Ideal

«La política del escándalo deslegitima el poder político»

«La política del escándalo deslegitima el poder político»
  • García Lorca se ofrece como puente para la reivindicación de los almerienses ante una reválida que se da por segura

La Subdelegación de Gobierno celebró ayer, cinco días antes de la efemérides, el 38 aniversario de la ratificación en referéndum de la Constitución Española de 1978, la que más tiempo de vigencia ha tenido en toda la historia de España. En un acto solemne, el subdelegado y otros representantes institucionales hicieron entrega de cuatro insignias de plata y de dos placas para reconocer la labor del personal al servicio de la Administración General del Estado y de otras personalidades de la provincia. Las insignias fueron a parar a manos del director del Centro Penitenciario El Acebuche, Miguel Ángel de la Cruz; al jefe de la Unidad del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), José Manuel Urbano; al jefe de la dependencia de Industria y Energía, Manuel de la Torre y a la secretaría particular de la Subdelegación del Gobierno, María Paz Castillo.

Además, también se significó con una placa la aportación del Ilustre Colegio de Abogados de Almería y de los jueces y magistrados -personalizando el agradecimiento en Rafael García Laraña, presidente de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial-.

El subdelegado del Gobierno en Almería, Andrés García Lorca, reivindicó la vigencia de una norma que ha permitido el mayor tiempo de «paz social, progreso y afianzamiento institucional y democrático». No obstante, reclamó a los representantes políticos ser «copartícipes del gobierno» en un nuevo tiempo político sin mayorías claras para no incurrir «en una grave responsabilidad institucional».

Asimismo, García Lorca apuntó a la existencia de una «política del escándalo» como un «modelo que sustituye el debate ideológico [...] por la aireación y debate, de los casos de corrupción política e institucional». A su juicio, «ello está provocando una deslegitimación del poder político, que alcanza a las instituciones del estado, y que es muy preocupante, toda vez que debilita al sistema democrático y favorece el auge de los populismos».

García Lorca se ofreció como puente para la reivindicación de los almerienses en aquellas necesidades que requieran del concurso del Gobierno de España y de la administración estatal ante una virtual reválida que se da por segura: «Mi despacho sigue abierto a todos los ciudadanos tal y como siempre lo he mantenido».