Meritxell Martínez, una marinera de la Armada, destapaba este pasado lunes desde la portada de
Interviú no solo su cuerpo sino las "injusticias" y el "acoso" sufrido según ella en el ejército. Las reacciones no han tardado en llegar.
Meritxell Martínez lanzaba unas polémicas declaraciones en la entrevista en las que explicaba que su baja médica se debía a la "ansiedad, anorexia y depresión" causados por el comportamiento de compañeros y superiores en el Parque de Automóviles del Cuartel General de la Armada donde estaba destinada.
En el reportaje incendiario titulado "el Ejército es una mentira", Meritxell Martínez relata que "te despojan de tus derechos", y en el que la igualdad es "una farsa". La marinera cuenta además algunas de las burlas y bromas pesadas de las que fue objeto, y que la llevaron a denunciar la situación "de agravio y persecución" al almirante jefe de Personal de la Armada, lo que dio lugar a un expediente y a una investigación.
Pero esta no prosperó, y después de interrogar al personal de su destino, el expediente concluyó que se trató de una "denuncia falsa" y, por tanto, se archivó. Fuentes del Ministerio de Defensa ha confirmado que Meritxell Martínez se encuentra de baja médica, lo que ha dado lugar a un expediente psicofísico, un "trámite normal" en bajas prolongadas y cuyo resultado determinará si continúa siendo apta para el servicio o si procede su baja definitiva.
La Armada no ha recibido desde entonces ninguna comunicación de que la marinera hubiera acudido a los tribunales ordinarios, una vez agotada la vía administrativa militar. Por su parte y de momento, la Armada "no anticipa si se le va abrir o no" un expediente disciplinario a la marinera Meritxell Martínez, que en todo caso sería relativo al "contenido de sus declaraciones" en la revista y no al desnudo que protagoniza, ya que consideran que atañe a su vida privada y les resulta "indiferente".
El expediente disciplinario a Meritxell Martínez se motivaría por su reiterada denuncia de acoso laboral y sexual. Un hecho que, en la investigación interna, Meritxell no consiguió probar. Además la marinera no es la primera militar en aparecer desnuda en la portada de Interviú, ya que en 2007 una soldado destinada en Ceuta protagonizó un reportaje en esta revista. En ese caso, el Ejército de Tierra entendió su desnudo como una decisión que afectaba a su vida privada.