y más felices sino que seremos más importantes para nuestros clientes», explica con convencimiento Antonio Lamarca.

La feria ha terminado. Ahora hay que recoger y hacer balance. Y volver a casa con la satisfacción de haber superado un importante reto.