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El Ayuntamiento le 'lava la cara' al Cerro de San Cristóbal

Estas dos fotos han sido tomadas en el mismo lugar. Salta a la vista el cambio tras la limpieza.
Estas dos fotos han sido tomadas en el mismo lugar. Salta a la vista el cambio tras la limpieza. / S. G. H.
  • Medios mecánicos y humanos han limpiado de escombros el solar que está a espaldas de las murallas

El Ayuntamiento de Almería le ha 'lavado la cara' al solar que se encuentra a espaldas de las murallas que circundan el Cerro de San Cristóbal, el mismo que apareció en un reportaje de este periódico en el que se denunciaba el estado de suciedad y de abandono al que estaba sometido este lugar tan privilegiado.

Fue el pasado 10 de agosto cuando 'Un vertedero con vistas' puso de manifiesto la dejadez por parte de las administraciones en lo que viene a ser el cuidado y conservación del patrimonio histórico-cultural de la ciudad. Ni diez días han pasado y una de ellas, el Ayuntamiento, se ha puesto manos a la obra y ha llevado a cabo una limpieza integral de la zona en cuestión, que ha pasado de ser una escombrera a tan solo un solar en campo abierto.

Sin hacer ruido, la máquinas del servicio de limpieza municipales han subido estos últimos días a la loma y han retirado las montañas de escombros que ciudadanos, sin mostrar civismo alguno ni amor por los orígenes y el legado de la ciudad en la que viven, habían depositado allí tras las reformas de sus casas. Aunque la panorámica que deja esta zona evidencia aún que queda mucho por hacer, no cabe duda de que luce mejor que hace unos días, donde la suciedad no era algo que, precisamente, pasase desapercibida.

A falta del informe que redacte la empresa de limpieza donde defina exactamente cuáles han sido las labores que han desarrollado en el solar, -así lo tiene que hacer puesto que es un servicio especial-, según informan fuentes municipales, al lugar se han estado desplazando estos días medios mecánicos y humanos que, además de retirar los escombros, también han desbrozado el margen más próximo a las murallas, quitando así matas, algunas piedras y restos de mobiliario doméstico.

Aunque quedan algunas zonas, -sobre todo las más alejadas al lienzo- en las que la limpieza puede hacerse de manera más concienzuda, no cabe duda de que lo más gordo ya no está tras la limpieza municipal. Por ello, una vez cumplida su parte, desde el Ayuntamiento quieren hacer un llamamiento a la sociedad para que no se repitan más actos incívicos como los que se han dado aquí.

«Es campo abierto y muy difícil de acceder y controlar, por lo le pedimos a la gente que en la medida de lo posible ayuden a cuidar este entorno», explican desde el Equipo de Gobierno, quien insta ahora a la Junta a que se ocupe de su parte. Se refiere al estado del lienzo, el cual sigue evidenciando dejadez y abandono. Las plantas entre la muralla, la pintadas en la fachada o su falta de restauración dan buena muestra de que quedan asuntos pendientes que solucionar.

Patrimonio en el «olvido»

Tras la publicación del reportaje con sus respectivas instantáneas, muchos fueron los que manifestaron su tristeza y vergüenza ante la manera en la que las distintas administraciones así como buena parte de ciudadanos tratan el patrimonio histórico de la ciudad. La alusión a la conmemoración al Milenio fue lo más recurrente y paradójico para denunciar la falta de sensibilidad de muchos ante el legado histórico y cultural que la ciudad posee.

Sin ir más lejos, en el día de ayer, dos asociaciones, los Amigos de la Alcazaba (AAA) y los Amigos del Milenio del Reino de Almería (AMRA), firmaron un manifiesto donde critican la falta de compromiso de las instituciones. Y cómo no, el patrimonio es uno de los puntos en el que más inciden. Quizás en el que más. Según exponen, el que debería haber sido el gran protagonista del Milenio se ha convertido en el «gran olvidado». Y así lo indican, puesto que esta conmemoración se basa, según explican, «en nuestro pasado y en el legado cultural recibido».

Por todo, no entienden ciertas cuestiones que se están dando, a más inri, en el año de la celebración de esta efeméride. Así, se preguntan que cómo es posible que se pueda promover el patrimonio almeriense reduciendo los horarios de los monumentos más importante y visitados, museo incluido. También, definen como «inadmisible» el hecho de que se mantenga cerrado el Centro de Interpretación Puerta de Almería o las «heridas» en la muralla de Jayrán. Los «apósitos» de acero corten son «inconcebibles» para ellos. Como también lo es, a su juicio, el deterioro de las murallas milenarias del cerro de San Cristóbal y de la Chanca... y así un largo etcétera.

De momento y tras muchos años, el torreón de La Chanca del siglo XI dejará de sujetar cables eléctricos en breve, y el aspecto del solar contiguo a las murallas del cerro ya no es tan terrible. Menos da una piedra. ¿O no?