Ideal

El antiguo puente del tren sobre la Rambla es a día de hoy un testimonial monumento.
El antiguo puente del tren sobre la Rambla es a día de hoy un testimonial monumento. / M. C.

Dos años acabado y... en el cajón

  • El Ministerio de Fomento terminó de redactar el estudio informativo de los accesos ferroviarios al puerto en 2015, aunque desde entonces no se ha dado ni un solo paso para avanzar en su ejecución

Faltaban apenas seis meses para que se citara a los españoles a las urnas cuando el 10 de mayo de 2011 el Ministerio de Fomento firmaba con la consultora Intecsa-Inarsa el contrato para el estudio informativo de los accesos ferroviarios al Puerto de Almería. El proyecto pintaba como una continuación al soterramiento de las vías ferroviarias en la ciudad, que por aquel entonces iba viento en popa y a toda vela. El importe de adjudicación no llegaba a los 300.000 euros. Y el plazo de ejecución era de 24 meses. Desde entonces, el Ministerio de Fomento ha guardado silencio en torno a este proyecto que aportaría a la Autoridad Portuaria de Almería un elemento competitivo del que a día de hoy aún carece: la intermodalidad ferroviaria y su potencialidad para convertir a Almería en un nodo logístico de primer orden.

Sin embargo, y pese al silencio absoluto de Fomento -que ni siquiera ha sometido el documento a exposición pública para una futurible ejecución- el estudio informativo está más que acabado. Y no desde hace poco. La Subdirección General de Planificación Ferroviaria del Ministerio de Fomento finalizó en 2015 la redacción de este crucial documento del que a día de hoy no ha trascendido nada. Y en él se plantean cuatro alternativas concretas.

Según ha podido confirmar IDEAL de fuentes oficiales de la Secretaría General de Infraestructuras, el documento encargado hace ya seis años por parte del Ministerio de Fomento define cuatro alternativas de trazado y construcción que permitieran la reapertura al tráfico ferroviario del Puerto de Almería gracias a la devolución de la conexión cubierta bajo asfalto hace ya más de dos décadas.

Como se puede observar en los planos que acompañan a esta información, la primera de las alternativas estudiadas -que resultaría inasumible socialmente y que contaría con el absoluto rechazo por parte de las administraciones públicas locales- pasaría por la reapertura del antiguo ramal en superficie, en vía única y con un trazado muy similar al que tenía el antiguo ramal.

En la segunda se define un «soterramiento mínimo» que permita mantener el ordenamiento viario existente y al mismo tiempo cruzar la rambla de Belén, en su desembocadura, en superficie. La tercera alternativa plantea el soterramiento total del ramal, desde los suelos de carácter ferroviario hasta las instalaciones portuarias, por el corredor del antiguo ramal -que discurre prácticamente en paralelo al Cable Inglés hasta el parque de las Almadrabillas, donde lo surca bajo uno de los vanos para dirigirse hacia el Puerto-.

Por último, la alternativa cuatro -igual que la tres- plantea el soterramiento completo del ramal ferroviario desde los suelos de carácter ferroviario hasta las instalaciones portuarias. La diferencia con la alternativa anterior radica en el trazado, que se aleja del corredor del antiguo ramal para evitar totalmente el cruce y la afección del Bien de Interés Cultural del Cargadero de Mineral de El Alquife -el Cable Inglés-.

Las alternativas descritas están ya sobre un documento. Y esperan desde 2015 que alguien en el Ministerio de Fomento determine cuál es la solución a elegir y que se ponga manos a la obra para avanzar en su tramitación administrativa, que pasaría en primera instancia por la aprobación del documento, su sometimiento a exposición pública y la elección definitiva de una de las alternativas -en principio, sólo las soterradas son viables a tenor de las últimas declaraciones del presidente de Puertos del Estado, José Llorca, que considera cualquier solución en superficie una «barrera» hacia el frente marítimo-.

Sin embargo, nada se mueve. Desde Puertos del Estado, que ha repetido hasta la saciedad que su objetivo es que Almería deje de ser ese 'rara avis' del sistema portuario español sin tren, se vincula esta parálisis actual a que se pretende conjuntar cualquier actuación de conexión ferroportuaria al proyecto de Puerto-Ciudad, recién iniciado y aún en pañales. «Ahora hay un paso nuevo que no estaba previsto antes», argumentaba hace pocos días a este diario. «Mi compromiso personal y el del Ministerio», insistió Llorca con vehemencia, «es que Almería va a tener ferrocarril con los muelles». «Almería tiene que estar conectada y el Puerto debe tener accesibilidad. Lo he dicho por activa y por pasiva», argumentaba el presidente de Puertos del Estado.

El documento ya está hecho. Es más, lleva dos años en el cajón. Siguiendo las tesis de Puertos del Estado, sólo falta que el diseño del futuro Puerto-Ciudad determine cuál de las alternativas es factible y ejecutarla. Desde la empresa estatal que gestiona los puertos se argumenta que la parálisis no es una cuestión monetaria, sino de procedimiento: ahora hay otro proyecto que sumar al plan. Puertos del Estado ha actuado recientemente en la conexión ferroportuaria de puertos como Sagunto, Castellón, Cartagena, Algeciras o Barcelona, y planea hacerlo también en otros como Málaga. Sin el tren, Almería arriesga -según los actores económicos- su competitividad en el futuro próximo.