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Los vecinos de 'El Patio' cortan una hora el acceso a la ciudad al grito de «alcalde da la cara»

Algo menos de un centenar de vecinos provocó el corte del acceso a la capital por Pescadería generando un caos de tráfico durante una hora.
Algo menos de un centenar de vecinos provocó el corte del acceso a la capital por Pescadería generando un caos de tráfico durante una hora. / M.C.
  • Casi un centenar de desalojados denuncian falta de información y reclaman que se junte a los núcleos familiares

Desde la noche del sábado, cuando una veintena de trabajadores de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Almería comunicaban, puerta a puerta, la orden de desalojo de las viviendas del edificio de 'El Patio', en la avenida del Mar (Pescadería), los vecinos venían reclamando información directa: que algún concejal del Ayuntamiento les comunicara cuál era el estado de sus viviendas, a dónde iban a ir a parar y cuánto iba a perdurar la situación. Un vis a vis cercano. «Cariño», lo definía ayer tarde el líder espiritual de la comunidad islámica en Almería, el imam Abdalah Mhanná. Y conforme pasaban las horas sin que esto se produjera, los ánimos se fueron caldeando.

A primera hora de la mañana de ayer, un grupo de vecinos se reunían de forma espontánea en el Colegio La Chanca, al lado de su inmueble. «Queremos que venga alguien del Ayuntamiento, que nos expliquen. No tenemos información», se quejaba una vecina en la asamblea, capitaneada por algunos miembros de la asociación de vecinos La Traíña, de La Chanca. Pero el Ayuntamiento, que ofrecía ayer su primera comparecencia pública en casi 48 horas de crisis -la última tuvo lugar el viernes a la noche, pocas horas después de que se decretara la primera orden de desalojo- había delegado el contacto con los vecinos en sus empleados: en los trabajadores sociales y en la Policía Local.

Los vecinos encontraban en ello una distancia poco asumible ante una situación, la de tener que abandonar sus inmuebles, muy dolorosa para su vida diaria. Hacia las 18.30 horas, y de forma espontánea, un centenar de los afectados por el desalojo que estaban reunidos a las puertas del inmueble decidía poner fin a la espera pacífica e irrumpía en la Vía Parque cortando el tráfico en uno de los principales accesos rodados a la capital.

«Alcalde da la cara» y «que venga el alcalde» fueron las proclamas emitidas a voz en grito por los moradores de las viviendas de 'El Patio'. El corte de tráfico tuvo que ser controlado de forma urgente por los agentes de la Policía Local, que sorprendidos por la manifestación espontánea, se encargaron de salvaguardar la seguridad de los asistentes que reclamaban la presencia de algún munícipe. La dotación policial tuvo que incrementarse con efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, una decena de antidisturbios, que no tuvieron que actuar dado que la protesta fue en todo momento pacífica.

García Lorca media

Pocos minutos después, hacia las 19.15 horas, el subdelegado del Gobierno en Almería, Andrés García Lorca, se personaba en la rotonda de Pescadería y mediaba con los vecinos, que le trasladaban la falta de información y algunas quejas por la partición de algunos núcleos familiares a la hora de realojarles en hostales, el Albergue Juvenil y el pabellón de Pescadería. «Yo, que trabajo mañana en Níjar, estoy en un hotel con mi hija de dos años. Pero me tengo que ir a las seis y media de la mañana y no dejan que mi marido se quede en el hotel para cuidar de mi niña», relataba una de las moradoras desalojadas. Casos particulares que buscaban una solución por parte de los servicios sociales comunitarios. Con la intermediación de García Lorca, al lugar no se desplazó el alcalde (como pedían) pero sí la concejal de Familia e Igualdad de Oportunidades, Pilar Ortega. Los vecinos disolvieron el corte de tráfico después de una hora de auténtico caos circulatorio en uno de los principales accesos a Almería. Un breve encuentro de la regidora con ellos sirvió para trasladarles cara a cara el compromiso municipal de apuntalar el inmueble en un plazo no superior a una semana y que, de este modo, puedan volver a sus hogares de forma provisional. Algo que, incluso, podría ocurrir antes. Además, se comprometió a reunificar a los núcleos familiares en otros recursos de alojamiento como el Centro de Acogida.

La sola explicación de la concejal a los vecinos sirvió para templar los ánimos y devolver a los vecinos a sus lugares de acogimiento. Hoy, autobuses municipales recogerán a los niños allá donde estén alojados y les llevarán al colegio. Una normalidad rara.