Ideal

Condenado a un año de cárcel por disparar contra tres personas y alcanzar a una menor

  • Ella sufrió una escoriación e inflamación por arma de fuego en la parte baja de la espalda

El Juzgado de lo Penal número 1 de Almería ha condenado a un año y medio de prisión a un hombre que realizó varios disparos contra tres personas para "asustarlas y amedrentarlas", si bien uno de los proyectiles alcanzó a una menor de edad, que sufrió heridas de carácter leve en la espalda.

La sentencia, dictada por conformidad y consultada por Efe, recoge que el acusado, A.G.U., se dirigió sobre las 21:30 horas del 15 de abril de 2015 en una furgoneta a un colegio ubicado en el barrio almeriense de La Cañada.

Allí se encontraban las víctimas, un hombre, una menor de edad y la madre de ésta, y al llegar junto a ellas detuvo el vehículo y realizó desde el interior del mismo varios disparos con un arma de fuego con la "clara intención de asustarlos y amedrentarlos".

El magistrado Luis Miguel Columna Herrera apunta que el procesado disparó hacia la ubicación de las víctimas y que uno de los proyectiles alcanzó a la menor, quien sufrió una escoriación e inflamación por arma de fuego en la parte baja de la espalda.

Acto seguido, el hombre se bajó del vehículo y se dirigió hacia el turismo de una de las víctimas, que se encontraba estacionado en las inmediaciones, y lo golpeó con un cable, provocando daños valorados en 460 euros.

El juez señala a su vez que el arma con la que efectuó los disparos era una pistola de repetición de fabricación artesanal, clasificada como prohibida.

En su declaración ante la Policía Nacional, el acusado manifestó que actuó de esta forma porque minutos antes, escuchó junto a su pareja "fuertes golpes" en la puerta de entrada de su domicilio.

Aseguró que se había asomado a la terraza y vio a la menor a la que hirió posteriormente junto a su madre y una tercera mujer "propinando patadas a la puerta" para acto seguido ocultarse "agazapadas" en las inmediaciones.

El hombre sostuvo que esta conducta se había "repetido durante varias noches en los días anteriores", por lo que decidió buscarlas para "darles un susto" y evitar que volviesen hacerlo porque su pareja y él temían que "les pudieran agredir o robar".

Por estos hechos, A.G.U. ha sido condenado a un año de prisión por un delito de tenencia ilícita de armas, a seis meses más por un delito de amenazas no condicionales, y a seis meses de multa a razón de dos euros al día por un delito de daños.

También se le impone una multa de un mes a razón de dos euros al día por un delito de lesiones leves, así como el pago de una indemnización de 600 euros para la menor y otra de 460 euros para la propietaria del turismo.