Al Almanzora se le acabaron las penas en cuestión de recursos hídricos. A partir de ahora contará, cada año, con 50 hectómetros cúbicos para sus necesidades, de los que la práctica totalidad -hasta 43 hectómetros cúbicos- se destinará a regadío. El resto, un total de siete, serán para el abastecimiento de una población que gira en torno a las 80.000 personas. Es, de hecho, la primera vez que la comisión de explotación del Negratín-Almanzora reconoce como derecho la asignación de tal cantidad de agua para uso de los habitantes de la zona. Así quedó establecido ayer en la reunión que dicha comisión celebró, también por primera vez, en Almería, tras el traspaso de competencias a Andalucía de la cuenca del Guadalquivir, y que estuvo presidida por el director-gerente de la Agencia Andaluza del Agua, Juan Paniagua.
El objetivo, expuso el representante autonómico, es «dotarnos de una norma que regule con carácter genérico y temporal cómo se habrá de actuar en lo referente a los 50 hectómetros cúbicos» y, sobre todo, cómo deberá ser la explotación del trasvase entre ambos embalses, pertenecientes a los distritos hidrográficos del Guadalquivir y del Mediterráneo, respectivamente. Y es que, es a partir de ahora cuando Andalucía será la que tome las decisiones sobre su territorio y, en este caso, entre ambos distritos hidrográficos.
Por ello, abundó Paniagua, el primer paso ha sido «dotarnos de un instrumento de participación para que aquellas personas, colectivos o, en este caso, comunidad de regantes, que se veían como beneficiarios, puedan estar también presentes en el momento en el que se toma la decisión» puesto que en el traspaso de competencias no se concretaba «cómo se iban a repartir esos 50 hectómetros cúbicos».
Entre las normas aprobadas, destaca que la Junta de Andalucía garantiza, desde el punto de vista legal, que, en condiciones normales, la comarca del Almanzora recibirá tal cantidad de agua anualmente procedente del trasvase Negratín-Almanzora.
Por tanto, «si en algún momento ocurriese que, como consecuencia de la capacidad de agua embalsada en la presa del Negratín, hubiera que aplicarse criterios de distribución diferentes, serán esos criterios los que se deban aplicar aquí», remarcó el director-gerente de la Agencia Andaluza del Agua.
Protocolo de actuación
El acuerdo alcanzado ayer establece que el trasvase de 50 hectómetros cúbicos podrá realizarse desde el embalse del Negratín al de Cuevas del Almanzora «siempre y cuando el volumen embalsado en el primero supere los 210 hectómetros cúbicos y el sistema de regulación general supere un mínimo del 30 por ciento de su capacidad de embalse».
En caso de que existieran restricciones de agua para los usuarios del sistema de regulación general del Guadalquivir, «procedería que el trasvase se acompasara a dichas restricciones, teniendo en cuenta los criterios de garantía que para los distintos usos prescriben los planes hidrológicos de las cuencas».
Con esta nueva situación, la comisión de explotación del trasvase Negratín-Almanzora tiene previsto reunirse en el mes de enero de cada año y establecer, con sujeción a las condiciones antes expresadas, los volúmenes a transferir en cada periodo concreto.
La toma de decisiones al respecto se realizará, no obstante, «bajo los criterios generales de eficiencia en la gestión y la solidaridad entre los diferentes territorios de Andalucía».
Fin al periodo transitorio
Cabe tener en cuenta que, desde el año 2004 al 2009, la transferencia de caudales desde el embalse del Negratín al pantano de Cuevas del Almanzora se ha producido según el régimen transitorio establecido en Ley 62/2003, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden social, y de forma provisional hasta que pudieran darse las obras de las presas Arenoso y Breña II como plenas y eficaces para su funcionamiento de acumulación de volúmenes.
Dado que, a comienzos de este año, estas obras han sido concluidas y, con ello, la infraestructura programada está plenamente operativa -y, además, se da la nueva circunstancia de que la Agencia Andaluza del Agua es el órgano gestor tanto de la cuenca del Guadalquivir como de la zona mediterránea-, la Junta ha planteado un plan de gestión del trasvase que deja atrás este periodo transitorio en el que los volúmenes de agua trasvasados dependían de múltiples factores. De esta manera, recuerdan desde la Consejería de Medio Ambiente que la Administración autonómica «garantiza unos derechos de agua para abastecimiento y regadío a los usuarios de la comarca del Almanzora».
Las reacciones del sector agrícola, principal beneficiario de las resoluciones adoptadas ayer, no se hicieron esperar.
El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, UPA-Andalucía, Agustín Rodríguez, y el secretario general de AREDA, Fernando Márquez, se felicitaron por la constitución de la comisión de explotación para el trasvase Negratín-Almanzora cuyos acuerdos pretenden mitigar la escasez de agua de la que consta la zona oriental de Andalucía, y concretamente, la de Almería.
Norma vs negociación
Rodríguez valoró el hecho de que las decisiones sobre el trasvase queden «sujetas a una normativa y no a negociaciones, que nunca llegan a un acuerdo firme». En cuanto al volumen total de agua transferida, consideró los 50 hectómetros cúbicos como «una dotación imprescindible para la economía de la comarca almeriense» por ser «una de las más secas de toda la comunidad andaluza».
«Gracias al trabajo de UPA-Andalucía y AREDA -manifestaron desde ambas organizaciones-, los regantes de Aguas de Almanzora han conseguido el cumplimiento de los requisitos de la ley 55/1999, donde los usuarios del trasvase se equipararán en cuanto a volumen de agua a los usuarios de la regulación general del Guadalquivir». Y es que, recordaron, la zona de Aguas de Almanzora, que dispone de 24.000 hectáreas, «ha presentado siempre los problemas más graves de toda Andalucía en cuanto a déficit de agua» puesto que «los recursos de los que disponen son recogidos de Cuevas de Almanzora, cuya situación es en muchas ocasiones de sequía absoluta».