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Los empresarios del sureste, durante su acto unitario de protesta por el parón en la obra del AVE.
Los empresarios del sureste, durante su acto unitario de protesta por el parón en la obra del AVE. / J. J. MULLOR

Los empresarios exigen soluciones para las «infames» comunicaciones de Almería

  • Las patronales del sureste hacen piña y exigen al Gobierno que reactive las obras para que el AVE salve el aislamiento de Almería

Francisco Gómez, vicepresidente de Coepa, la patronal alicantina, vino este lunes hasta Almería en coche, acompañado en su senda al volante por la A-7 por Javier López Mora, secretario general de Cierval, la confederación de empresarios de la Comunidad Valenciana. «Hemos tardado unas tres horas», confesaba Gómez. Habían recorrido los 290 kilómetros que separan ambas capitales «con el riesgo que supone conducir», sin posibilidad de trabajar o de descansar. Si en lugar de en Almería el encuentro hubiera tenido lugar en Madrid, a 130 kilómetros más de distancia, el placentero viaje en AVE les habría supuesto dos horas y doce minutos, casi una hora menos.

«Estáis muy aislados». Las sinceras palabras de Gómez se convirtieron este lunes una asunción pública por parte de los empresarios del sureste de lo que sus vecinos, los ciudadanos de Almería -y sus visitantes- experimentan a diario en sus carnes. Un canto de las verdades del barquero que, en este caso, cobra especial valor por venir declaradas por quienes sí que observan en sus provincias las bondades de contar con conexiones de ferrocarril con su entorno y, además, de la mejor calidad, la del AVE.

«Queremos ser igual que los demás, ni más ni menos», aseveraba José Cano, presidente de la Confederación de Empresarios de Almería (Asempal). Ejercía de anfitrión de una cita empresarial convocada, precisamente, para mostrar que las exigencias de la patronal almeriense no son una pataleta de niño malcriado, no son la petición de un regalo de Reyes Magos, sino una necesidad perentoria, urgente, compartida incluso por quienes ya tienen saciada su necesidad más básica. «Estamos aislados y tenemos que dejar de estarlo», asestaba.

Junto a Cano, también de maestro de ceremonias, estaba el malagueño Javier González, presidente de la CEA (patronal andaluza). No se anduvo con medias tintas. «Almería ha sufrido una injusticia histórica en materia de comunicaciones». Su ciudad, Málaga, cuenta con el aeropuerto más importante de Andalucía, y desde 2007 es la tercera capital andaluza en contar con estación AVE, lejos de las «infames», calificó, comunicaciones de Almería. El AVE le ha supuesto una auténtica revolución para su actividad económica, especialmente para el principal sustento de Málaga: el turismo. Algo parecido ha ocurrido en la capital alicantina. «En Alicante sabemos lo que ha supuesto la llegada del AVE. Y vosotros lo comprobaréis para vuestro turismo», alegaba, voluntarioso, el número dos de la patronal alicantina.

Sin divergencias, unidos, en el engranaje de quienes alegan que se juegan la competitividad y el futuro del sustento de sus gentes en ello, los empresarios del sureste airearon un posicionamiento común de reivindicación, de exigencia al Gobierno para que Almería y Murcia cuenten, cuanto antes, de una conexión ferroviaria que jamás ha existido y que, a su juicio, sería «rentable» económica y socialmente.

«Entre Almería y la Región de Murcia no existe comunicación ferroviaria ya que fue interrumpida», recordaron los empresarios en sus conclusiones finales, signadas por las patronales de Almería, Andalucía, Lorca, Región de Murcia, Alicante y Comunidad Valenciana. «Su consecuencia ha sido el total aislamiento, tanto en materia de viajeros como de mercancías. Dicha situación requiere de una corrección urgente», abundaron.

El Gobierno de España ha presupuestado para el año próximo poco más de 100 millones de euros para dicho proyecto en tramos de la provincia de Almería. Para Murcia, no se ha presupuestado ni un euro. «El AVE Almería-Murcia requiere una acción prioritaria por parte del Ministerio de Fomento. Una obra que se tiene que acometer además de manera coordinada en las dos provincias para que sea posible la conexión inmediata», insistieron las seis patronales sentadas en torno a la mesa.

La cita de este lunes se celebró ante el riesgo que supone para Almería quedarse descolgada de la extensión de la red ferroviaria estatal de altas prestaciones. El año que viene, la llegada del AVE -según el compromiso estatal- a Murcia y Granada arrinconará a Almería, cuya única vía ferroviaria de escape es la centenaria línea con Linares, sin electrificar y con velocidades comerciales que, en algunos tramos, no alcanzan ni los 100 kilómetros por hora. También alcanzará esta extensión generalizada a provincias como Castellón, León, Palencia, Burgos, Zamora, Salamanca o Cádiz.

«Si lo que se pretende de Almería es hacer una reserva en la que vayamos con taparrabos, no tenemos nada más que exigir que no se haga la plataforma y nuestros nietos posiblemente hablarán de los carros de fuego que pasan por Murcia, Madrid o Barcelona», aseveró, medio en broma medio en serio, Cano, fiel a su estilo desenfadado de comentar lo que para muchos no deja de ser una obviedad.

«¿Se sienten ninguneados?», preguntaba un periodista al líder de Asempal. «Sí, y se puede demostrar con los presupuestos». Cano rememoró algunos de los principales proyectos de infraestructura existentes ya en Almería. «Cuando se construían carreteras, Almería era la última en beneficiarse de ellas. Pero para los recortes, siempre somos los primeros. Nos hemos sentido ninguneados y discriminados», contestó.

Rentabilidad

Uno de los principales argumentos mostrados este lunes por los líderes de las patronales del sureste español en su exigencia de una más pronta, tangible y decidida apuesta presupuestaria por completar el Corredor Mediterráneo, especialmente en el tramo entre Murcia y Almería, fue la netamente económica. El AVE entre ambas capitales «es rentable» adujeron. Y si bien deslizaron que lo es más que otras inversiones que actualmente se ejecutan con mayor vigor monetario, no quisieron señalar con el dedo a cuáles. A día de hoy, es en el corredor gallego, el tramo de vía entre Valladolid y Zamora, la que más presupuesto recibe de todo el Estado español.

«La rentabilidad de la inversión pública en infraestructuras ejecutadas en la red ferroviaria de mercancías es superior a otros proyectos menos eficientes que se han desarrollado en España en los últimos años y que se han incluido además en los Presupuestos Generales del Estado de 2015», alegaron los empresarios en su escrito conveniado.

Javier González, de la CEA, se encargó de poner las cifras. Las provincias atravesadas por el Corredor Mediterráneo suponen el 18% del territorio español. Sin embargo, en ellas habita el 50% de la población española y se origina el 60% de las exportaciones a Europa. Sus puertos aglutinan el 65% del tráfico portuario. Y su amplia y muy desarrollada industria turística supone casi el 70% del total estatal. «Merecemos mejor suerte», obtuvo como consecuencia el líder de los empresarios andaluces.

«Exigimos que se tome como argumento la viabilidad y la rentabilidad. En más de una ocasión hemos apuntado al gran número de camiones que salen hoy día hacia Europa. ¿Cuántos trenes podríamos llenar? Consecuentemente, se ve la rentabilidad», aseveró, por su parte, Cano.

A la solidaridad de las patronales murciana, alicantina y valenciana, que ven mucho más cercana la resolución de sus problemas logísticos (el Corredor hasta Cartagena ya está en vías de solución y las dos últimas provincias ya cuentan con AVE) se sumó la reivindicación lorquina. Nudo de comunicaciones viario, centro industrial y logístico de primer orden en el sureste, observa con nostalgia los tiempos en los que Almendricos, a pocos kilómetros de Lorca, era un auténtico hervidero de trenes andaluces y murcianos. «Lorca es un puente ineludible, un paso obligado», alegaba Antonio García, presidente de la confederación empresarial Ceclor. «Sin embargo, la infraestructura ferroviaria nunca ha estado a la altura, un ejemplo es el cierre de la línea con Guadix», esgrimió. Lorca observa como este año no se ha presupuestado ni un euro para acercar el AVE desde la capital regional. «Siempre hemos sido comprensivos con la restricción presupuestaria, pero ha llegado el momento de exigir celeridad en el AVE con Lorca y con Almería».

Los empresarios mantuvieron otro acto público similar en Lorca, la otra gran ciudad que pende del proyecto de la línea entre Murcia y Almería. Afirman que seguirán en esta línea de defensa sin cuartel de las inversiones que permita hacer realidad la ansiada -y añorada- conexión ferroviaria entre Murcia y Almería, entre el Levante y Andalucía. Y no de cualquier manera. «No vamos a tolerar otra cosa que no sea la plataforma de doble vía», dijo Cano. Ahora esperan respuestas.