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La marihuana 'se muda' a los pueblos

Un agente inspecciona una plantación de marihuana
Un agente inspecciona una plantación de marihuana / OPC
  • La Guardia Civil desmantela más de una veintena de cultivos en apenas tres meses | Desde el pasado mes de noviembre, la Benemérita ha incautado más de 40 kilos de ‘maría’ tras destapar cultivos repartidos por toda la geografía almeriense

La intervención de grandes plantaciones de marihuana se ha convertido en una noticia casi habitual en los últimos años en la provincia de Almería, coincidiendo con el periodo más virulento de la crisis. No es casualidad. La precariedad económica del momento ha disparado la imaginación de muchos para sobrevivir.

La ‘maría’ se ha convertido en un negocio para muchísimas personas que han visto en el cultivo y venta de esta droga, dos delitos penados por el Código Penal con prisión, como un caldo de cultivo idóneo para llevar a casa unos ingresos económicos.

Las cifras hablan por sí solas. Sólo en 2014 la Policía Nacional se incautó en Almería y El Ejido –ámbitos de actuación de este Cuerpo– de 148 kilos de marihuana plantada en interiores de viviendas, naves o locales, lo que supone un 50% más de incautaciones respecto al 2013.

Pero no sólo en la capital y en las localidades más grandes de la provincia se encuentran este tipo de plantaciones. La Guardia Civil ha realizado en los tres últimos meses más de una veintena de operaciones contra el cultivo y el tráfico de ‘maría’ en municipios repartidos por toda la provincia.

El último dispositivo realizado por la Benemérita permitió desmantelar el pasado mes de noviembre un invernadero con cerca de 200 plantas de esta sustancia en Fiñana.

El fuerte olor a marihuana destapó el cultivo que estaba oculto en una vivienda situada en una barriada de la localidad, así como el ruido de algún motor o extractor de aire, a altas horas de la noche, en la misma zona.

Una vez en el interior de la vivienda, tipo dúplex, los agentes detuvieron a su morador y localizaron una plantación ‘indoor’ con gran cantidad de plantas de marihuana en diferentes fases de desarrollo, así como abonos, fertilizantes, fitosanitarios, medidores de ph, sistemas de iluminación, entre otros utensilios para el cultivo.

Tan sólo un mes más tarde, agentes de la Guardia Civil detuvieron a un vecino de La Mojonera, identificado como P. G. L. y de 27 años, acusado de un delito contra la salud pública después de localizar en un garaje de Vícar que tenía alquilado cerca de un kilo de cogollos de marihuana que habían sido dispuestos para su secado.

Los investigadores descubrieron que el local, cuya propietaria no tenía constancia de se había alquilado para tal fin, contaba con sistemas de ventilación y calefacción para tal fin.

Al aire libre

Desde el pasado mes de noviembre, la Guardia Civil ha incautado más de 40 kilos de marihuana tras destapar cultivos repartidos por toda la geografía almeriense. La mayoría de ellos estaban en viviendas vacías y destinadas a tal fin. Pero a diferencia de lo que ocurre en la capital y en grandes localidades, los traficantes de esta sustancia aprovechan también la tranquilidad de los pequeños municipios para plantar marihuana en espacios al aire libre o incluso en cuevas. Este es el caso de un vecino de Alhabia de 39 años al que le fueron intervenidas el pasado mes de noviembre más de 300 plantas de ‘maría’ que ocultaba en una cueva cercana a su finca.

Cabe recordar que el Código Penal establece condenas por tráfico de marihuana entre uno y tres años, según el artículo 368 del Código Penal, mientras que el tráfico por otro tipo de sustancias puede superar los diez años de prisión.

Desde la Guardia Civil advierten que la marihuana es la sustancia ilícita que más pronto llega a la calle y, por consiguiente, a los más jóvenes.