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Desalojan cuatro bloques en Pescadería tras el derrumbe de parte de uno de los edificios

Se acordonó el lugar a partir de las 20 horas para asegurar que nadie de fuera pudiera entrar y se pusiese en riesgo.
Se acordonó el lugar a partir de las 20 horas para asegurar que nadie de fuera pudiera entrar y se pusiese en riesgo. / S. G. H.
  • Más de 200 camas se prepararon anoche en el pabellón de este barrio una vez que el Consistorio certificó en 'el patio' la existencia de «zonas no estructurales muy debilitadas»

Al cierre de esta edición, el Ayuntamiento de Almería había iniciado el trámite para desalojar cuatro bloques de viviendas en el barrio de Pescadería-La Chanca a causa de un derrumbamiento que se produjo en la tarde de ayer y que provocó la caída de un hombre que tuvo que ser trasladado al Hospital de Torrecárdenas de la capital almeriense. Se confirmaron así los peores augurios de unos vecinos que vienen desde la anterior Corporación denunciando el mal estado de estas comunidades de titularidad privada que tienen más de 65 años y cuya conservación ha sido deficitaria durante más tiempo del deseable.

Fue alrededor de las 14.50 horas cuando al Servicio Coordinado de Emergencias 112 de Andalucía le entró el aviso de que parte de un pasillo exterior de un edificio de la avenida del Mar en Pescadería se había derrumbado causando la caída de un hombre al piso inferior. Inmediatamente se alertaron a los sanitarios, a los agentes de la Policía Local, Nacional y a los Bomberos, quienes tuvieron que actuar para facilitar la evacuación del hombre, que resultó herido por la caída.

Este pasillo en el que se abrió un agujero de un metro cuadrado aproximadamente es el que comunica unas viviendas con otras, lo que obligó a los Bomberos desplazados a tener que taparlo de manera provisional para poder efectuar a continuación el desalojo de la planta afectada, que fue la primera prioridad tras el suceso. Una vez culminada la actuación, se realizó un balizamiento de seguridad para que nadie pudiese acceder a una zona en la que ya ha habido más sustos de este tipo anteriormente. Con estos antecedentes y alertados por las fuerzas del orden, al lugar se personó parte del equipo de gobierno con técnicos municipales, quienes estuvieron buena parte de la tarde analizando los riesgos para la integridad de las más de 100 familias que normalmente viven en un lugar que es conocido como 'el patio'.

Tras cerciorarse de la existencia de «zonas no estructurales muy debilitadas», desde el área responsable se recomendó el desalojo de las 103 viviendas, lo que provocó la inmediata actuación del alcalde, Ramón Fernández-Pacheco.

Plan de emergencia

Concejales como Carlos Sánchez, Juanjo Alonso o Manuel Guzmán, que fueron los primeros en llegar, improvisaron un 'gabinete de crisis' en el centro social de Chafarinas, al que se unieron al caer la noche un primer edil que activó el Plan de emergencia municipal. La primera medida que se materializó fue la convocatoria extraordinaria y urgente de la Junta Local de Seguridad, que sumó a la mesa al subdelegado del Gobierno, Andrés García Lorca, a la Cruz Roja, ediles de la oposición y a representantes de la Policía Local y Nacional.

Mientras se decidía o no cómo sería la operativa finalmente, era necesario conocer a cuántas personas eran necesarias reubicar. Sitios como el pabellón de Pescadería, el albergue juvenil, que cedió la Junta, o el mismo Puerto ya aparecían en unas hipótesis de desalojo para el que se inició un censo por parte de la Policía Local. Entre la confusión y la indignación de unos vecinos que no sabían bien que iba a pasar con ellos, varios agentes fueron puerta por puerta identificando a los propietarios. Alrededor de las 22 horas, las cuentas ya finalizadas hablaban de 231 personas, de las que 146 eran adultos y 85 menores de edad.

Todos debían ser desalojados por su seguridad hasta que desde el Ayuntamiento se peritase con profundidad los daños de los bloques anteriormente citados. Debido finalmente a que el número de ciudadanos no era tan alto , se escogió la opción de trasladarlos al pabellón de deportes, en el que Cruz Roja habilitó las medidas necesarias para que los afectados pudieran pasar allí el tiempo que fuera necesario.

El problema es que muchos de ellos no aceptaban abandonar sus casas, por lo que desde Urbanismo se les hizo firmar un documento para quienes desearan quedarse lo hicieran bajo su estricta responsabilidad. El primer teniente-alcalde, Miguel Ángel Castellón, aclaró tras la reunión de seguridad que desde el Consistorio se iba a comunicar al juzgado el número de familias con menores a su cargo que actúen en contra de las recomendaciones. En el Consistorio, que acabó movilizando a casi todo su cuerpo de Policía y hasta a un autobús, aseguraron que hoy mismo a las 9 de la mañana se harán los análisis de la estructura para saber con certeza el nivel de los daños y qué hacer con los vecinos. La Policía se mantendrá toda la noche custodiando los bloques.