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Caen en Almería y Coruña los miembros de la trama española de la masacre yihadista de París

Agentes de la Guardia Civil custodian a uno de los presuntos yihadistas en una vivienda situada en Coruña.
Agentes de la Guardia Civil custodian a uno de los presuntos yihadistas en una vivienda situada en Coruña. / OPC
  • La Guardia Civil detiene a cuatro integrantes, dos de ellos en la capital almeriense, de las redes clandestinas del Estado Islámico

Las redes del Daesh asentadas en España ayudaron a introducir en Europa a dos de los terroristas 'kamikazes' iraquíes que semanas después perpetrarían la masacre del 13 noviembre de 2015 en París, que se saldó con 130 muertos y 350 heridos en los ataques simultáneos a la sala Bataclán, el Estadio de Francia y varios restaurantes.

La trama a la que pertenecía la célula desmantelada ayer por la Guardia Civil en Almería y Coruña, además, logró introducir en suelo europeo a un paquistaní y un argelino para participar en la matanza de la capital francesa, pero no llegaron a tiempo para tomar parte en los atentados porque fueron detenidos en Austria.

La pista del ciudadano argelino, desvelaron mandos de la lucha antiterrorista, ha sido la clave para descubrir la colaboración de las redes de inmigración clandestina del Daesh (la llamada ruta de los refugiados sirios entre Turquía y Europa del este) y desenmascarar la supuesta célula española de esta trama de tráfico de seres humanos vinculada a los atentados de París. Este yihadista es Adel Haddadi, quien supuestamente mantuvo contactos directos a través de mensajes encriptados con sus dos compatriotas detenidos en las localidades gallegas de Arteixo y Tufions-Vimianzo, quienes a su vez mantenían una estrecha relación con los dos marroquíes arrestados en Almería, cuyas detenciones se llevaron a cabo durante la madrugada del pasado lunes en la barriada capitalina de El Puche.

Los cuatro, sostienen mandos de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, estarían integrados en una red de tráfico de personas que en varias ocasiones ha trabajado para un alto mando del autodenominado 'Califato' que responde al apodo de 'Abu Ahmad'. Se trata, de acuerdo con estas fuentes, del máximo responsable del Daesh en la gestión logística para introducir en Europa a terroristas camuflados de refugiados sirios. Haddadi, de 30 años, se unió a la filas del Estado Islámico en febrero de 2015. Con la ayuda de la red a la que pertenecían los arrestados ayer llegó el 3 de octubre del año pasado a la isla griega de Leros, acompañado del paquistaní Mohamad Usman (un experto en explosivos) y de los iraquíes Ahmad al-Mohammad y Mohamad al-Mahmod.

Los cuatro, con falsos pasaportes sirios, habían partido seis semanas antes de Raqqa, la capital del Estado Islámico, y habían llegado a territorio heleno, tras pasar por Turquía, dentro de un contingente de cerca de 200 refugiados sirios. Las órdenes de los cuatro eran las mismas, participar en el ataque múltiple de París que ya estaba siendo organizado por el belga de origen marroquí Abdelhamid Abaaoud.

El viaje de ese grupo, apuntaron los investigadores, fue gestionado por la trama a la que pertenecía la célula española ahora desmantelada, aunque se desconoce el papel exacto de cada uno de los cuatro arrestados en Almería y Coruña.

Suicidio

Mandos de la lucha antiterrorista explicaron que los dos iraquíes llegaron, no sin problemas y tras un largo periplo, a París, donde terminaron inmolándose en las inmediaciones del Estadio de Francia en Saint Dennis mientras se jugaba un Francia-Alemania, junto a Bilal Hadfi, de nacionalidad francesa y residente en Bélgica.

No fue ese el destino de Haddadi y Usman. La Policía griega se percató de que la red de traficantes con tentáculos en España les había facilitado documentos sirios falsos y fueron encarcelados hasta el 28 de octubre de 2015, cuando fueron llevados a Austria. El 10 de diciembre del año pasado, casi un mes después de los atentados de París, fueron vueltos a detener en un centro para refugiados de la localidad de Salzburgo, al constatar que habían mantenido contactos con los dos iraquíes 'kamikazes' muertos en la capital francesa.

El 29 de julio de este año el argelino y el paquistaní fueron entregados a las autoridades galas y fue entonces cuando los servicios antiterroristas del país vecino descubrieron que en Adel Haddadi había mantenido contactos telefónicos y a través de medios informáticos con redes de inmigración del Estado Islámico y activistas del Daesh en Italia, Francia, Bélgica, Argentina, Turquía, Argelia, Marruecos, Kuwait y, particularmente, en España.

Las unidades de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción dos de la Audiencia Nacional, investigan ahora el grado de implicación con el Daesh de los cuatro supuestos traficantes de personas arrestados. Los agentes analizan de manera minucioso el material incautado en los registros de los domicilios de los argelinos residentes en Galicia desde 2012 y 2013, respectivamente, y que son los que tuvieron contactos más estrechos y regulares con Haddadi.