Un equipo de Astrónomos utilizando datos del telescopio espacial de la NASA Spitzer han descubierto por primera vez buckyballs en forma sólida en el espacio. Hasta ahora, las esferas de carbono microscópicas sólo se habían encontrado en el cosmos en forma de gas.
Los buckyballs son una nano-estructura compuesta de 60 átomos de carbono (su nombre químico es C60) estructurados en un espacio cerrado y perfectamente simétrico, tienen propiedades extraordinarias, especialmente como superconductores., medicamentos, purificación de agua y armadura.
Es una nueva forma del carbono y tiene una geometría similar a un icosaedro, con la estructura en forma de balón de fútbol. La superficie de la imagen entrevé las formas de buckyballs en su estructura. Las buckyballs superconductoras muestran la temperatura crítica más alta que se haya encontrado en compuestos orgánicos y se asocian en nanotecnología a los "nanotubos".
Gracias al Spitzer los científicos han detectado diminutas motas de materia o partículas, consistentes en buckyballs apiladas alrededor de un par de estrellas llamadas "XX Ophiuchi," a 6.500 años luz de la tierra y en cantdad suficiente como para llenar el equivalente en volumen a 10.000 Montes Everests.
Estos buckyballs se apilan para formar un sólido, como naranjas en una caja. Las partículas que detectadas son minúsculas, mucho menores que el ancho de un cabello, pero cada una que contiene pilas de millones de buckyballs. Los Buckyballs se detectaron definitivamente en el espacio por primera vez con el Spitzer en 2010. Desde entonces se han encontrado en cantidades asombrosas, el equivalente en masa a 15 lunas en una galaxia cercana llamada la pequeña nube de Magallanes, pero siempre en forma de gas. El reciente descubrimiento significa que grandes cantidades de estas moléculas deben estar presentes en algunos entornos estelares para vincularse y formar partículas sólidas. El equipo de investigación fue capaz de identificar la forma sólida de los buckyballs con el Spitzer porque emiten luz de una manera única que difiere de la forma gaseosa.
"Este resultado emocionante sugiere que las buckyballs están incluso más extendidas en el espacio de lo que in que inicialmente demostró el Spitzer," segín Mike Werner, científico del proyecto Spitzer en el laboratorio de propulsión a chorro de la NASA en Pasadena, California "pueden ser una importante forma de carbono, un bloque de construcción esencial para la vida, en todo el cosmos."