Ideal

El Puerto-Ciudad va tomando forma

La presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, Trinidad Cabeo, estampa su firma en el protocolo de intenciones de la integración Puerto-Ciudad.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, Trinidad Cabeo, estampa su firma en el protocolo de intenciones de la integración Puerto-Ciudad. / Miguel Cárceles
  • Autoridad Portuaria, Ayuntamiento de Almería y Fundación Bahía Almeriport acuerdan iniciar la integración

El proyecto es aún una nebulosa indefinida: una tendencia a la apertura de la superficie de titularidad portuaria que, estrictamente, no tiene uso portuario. El espacio, enorme, el kilómetro de frente costero que hay entre el espigón de San Miguel y la terminal de pasajeros del Puerto de Almería, será para la ciudad. Qué se haga allí... es lo que queda aún por definir. El pasado lunes, durante el acto en el que las tres entidades implicadas (Autoridad Portuaria de Almería, Ayuntamiento de Almería y Fundación Bahía Almeriport) firmaron el protocolo de intenciones que abre las puertas a este proyecto de futuro, el alcalde de la capital, Ramón Fernández-Pacheco (PP) apuntaba a cuatro elementos clave. «Estudiar la posibilidad de la conexión ferroportuaria, ver qué se hace con los

cables Francés e Inglés en el futuro, abordar la ordenación de actividades comerciales y de ocio en sectores competitivos y sostenibles y diseñar la posible expansión del Club de Mar». Ahí estará la madre del cordero: la definición tangible de lo que desde ayer es una declaración de intenciones firmada con luz y taquígrafos, la de abrir Almería a su puerto y a la bahía.

«Representa que empezamos a trabajar con objetivos concretos en el desarrollo de un proyecto que es una asignatura pendiente que tenemos con la ciudad de Almería», reivindicaba el regidor. El trabajo, sin embargo, no se iniciaba ayer. Lleva más de veinte años de negociaciones infructuosas, de proyectos que se quedaban sobre la mesa y cesiones parciales, como la que permitió que las actividades portuarias de Las Almadrabillas cesaran y en su lugar se ubicase un gran espacio libre en el que caminar, pasear o, simplemente, sentarse frente al mar.

Trinidad Cabeo, presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, ha sido la representante institucional del Puerto que ha conseguido llegar a este primer paso tras los intentos frustrados de Pedro Lozano, Jesús Alférez y José Antonio Amate -sus predecesores-. «Me habría gustado vivirlo antes. Hemos tenido que pasar muchos trámites, y los que nos esperan», se lamentaba ante el centenar de invitados al acto solemne, en la antigua lonja pesquera. El espacio, cerrado y recuperado para actividades sociales o culturales, es en sí mismo un ejemplo de lo que pretende el proyecto: devolver vida ciudadana a espacios portuarios en desuso. «Esos terrenos deben convertirse en un lugar de creatividad e innovación con identidad propia. El proyecto debe ir más allá de un plan urbanístico y permitir actividades comerciales, turismo, ocio, innovación y talento. Y hay que ser realistas: el proyecto debe ser rentable», remarcaba Cabeo.

El proyecto Puerto-Ciudad, que daba su primer paso administrativo, pretende convertir el frente marítimo entre el espigón de San Miguel y la terminal de pasajeros del Puerto en un espacio de uso ciudadano que permita actividades económicas (ocio, restauración o comercio), actividades culturales y sociales y actividades vinculadas a la innovación y el desarrollo tecnológico. Y todo ello basándose en un paradigma de autosuficiencia financiera, esto es: que la propia actividad económica que genere el proyecto sea la que costee la reforma urbanística. «Todo va a salir muy bien», auguraba, optimista, el alcalde de Almería después de poner en relieve la buena relación personal y como representantes públicos que tiene con Cabeo. «Trini es el viento que sopla a la vela del proyecto», ejemplificó el regidor.

El presidente de Puertos del Estado, José Llorca, no pudo estar presente en el acto -con el que también se inauguraban las jornadas de puertas abiertas del Puerto de Almería- por «problemas de agenda de última hora». A través de un vídeo, trasladó no obstante el soporte de Puertos del Estado, que en última instancia es propietario de los suelos, al proyecto que desde el lunes comienza a tomar forma. «2018 será el año en el que Almería se abra al mar», auguró.