Ideal

La Reina vuelve al mar

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Una treintena de hombres portaron el trono de la Virgen del Mar. / Fran Gavilán

  • La Patrona de Almería recorre las principales calles de la capital ante el clamor de sus fieles

  • La imagen de Nuestra Señora se paseó por el centro de la ciudad ante la atenta mirada de miles de almerienses que, como cada año, salieron a su encuentro

La capital cumplió ayer con el episodio que, al menos sobre el papel, más justifica la existencia de sus fiestas patronales. Nuevamente miles de personas se despidieron de la Feria de Almería, si bien oficialmente acabaron el sábado, al ver a la Patrona salir a la calle bajo el arco de la basílica de los Dominicos.

Fue a las 19.45 horas cuando la Patrona Almería, la 'Pequeñica', como llaman muchos a la imagen que fue descubierta hace 513 años por el vigía Andrés de Jaén en la playa de Torregarcía, cuando salió en procesión con los primeros acordes del Himno de España y los estruendosos cohetes que anuncian su salida, un año mas, al encuentro de sus hijos.

Cada uno con su historia, con su devoción, con su tradición, con su por qué para salirle al encuentro a la Patrona de Almería en el último día de las fiestas que le rinden honores.

Los almerienses contestaron sobradamente a la cita. Velas, nardos e incienso ambientaron uno de los escenarios más concurridos de la semana grande de Almería.

La Virgen del Mar fue conducida por una multitud hacia la plaza Circular. La Patrona estuvo acompañada por la gran mayoría de los miembros de las corporaciones local y provincial, decenas de mantillas, miembros de las hermandades y cofradías almerienses y sus vigilantes perpetuos, los Dominicos.

Los vítores de «¡Viva la Virgen del Mar! ¡viva la Patrona de Almería!, ¡viva la madre de Dios!», comenzaron a sonar de forma más emocionada a la llegada de la Patrona a la plaza Circular. Allí fue girada hacia el mar y los aplausos se repitieron hasta que Nuestra Señora no abandonó la multitud. Los fieles tendrán que esperar hasta enero, coincidiendo con la Romería a Torregarcía, para volver a ver a la Virgen del Mar por las calles de la capital.

La procesión de ayer cerró los actos religiosos que venían celebrándose desde el viernes, fecha en la que tuvo lugar la ofrenda floral y que abrían un tríduo de cultos que también contó con la tradicional misa, en la Basílica, el día en el que el santoral recuerda a la advocación mariana de la virgen marinera.