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Más de 400 mujeres están protegidas por la Policía Nacional frente a sus maltratadores

Un agente de la Policía Nacional atiende a una mujer en la sede de la Ufam en la Comisaría Provincial.
Un agente de la Policía Nacional atiende a una mujer en la sede de la Ufam en la Comisaría Provincial. / F. G.
  • Desde la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (Ufam) de la Comisaría Provincial señalan que la denuncia «es el primer paso»

La provincia de Almería no ha sido testigo en lo que llevamos de año de un asesinato por violencia de género. No obstante, las agresiones machistas no han dejado de remitir. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), durante el tercer trimestre de este año fueron presentadas 616 denuncias por violencia de género en los juzgados almerienses. Esto significa que, cada día, una media de seis mujeres pasan por comisarías, cuarteles y juzgados para denunciar agresiones físicas, casos de acoso, amenazas o quebrantamiento de medidas cautelares por parte de sus parejas o exparejas.

Y es que en la actualidad hay muchas mujeres en la provincia que conviven con el miedo y las amenazas de muerte de aquellos que un día formaron parte de sus vidas. Salir a la calle, disfrutar de un café en una terraza o hacer cosas tan cotidianos como ir de compras, se antoja tarea difícil para algunas mujeres amenazadas por la sombra de la violencia de género.

Una lacra que afecta «a cualquier mujer, sin importar condición económica o edad». Así lo sostiene el jefe de Grupo de la Unidad Atención a la Familia y Mujer (Ufam) de la Comisaría Provincial. La unidad que dirige este inspector de la Policía Nacional tiene encomendada en la actualidad la protección de unas 400 mujeres que han sido amenazadas por su compañero, pareja sentimental o excompañero, y han decidido dar un paso adelante y denunciar.

La Ufam tramita una de media mensual de 30 atestados por violencia de género, de los que «un 70% se salda con una detención» por un presunto delito de malos tratos. En este sentido, el responsable de esta unidad explica que las órdenes de protección se otorgan cuando existen indicios fundados de la comisión de actos contra la vida, la integridad física o moral, la libertad sexual, la libertad o la seguridad de quien sea o haya sido esposa o compañera sentimental, siempre que resulte una situación objetiva de riesgo para la mujer y que requiera la adopción de algunas medidas de protección contempladas en la ley.

Protección

No obstante, el agente de la Policía Nacional incide en señalar que la denuncia es fundamental. «A partir de ahí la protección es inmediata», puntualiza. Es en ese momento cuando entra en acción la Unidad de Prevención y Protección (UPAP) del Cuerpo Nacional de Policía. Los agentes que integran esta unidad son los encargados de establecer las medidas de protección específicas que recibirá cada mujer.

Lo siguiente es que el juez conozca y analice sus circunstancias para que dicte la orden de alejamiento o protección pertinente. Cuando a las víctimas reciben una orden de protección en caso de que la seguridad de la mujer esté en un nivel de «riesgo extremo», cuando el hombre trata de ponerse en contacto de manera reiterada con la víctima, se les asigna un agente que les acompaña. «Se le asigna un funcionario con el que mantiene una entrevista, están conectados telefónicamente y realiza labores de acompañamiento».

La UPAP establece unas valoraciones de la víctima. «Riesgo extremo sería cuando el agente se pone en contacto cada 72 horas, alto es cada siete días, medio cada mes y bajo o inapreciable cada dos meses», indican desde la Policía Nacional.

En el caso que implique un riesgo alto para las mujeres, la Policía Nacional puede facilitar un servicio de teleasistencia a las víctimas. El dispositivo, que actualmente tienen unas 18 mujeres en territorio almeriense, consiste en un teléfono móvil con un localizador GPS. El terminal telefónico de Policía Nacional se activa marcando solo una tecla, aunque dispone de tres: uno para contactar con el policía asignado, otro para llamar a la sala del 091 y un tercero que avisa vía satélite a una central de Madrid que a la vez comunica con las dependencias policiales. Un seguro para estas mujeres que conviden día a día con el miedo impuesto por sus agresores.