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Los inquilinos morosos en Almería deben de media más de 6.700 euros a sus caseros

Los inquilinos morosos en Almería deben de media más de 6.700 euros a sus caseros
  • Los impagos en el alquiler volvieron a subir durante 2015 y dejan al territorio almeriense como una de las 15 provincias españolas donde la morosidad está por encima de la media

Los vecinos morosos se cuelan desde hace algún tiempo en el orden del día de las comunidades de vecinos, que ven cómo alguno de los pisos del bloque no aporta el dinero que le corresponde. Y son los alquileres los que se han convertido en el lugar más cómodo para los morosos. Así se extrae del 'Estudio FIM sobre morosidad en los arrendamientos en España 2016', elaborado por el Fichero de Inquilinos Morosos (FMI).

El informe refleja que la morosidad en los alquileres de viviendas en Andalucía aumentó un 10,23% en el último año, casi dos puntos más que en la media del conjunto del país (8,4%), lo que convierte a la comunidad andaluza en la región en la que más crece este tipo de deudas junto a Baleares, Cataluña, Madrid y Murcia.

En cuanto a la provincia de Almería, la morosidad de los alquileres subió un 9,11% durante el año pasado, una cifra que se supera en las provincias de Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla, que ostentan el mayor incremento de la morosidad de arrendamientos. Mientras que Cádiz es el territorio andaluz donde menos aumenta la morosidad.

No obstante, si se analizan las cantidades individuales de morosidad se observa que la cantidad media que dejan los vecinos morosos en la provincia no es pequeña: 6.724,18 euros por vecino, según los informes del Fichero de Inquilinos Morosos (FIM). Una cantidad como esta en las ajustadas cuentas de una comunidad de vecinos supone ya un grave problema. De hecho, el FIM sitúa Almería como la tercera provincia andaluza donde los inquilinos deben más mensualidades a sus caseros y una de las quince provincias cuya morosidad está por encima de la media española.

Precisamente es este porcentaje de impagos lo que retiene a los propietarios a la hora de sacar al mercado sus pisos. «Se da la paradoja de que hay más mercado de alquiler y más interés en alquilar, pero los propietarios prefieren esperar a alquilar para tener todas las garantías», apuntan expertos del sector inmobiliario.

Y es que a pesar de que ya se ha producido un tímido repunte en la economía española, estos buenos síntomas no se han trasladado a un descenso en la morosidad, igual que no la ha hecho tampoco en referencia a las cifras del paro, a las que suele ir íntimamente ligados.

Según señala el director de Estudios y Calidad de FIM, Sergio Cardona, «cuando se produce un impago, es importante que el profesional inmobiliario actué, cuanto más tiempo se deje pasar, más se complica la situación para el propietario y, por tanto, más complejo resulta recuperar la vivienda y la deuda contraída».

Buscar un acuerdo

Según los datos que baraja el FIM, un arrendador que necesita desahuciar a un inquilino moroso tarda de media 246 días en recuperar su propiedad. No obstante, desde el FIM destacan que «lo más recomendable», antes de emprender acciones legales, es intentar buscar un acuerdo con el inquilino para renegociar el alquiler o recuperar la posesión de la vivienda en el menor tiempo posible, sobre todo si la renta representa un sustento importante para el propietario.