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Un tren de Media Distancia circula junto a una señal de limitación de velocidad a 10 kilómetros por hora.
Un tren de Media Distancia circula junto a una señal de limitación de velocidad a 10 kilómetros por hora. / ALFREDO AGUILAR

Fomento prevé dos millones para parchear la vía a Linares

  • El Ministerio planea adecentar 20 limitaciones de velocidad, la mayoría de ellas en Jaén, lo que permitirá a los trenes no tener que bajar la velocidad comercial

El Ministerio de Fomento del Gobierno de España ha redactado un calendario de previsión de actuaciones para parchear la vetusta y serpenteante línea convencional de ferrocarril entre Almería y Linares. Y la previsión del departamento que dirige el popular Íñigo de la Serna pasa por invertir poco más de dos millones de euros con los que suprimir una veintena de limitaciones temporales de velocidad que obligan a los trenes a reducir la marcha hasta cifras tan ridículas en algunos casos como los 10 kilómetros por hora.

El documento, sin membrete oficial pero que ha estado en manos del Grupo Parlamentario Popular, ha sido comunicado a diferentes colectivos sociales de Almería. Sin ir más lejos, el propio portavoz parlamentario del PP en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando, se lo dio a conocer, indicaron fuentes conocedoras del encuentro, a la Comisión Permanente de la Mesa en Defensa del Ferrocarril de Almería en una última reunión mantenida a finales del año pasado.

En él se recoge un cronograma bianual que permitiría retirar limitaciones temporales de velocidad sobre poco más de cuatro kilómetros de la línea entre Almería y Madrid. De ellas, sólo una se sitúa fuera de Andalucía, en Aranjuez (Madrid). El resto, están en territorio andaluz, mayoritariamente en la provincia de Jaén (en el entorno de las estaciones de Larva y Huesa). Y dos de ellas, en Larva y en Alamedilla y Guadahortuna, ya han sido suprimidas con un coste de 152.230 euros y 10.000 respectivamente.

Según dicho documento, las dos principales causas de las limitaciones temporales de velocidad son el mal estado de la plataforma -la superficie sobre la que se posan los carriles- y de la propia vía. Cabe recordar que esta línea de ferrocarril entre Linares y Almería ha permanecido prácticamente inalterada desde su disposición allá por los años 90 del siglo XIX. Solamente ha habido un cambio importante en su diseño: la variante de Nacimiento, de 7,8 kilómetros de longitud y que fue culminada en el año 1987 con la finalidad de facilitar el trayecto de los trenes mineros que trasladaban el mineral de hierro desde las granadinas minas de Alquife.

Algunas de las limitaciones temporales de velocidad en la línea se arreglarían con la irrisoria inversión de 7.500 euros (las de Calancha, en Vílches; o la de Gérgal) mientras que otras, como la de Moreda, pueden llegar a ascender a cerca de 300.000 euros en inversión.

La supresión de la totalidad de estos 20 'puntos negros' en la línea de Almería a Madrid -la que tiene mayor duración de todas las que parten desde la capital de España con la salvedad de los trenes internacionales a Lisboa y Marsella- tendrá un coste total para el Ministerio de Fomento de 2.162.608 euros, una cuantía mínima en presupuesto que para el año pasado ascendió, sólo en el caso de ADIF, a cerca de 4.500 millones de euros en inversiones.

El cronograma ministerial, ya en marcha, se inició con la adjudicación en septiembre del pasado año de diversas obras de mejora de la infraestructura de la línea de ancho convencional Linares-Almería a su paso por la provincia de Jaén. Los trabajos suponían con una inversión de cerca de 360.000 euros y tenían un plazo de ejecución de seis meses.

«Estas obras garantizarán un mayor grado de seguridad y fiabilidad de los trayectos tratados, al asegurar de manera efectiva terraplenes y trincheras que hayan podido sufrir algún deterioro como consecuencia de las inclemencias meteorológicas. Al mismo tiempo se mejorará la eficiencia de las operaciones de mantenimiento, así como la seguridad, agilidad y confort de las circulaciones», indicaba ADIF al anunciar los trabajos en otoño del año pasado.

La eliminación de las limitaciones temporales de velocidad era una reivindicación constante por parte de la Mesa en Defensa del Ferrocarril de Almería, una plataforma conformada por medio centenar de entidades sociales, económicas, sindicales, profesionales, políticas y vecinales para exigir una «ferrocarril decente» para la provincia almeriense.

Cabe recordar que Almería es la capital de provincia española a la que más se tarda en viaje en ferrocarril desde Madrid. Además, los servicios ferroviarios vienen empeorando sin freno desde hace años. A la supresión, en 1985, de la línea ferroviaria del Almanzora, la única conexión directa entre Almería y el Levante peninsular, se sumó en 2001 la de los servicios nocturnos del Expreso Sierra Nevada con Madrid, la del nocturno de Sevilla o, más recientemente, en 2012, la de los viajes del Arco García Lorca, que enlazaban varios días por semana Almería con Barcelona a través de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y Valencia.

A día de hoy, de hecho, además de tener que efectuar transbordos para viajar a Barcelona o Valencia, los viajeros almerienses se ven obligados a transbordar en dos ocasiones para trasladarse a Sevilla como consecuencia de las obras de construcción de la Línea de Alta Velocidad entre Antequera y Granada, un proyecto que, al contrario de lo ocurrido con el AVE entre Murcia y Almería, no se ha visto afectado por los recortes y continúa ejecutándose.

Según cálculos de la Mesa del Ferrocarril, sólo con la eliminación de las limitaciones temporales de velocidad -algunas de las cuales están incluidas en los planes del Ministerio de Fomento- Renfe podría prestar los servicios entre Madrid y Almería en tiempos cercanos a las cinco horas y media, una media hora menos que en el mejor de los casos en la actualidad.