Ideal

El Obispado retira su acusación por estafa a un empresario ante su compromiso para entregar un encargo

  • Considera el fiscal que el empresario actuó "guiado por un ánimo de enriquecimiento injusto", ya que habría incorporado tal cantidad a su patrimonio "sin haber realizado el trabajo pactado"

La representación legal del Obispado de Almería ha retirado este martes su acusación contra un empresario zamorano acusado de estafa ante la presunta apropiación de casi 44.000 euros al aceptar un encargo para elaborar una vidriera policromada después de que ambas partes alcanzaran un compromiso para la entrega del trabajo.

Así lo ha indicado el letrado de la acusación particular, Francisco Javier Galindo, quien ha explicado que el Obispado se ha apartado del procedimiento tras conseguir "solucionar amistosamente" el asunto después de que la pasada semana el empresario respondiera con parte del encargo.

En este sentido, la vista se ha celebrado únicamente con la acusación que ejerce el Ministerio Público, que finalmente ha modificado sus conclusiones provisionales y ha interesado seis meses de prisión por un presunto delito de apropiación indebida para el acusado, quien ha declarado en sala y ha señalado los retrasos para la entrega de los trabajos.

Cabe recordar que el procesado llegó a suscribir un contrato con el Colegio Diocesano de San Ildefonso, entidad perteneciente al Obispado de Almería, para realizar unos vitrales que debían estar listos antes del 1 de septiembre de 2009.

Así, tras el acuerdo alcanzado el 12 de marzo de ese mismo año, el administrador único de la mercantil contratada se embolsó 42.000 euros por el trabajo así como otros 1.960 euros en concepto de IVA pese a que, de acuerdo con el escrito provisional del fiscal, era "consciente" de que "por su mala situación económica sería imposible realizar el trabajo".

Con ello, considera el fiscal que el empresario actuó "guiado por un ánimo de enriquecimiento injusto", ya que habría incorporado tal cantidad a su patrimonio "sin haber realizado el trabajo pactado" y sin haber devuelto el dinero, que llegó a ser reclamado por el Obispado, el cual solicitaba antes de abandonar la causa hasta tres años de prisión para el hombre. El juicio ha quedado visto para sentencia.