Mantener la independencia, así como el control y las decisiones de tu vida hasta el último suspiro. Este es objetivo que persigue el llamado 'testamento vital', un documento que posibilita que en el caso de que una persona sufra una enfermedad terminal pueda decidir finalizar con su vida limitando la asistencia terapéutica y sanitaria que recibe o incluso, tras su fallecimiento, puede decidir el destino de su cuerpo o sus órganos.
Dicha voluntad no se puede contemplar con el llamado 'suicidio asistido', que consiste en proporcionar de forma intencional y con conocimiento a una persona los medios o procedimientos o ambos necesarios para acabar con su vida, ya que esta técnica, contemplada en algunos países europeos, está tipificada como delito en el Código Penal español. Pero lo que sí es posible es inscribirse en Registro de Voluntades Vitales Anticipadas que se creó para favorecer el derecho a una muerte digna. Y Andalucía fue pionera en la puesta en marcha de este instrumento. Asimismo, el Parlamento Andaluz aprobó en 2010, la denominada ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, convirtiéndose así en la primera comunidad autónoma que aprueba una legislación sobre 'muerte digna'.
En cuanto al testamento vital afecta a situaciones sanitarias concretas como el daño cerebral severo e irreversible, es decir, coma irreversible o estado vegetativo, persistente y prolongado. Además a enfermedades en fase muy avanzada ya sea por cáncer diseminado o por enfermedad degenerativa del sistema nervioso o muscular, que no responde al tratamiento y que impide la movilidad y la capacidad de relación de la persona enferma. La demencia de causa degenerativa, grave e irreversible también se contempla entre las situaciones sanitarias.
Datos en la provincia
En solo dos años, un total de 514 almerienses se han inscrito en el mismo, una media de 250 personas al año con el objetivo de poder decidir sobre la asistencia sanitaria y los tratamientos que desean recibir en caso de encontrarse en situaciones en las que no pueden expresar su voluntad. Durante este año se han realizado en la provincia cuatro citas domiciliarias para la formalización del documento. Por otro lado, una de las poblaciones con mayor demanda es El Ejido que aglutina el 21% de los testamentos vitales.
Según los datos ofrecidos por la delegación de Salud en Almería, el 91% de los usuarios que formalizan su testamento vital en la provincia quieren que se tenga en cuenta la capacidad de comunicarse y relacionarse con otras personas y la posibilidad de mantener una independencia funcional que les permita cierta autonomía para las actividades propias de la vida diaria. El 90% valoran el hecho de no sufrir dolor intenso e invalidante, que deteriore su capacidad de relacionarse con los demás