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El Consistorio quiere convertir el Cable Francés en un parque lineal

El Cable Francés era un cargadero mineral de 313 metros de longitud ubicado en la playa San Miguel.
El Cable Francés era un cargadero mineral de 313 metros de longitud ubicado en la playa San Miguel. / IDEAL
  • Se está ultimando el anteproyecto de una actuación que podría llegar a los 600.000 euros y que dependerá de cómo se encuentre la estructura bajo el agua

El Ayuntamiento de Almería está en camino de poner en valor el Cable Francés, el cargadero de mineral que se encuentra junto a la playa de San Miguel sin uso desde el cierre de la minas de Alquife allá por la década de los 90.

Así lo vienen explicando desde el área de Vivienda y Desarrollo Urbana en las últimas semanas. La intención del equipo de gobierno es poder recuperar este espacio hoy abandonado para convertirlo en otro atractivo más para el paseo marítimo de la ciudad. Mientras se perfila definitivamente el proyecto 'Puerto-Ciudad', que contempla el ámbito de actuación desde la rotonda de Pescadería hasta el espigón de San Miguel y el cual afecta a esta infraestructura, el Ayuntamiento tiene avanzado el anteproyecto para su rehabilitación.

Con un presupuesto de 7.000 euros, desde Urbanismo se está esbozando en esta suerte de borrador lo que será a la postre la actuación que convierta esta plataforma de 313 metros en una zona de paseo y mirador. Los pasos a seguir vendrán condicionados por el grado de viabilidad del proyecto teniendo en cuenta el estado en el que se encuentre el antiguo cargadero de mineral. Para analizar la realidad bajo el agua del Cable Francés, el equipo de gobierno ha mandado elaborar un estudio previo de la estructura, indispensable para afrontar las futuras obras.

El concejal delegado del área responsable de la actuación, Miguel Ángel Castellón, que ha sacado la idea del conocido 'Highline' de New York -un parque lineal elevado de más d e un kilómetro de longitud-, calcula que la actuación al completo rondaría los 600.000 euros, siempre y cuando no se encuentren nada inesperado bajo el agua.

De ser así, de no haber nada insalvable el también primer teniente-alcalde no descarta poder licitar las obras a cargo de este ejercicio presupuestario. Por el momento desde su área se niegan a adelantar fecha alguna. Lo único cierto es que cada vez más está más cerca el sueño de recuperar un lugar de alto valor paisajístico y, por lo tanto, deseable para Almería y el disfrute de los almerienses. «La ciudad, con su ocupación pública, podrá observarse a sí misma, podrá ocupar el espacio que la condicionó y podrá incluso alejarse de sí misma como hasta ahora nunca había sido posible», expresan los técnicos encargados del anteproyecto en un documento que forma parte de sus trabajos previos.

En él añaden que la actuación para la infraestructura ha de ser eficiente para mostrar el potencial del lugar. Proponen renunciar a todo aquello que signifique añadir al lugar una artificialidad que nunca tuvo. «Se plantea así construir todo aquello que sea necesario para conseguir un equilibrio entre el disfrute de sus usuarios pero sin alterar el valor paisajístico del lugar», exponen.

En base a todas estas cuestiones, estos técnicos apuntan a que la actuación debe venir mediante el acondicionamiento de la construcción existente, entendiendo por acondicionamiento «el uso de sistemas constructivos y materiales capaces de devolver la sinceridad constructiva original y que logra la normal convivencia en un ambiente altamente agresivo y salinizado como es el ambiente marino», concluyen.

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